ALICANTE. Llegó a Alicante con 13 años y empezó ayudando los fines de semana en el restaurante familiar. Más de cinco décadas después, el apellido Ruiz del Portal está ligado a miles de celebraciones en la provincia. Desde el histórico Restaurante Juan XXIII hasta espacios como 2&Tres, Torre de Reixes o Finca Santa Luzia, el grupo ha crecido sin hacer ruido, pero con constancia. Francisco Javier Ruiz del Portal no habla de expansión, sino de prudencia. No habla de éxito, sino de trabajo. Y no habla de jubilación, sino de segunda línea.
“Vine a Alicante en el año 69. Tenía 13 años. Estaba estudiando y los fines de semana ayudaba a mis padres”. Así comienza su relato. Su padre había iniciado el proyecto que terminaría convirtiéndose en el Grupo Juan XXIII, y tanto él como su hermano se incorporaron desde muy jóvenes. Esa cultura del esfuerzo sigue siendo, asegura, la base del negocio. “Yo empecé de cero y mis hijos también han empezado de cero”, destaca. Para Ruiz del Portal, no hay otra manera de entender la hostelería que desde el conocimiento de todos los escalones del oficio.
La hostelería que ya no es la misma
Más de medio siglo en el sector le permite trazar una comparación clara: “Siempre ha habido problemas, pero ahora se han agudizado”. El principal, sin rodeos, es el personal. “No tenemos personal y, cuando necesitamos refuerzos para eventos, tenemos que traer gente de fuera de Alicante porque aquí no encontramos”, apunta. A su juicio, el cambio se ha acelerado tras la pandemia. “La hostelería es muy sacrificada; cuando los demás descansan, nosotros trabajamos, ya sean fines de semana o festivos… y cada vez hay menos gente dispuesta a eso”, lamenta. Y no es una crítica, según insiste, sino una constatación. “La vida ahora está montada de otra forma”.
Crecer no siempre es avanzar
En un contexto donde muchos empresarios apuestan por la expansión constante, Ruiz del Portal defiende lo contrario. El grupo mantiene actualmente cuatro grandes espacios y no prevé aumentar esa cifra. “Ahora mismo no podemos ni debemos crecer; es momento de estar quietos”. La razón es que, sin estabilidad en cuanto al personal, crecer sería poner en riesgo la calidad. Y la calidad, insiste, es la “seña de identidad” que aprendió de sus padres.

- Francisco Javier Ruiz del Portal
Eventos: el corazón del negocio
Aunque el grupo ha diversificado con restaurantes y nuevas líneas, el ADN sigue siendo el mismo que en 1969, y son los eventos. “A nosotros siempre nos han catalogado como eventos; el Grupo Juan XXIII se identifica con los eventos”, afirma. Bodas, celebraciones familiares o actos institucionales. Generaciones enteras de alicantinos han pasado por sus salones. Y la gestión de espacios emblemáticos como el Real Casino de Alicante o el restaurante de Alicante Golf reforzó esa posición.
En 1998 llegó la adquisición de Torre de Reixes, finca histórica declarada Bien de Interés Cultural, consolidando su peso en el segmento de celebraciones de alto nivel. Más recientemente, Finca Santa Luzia abrió apenas dos meses antes de la pandemia. “Yo hice el salón pensando que con el restaurante iba a estar complicado, pero me sorprendió; funcionó incluso más de lo previsto y tuvimos que ceder el salón de eventos al restaurante”, apunta.
El relevo generacional
Javier y Lucía, sus hijos, ya están al frente de distintas áreas del grupo. Él insiste en que no los forzó. “No es que yo los haya intentado meter en la empresa; ellos se han metido desde el principio”, celebra con orgullo. Y cada uno tiene su espacio: Santa Luzia y 2&Tres, en manos de Javier; personal y Torre de Reixes, bajo la gestión de Lucía; él continúa centrado en Juan XXIII con eventos, catering y colectividades. “No me jubilo; estaré dos o tres años más en primera línea y luego pasaré a segunda”, avanza, al tiempo que reconoce que soltar responsabilidades no es sencillo. “Claro que cuesta”, admite.
Alicante como identidad
Nació en Burgos, pero no duda al definirse: “Yo me considero alicantino; soy un alicantino de adopción”, sentencia. Defender la ciudad “a capa y espada” forma parte de su discurso. El grupo no solo ha servido comidas; ha acompañado momentos clave de la vida social de la provincia y, aunque el contexto haya cambiado, mantiene la convicción desde sus inicios. “Seguimos en la misma línea que cuando empezaron mis padres”, asegura. Sin grandes titulares ni gestos grandilocuentes, Francisco Javier Ruiz del Portal resume su trayectoria en tres palabras que no aparecen en ningún eslogan, pero sí en cada uno de sus espacios: “trabajo, constancia y prudencia”.