ORIHUELA. El Ayuntamiento de Orihuela ha conseguido retirar de la Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra tres de sus enclaves más emblemáticos —la Iglesia de las Santas Justa y Rufina, el Palacio de Rubalcava y el Complejo Minero de San Antón—, que han pasado a formar parte de la Lista Verde tras la revisión del Comité Científico de la entidad el pasado 25 de marzo.
La decisión supone un reconocimiento al proceso de recuperación y conservación llevado a cabo en estos bienes, que durante años han permanecido en situación de riesgo. La propia responsable de la Lista Roja, Ana Zarco Colón, ha trasladado al consistorio su felicitación por la labor realizada, destacando la implicación municipal en la mejora del estado de estos espacios patrimoniales.
En el caso de la Iglesia de las Santas Justa y Rufina, su inclusión en la Lista Roja en 2018 respondía al grave deterioro de algunas de sus dependencias, especialmente la Capilla de la Comunión, cuya cúpula permaneció apuntalada durante más de una década por riesgo de derrumbe. Las actuaciones ejecutadas han permitido recuperar este espacio para el culto y restituir su integridad arquitectónica.
Por su parte, el Palacio de Rubalcava, incorporado a la Lista Roja en 2019, ha sido objeto de una rehabilitación integral que permitirá albergar el futuro Museo de la Ciudad de Orihuela, con un recorrido cronológico sobre la evolución histórica del municipio, salas expositivas y espacios audiovisuales. Además, durante las obras han salido a la luz restos de gran valor, como unos baños árabes del siglo XI, que se integrarán en el conjunto.
El tercer enclave, el Complejo Minero de San Antón, incluido en la Lista Roja desde 2016, ha sido recuperado como referente del patrimonio industrial. Entre las intervenciones destaca la rehabilitación de la Casa de los Mineros, la mejora de accesos y la adecuación del entorno. El objetivo es convertir este espacio en un centro de interpretación, combinando la conservación patrimonial con programas de empleo impulsados junto a LABORA.
El concejal de Patrimonio Histórico, Matías Ruiz, ha valorado este reconocimiento como el resultado de un “trabajo serio, planificado y continuado”, subrayando que la estrategia municipal no solo busca restaurar edificios, sino dotarlos de uso e integrarlos en la vida de la ciudad.
En esta línea, el Ayuntamiento prevé continuar con nuevas actuaciones, entre ellas la solicitud de ayudas del 2% Cultural para la restauración del Castillo y las Murallas, con una inversión prevista superior al millón de euros, así como una partida de 400.000 euros para el Camino Medieval. Asimismo, el consistorio trabajará para favorecer la rehabilitación de otros bienes aún presentes en la Lista Roja que se encuentran en manos privadas.