Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Política de Cookies Aceptar

la hostelería cerrará a las 17 horas; los colegios siguen abiertos

El Consell confina dos semanas Alcoy, Castalla y Polop y adelanta el toque de queda a las 22 horas

5/01/2021 - 

ALICANTE. El Consell ha decidido confinar los municipios de Alcoy, Castalla y Polop en la provincia de Alicante, dada la "incidencia crítica" de la pandemia en estas localidades. Así lo ha anunciado el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, en su comparecencia para anunciar nuevas medidas para frenar el avance de la pandemia. El cierre perimetral de estos municipios, junto con otros 23 de las otras dos provincias de la Comunitat, entrará en vigor el 7 de enero.

En total, los pueblos confinados son 4 en Castellón, 3 en Alicante y 19 en Valencia. La medida entrará en vigor a partir del 7 de enero y durará un mínimo de 14 días. En Castellón, los municipios cerrados han sido Soneja, Jérica, Atzeneta del Maestrat y Borriol. En Alicante, Alcoy, Castalla y Polop. Y, en Valencia, Llíria, Massanassa, Ayora, Utiel, Sedaví, Sollana, Guadassuar, Oliva, Daimús, Canals, Benigànim, Xàtiva, Morixent, Ontinyent, Cheste, Sinarcas, Anna, Quatretonda y Bonrepòs i Mirambell. 

La consellera de Sanidad, Ana Barceló, ha detallado este martes las nuevas medidas que, además de las generales, rigen para los 29 municipios de la Comunitat Valenciana. Se centran en el cierre de la actividad de bares, restaurantes y otros locales salvo que presten servicio de comida para llevar, así como gimnasios, parques o jardines. 

Asimismo, se modificará el aforo para los entierros, velatorios y otros tipo de celebraciones, que será de un máximo de 15 personas al aire libre y diez en espacios cerrados.

Además del confinamiento perimetral de los municipios críticos, el Consell ha acordado adelantar el toque de queda a las 22 horas, en lugar de la medianoche como sucedía hasta ahora. Asimismo, los locales de restauración y hostelería tendrán que cerrar a las 17 horas. Los colegios, en cambio, seguirán abiertos, tras destacar Puig que son espacios seguros y pedir a los padres que confíen en la labor que está desarrollando el personal docente.

"La evolución del virus nos ha llevado a una situación grave, lo que nos obliga a tomar decisiones por parte de la Generalitat, sin excesos y con un análisis riguroso de la situación". Así ha empezado Ximo Puig su comparecencia, este martes, después de la reunión de la Mesa Interdepartamental y en la que ha anunciado que el toque de queda se avanza a las 10 de la noche, el cierre de la hostelería a las 17 horas, así como que se prohíbe fumar en las terrazas, y la reducción del aforo del 30% de los comercios.

"No podemos permitirnos más retrasos en la vacunación", y por ello ha recordado el anuncio que hizo este martes la consellera de Sanidad y sobre el que ha asegurado que el lunes y martes de la semana que viene acabaran las vacunaciones en residencias, excepto aquellas que tengan casos de covid. 

Puig ha recordado que la Comunitat fue la primera en tomar decisiones drásticas como cerrar la hostelería o cerrar perimetralmente el territorio valenciano. 

Estas decisiones, se han tomado, según Puig, en torno a pilares como "la vacunación, el derecho a la Educación, las restricciones y la atención sanitaria", y se producen después de que la situación epidemiológica haya empeorado en las últimas semanas en la Comunitat Valenciana. Este lunes, por ejemplo, los hospitales de la Comunitat Valenciana tenían 2.121 personas ingresadas por coronavirus. Además, se registraron 2.012 nuevos casos de coronavirus confirmados por prueba PCR o a través de test de antígenos desde la última actualización. Y se notificaron 43 fallecimientos por coronavirus, por lo que el total de defunciones llega a las 3.031 personas.

A pesar de esa situación el Gobierno valenciano, que no tomó medidas excepcionales más drásticas durante las fiestas navideñas a pesar de la subida en los contagios y de las cifras de fallecimientos, que se mantienen en números críticos desde hace semanas, ha esperado hasta que los indicadores fueran escandalosos. 

Noticias relacionadas

next
x