tenía entre sus clientes a embajadas o patrimonio nacional

La alcoyana Lencera, proveedor de la Casa Real, a liquidación tras año y medio en concurso

5/10/2021 - 

ALICANTE. No ha podido ser. La conocida empresa textil alcoyana Lencera ha sucumbido a sus problemas de insolvencia, y el concurso de acreedores al que se acogió de forma voluntaria hace algo más de un año y medio ha terminado con su liquidación. Así lo recoge el edicto del juzgado de lo Mercantil número 1 de Alicante publicado el pasado viernes en el Boletín Oficial del Estado (BOE) para notificar a los interesados. La empresa ha cerrado definitivamente y su página web está desactivada.

Según la resolución publicada, el juzgado ha abierto la liquidación concursal de Sociedad Textil Lencera, que entró en concurso de acreedores a principios de 2020, antes de que estallase la pandemia. Inicialmente, el juzgado había decretado la intervención de la empresa por parte del administrador concursal designado, un abogado alicantino, pero no suspendió las facultades de los administradores de la empresa. Más tarde adoptó la decisión contraria, y finalmente la empresa no ha logrado reordenar su deuda y ha acabado en liquidación.

La empresa alcoyana, una histórica del sector, saltó a la fama hace unos años al convertirse en la proveedora de los manteles que la Casa Real empleó en la boda de la Infanta Elena con Iñaki Urdangarín. A partir de ahí, repitió en la boda de Felipe VI con Letizia Ortiz y se convirtió en un proveedor habitual de las cenas de gala del Palacio Real. A la Casa Real, la empresa alcoyana sumó con los años otros clientes habituales de postín, como los monumentos de Patrimonio Nacional, el Senado o la red de Embajadas de España.


Fuera de las instituciones, los productos de la firma dirigida hasta el concurso por José Vicente Ponzoda se comercializaban tanto al canal horeca (hoteles, restaurantes y cáterings) como directamente para el hogar, con dos marcas: Lencera (distribuida a través de grandes superficies y comercios de decoración) y Les Tissages du Soleil (más exclusiva, a través de comercios detallistas). La firma alcoyana formó parte también de la plataforma Home Textiles from Spain, organizada por la patronal Ateval para facilitar la internacionalización de las empresas del sector.

Las últimas cuentas aprobadas antes de la declaración del concurso reflejaban una caída de las ventas del 18% respecto al año anterior, hasta 1,2 millones de euros, y pérdidas de 170.000 euros pese a lograr un Ebitda positivo (23.450 euros). En los dos ejercicios anteriores, con un volumen de negocio similar, la empresa había cerrado con beneficio. El balance de la sociedad antes del concurso reflejaba un pasivo de cerca de 2 millones de euros, del que la mayor parte (casi 1,4 millones) era a corto plazo. El activo de la firma superaba solo ligeramente sus deudas.

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