SANT JOAN D'ALACANT. La segunda edición de las Jornadas Gastronómicas de Finca Santa Luzia, que se celebrará del 2 al 6 de marzo de 2026, no es una simple continuidad del éxito del año pasado. Es, sobre todo, una declaración de intenciones. Si en su estreno el foco estuvo puesto en el reconocimiento a la veteranía y a las figuras históricas de la gastronomía alicantina, este año el discurso cambia: miran hacia adelante y apuestan por la experimentación, la cocina de mercado y una interpretación más contemporánea del producto.
El Grupo Juan XXIII, con más de medio siglo de trayectoria en la restauración provincial, ha querido que esta segunda edición marque un punto de inflexión. Durante la presentación oficial, celebrada este miércoles, 19 de febrero, el coordinador de las jornadas, Carlos Corredor, recordó el lleno absoluto de la pasada convocatoria y la respuesta entusiasta del público, que este año vuelve a anticipar el éxito con jornadas prácticamente completas antes incluso de su arranque. Aquella primera experiencia dejó claro que el formato funcionaba; ahora se trata de hacerlo evolucionar.
El gerente de la finca, Javier Ruiz del Portal, lo explicó con claridad. Tras una edición centrada en homenajear trayectorias consolidadas, el equipo ha decidido invitar a perfiles que aporten una mirada diferente, más arriesgada y ligada a la cocina de mercado. “Hemos apostado por traer a profesionales que nos puedan aportar cocina más de vanguardia”, señaló. No se trata de romper con la esencia de la casa, sino de enriquecerla, de tensionarla creativamente.

Más tensión creativa
En ese contexto se entiende la participación de Nanín Pérez, que abrirá las jornadas el lunes 2 de marzo. Su figura representa bien esa transición entre raíces y modernidad que vertebra esta edición. Procedente de familia vinculada al Mercado Central de Alicante, su cocina nace del contacto directo con el producto y evoluciona hacia elaboraciones técnicas y precisas, con una identidad propia muy marcada. En Finca Santa Luzia desplegará un menú alineado con su manera de entender la materia prima: respeto, profundidad de sabor y una elaboración que dialoga con la tradición sin quedarse en ella. Para la organización, su presencia es también un guiño al mercado como espacio cultural y gastronómico, como punto de partida de toda cocina con ambición.
El cierre, el viernes 6 de marzo, correrá a cargo de José Ynglada, cuya propuesta gira en torno al culto absoluto al producto. Admirado por el chef ejecutivo de la finca, Nacho Blázquez, Ynglada protagonizará una jornada en la que el atún será hilo conductor. La experiencia comenzará con un ronqueo previo, subrayando el valor pedagógico y espectacular del despiece, y continuará con una secuencia de platos que trazarán una pequeña biografía gastronómica del pescado antes de culminar con dos creaciones emblemáticas de su casa en Madrid. Más que una colaboración puntual, su presencia simboliza la voluntad de la finca de situarse en conversaciones gastronómicas más amplias, donde la técnica y la materia prima dialogan sin artificio.
Una experiencia inmersiva
Entre ambos invitados, el equipo de Finca Santa Luzia desplegará su propia narrativa culinaria, diseñada por Blázquez y su equipo. El formato de las jornadas mantiene la estructura que tan buenos resultados dio en 2025: cada día comenzará con un cóctel de bienvenida generoso, con mesas temáticas y showcookings en directo, concebidos no solo como anticipo gastronómico, sino como experiencia inmersiva. Este año se incorpora un nuevo espacio dedicado al atún y se refuerza la puesta en escena del arroz, cuyo socarrat volverá a elaborarse en vivo, uno de los momentos más celebrados por el público en la edición anterior.
También el servicio evoluciona. Si el año pasado combinaba aperitivos al centro con platos individuales, en 2026 se apuesta decididamente por un formato íntegramente degustación, con pases individuales que permiten mayor control técnico y una experiencia más coherente para el comensal. En los menús propios de la casa aparecerán algunos de sus platos más reconocidos, reinterpretados en este contexto de jornadas especiales: arroces trabajados con precisión, carnes maduradas en exclusiva y elaboraciones que ya forman parte del imaginario culinario de la finca.

El engranaje cultural y económico del territorio
La dimensión institucional tampoco es menor. El alcalde de Sant Joan d’Alacant, Santiago Román, subrayó durante la presentación el orgullo que supone para el municipio contar con un establecimiento de estas características, mientras que el director del CdT de Alicante, Luis Ángel Ruiz, reivindicó la gastronomía como parte esencial de la cultura valenciana y recordó la importancia del trabajo de sala y cocina en la construcción de experiencias como esta. Las jornadas, por tanto, no solo son un evento gastronómico, sino también una pieza más en el engranaje cultural y económico del territorio.
En conjunto, estas II Jornadas Gastronómicas consolidan a Finca Santa Luzia como algo más que un espacio para celebraciones. La finca se posiciona como escenario gastronómico con discurso propio, capaz de tender puentes entre generaciones, entre mercado y alta cocina, entre tradición y riesgo creativo. Del 2 al 6 de marzo, el público no asistirá únicamente a una sucesión de menús especiales, sino a la escenificación de una evolución. La de una casa que, tras homenajear el pasado, decide apostar por el presente y futuro de la gastronomía.