ELCHE. Greene Enterprise continúa avanzando en el desarrollo del proyecto GW2H2-Renewton, una iniciativa para producir hidrógeno renovable a partir de residuos de poda y biomasa forestal mediante tecnologías termoquímicas avanzadas, que desarrolla a través de su filial Greene W2H2. La compañía cuenta para ello con una planta experimental ubicada en Elche, que se encuentra actualmente en fase de operación y validación tecnológica y permite ensayar distintos flujos de residuos biomásicos con el objetivo de optimizar su transformación en hidrógeno renovable. En el marco de estos avances, la consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, Marián Cano, ha visitado este miércoles las instalaciones para conocer de primera mano el desarrollo de esta tecnología y su potencial para contribuir a la descarbonización industrial, la valorización de residuos y el impulso de la economía circular.
La inversión destinada a esta planta piloto supera los cuatro millones de euros y ha permitido la creación de 14 puestos de trabajo altamente cualificados, integrando un equipo multidisciplinar formado por doctores en ciencias químicas, ingenieros químicos e industriales y especialistas electromecánicos. Aproximadamente el 35 % de la financiación del proyecto procede de ayudas públicas concedidas por la Generalitat Valenciana, a través de la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, mientras que el respaldo privado ha sido aportado por Moira Capital Partners.
La tecnología desarrollada por Greene W2H2 combina diferentes procesos termoquímicos avanzados, integrando las tecnologías de pirólisis y gasificación desarrolladas por Greene Enterprise con sistemas de separación, purificación y compresión de gases. Esta solución permite transformar residuos biomásicos en hidrógeno renovable mediante una combinación de procesos de pirólisis, craqueo, gasificación y separación de hidrógeno y dióxido de carbono.
Para la consellera, “la innovación energética es hoy uno de los grandes motores de la reindustrialización y cada avance en este ámbito abre nuevas posibilidades de inversión y crecimiento empresarial para nuestro territorio” ya que, en su opinión, las industrias del futuro “se instalarán allí donde existan soluciones energéticas competitivas y la Comunitat Valenciana está trabajando para liderar ese proceso”.
Por ello, ha añadido que “apostar por tecnologías limpias, y desarrolladas en nuestro territorio es apostar por una reindustrialización sostenible y con mayor valor añadido, ya que la competitividad de nuestra industria, la capacidad para atraer inversiones y la generación de empleo de calidad dependen, en gran medida, de disponer de fuentes energéticas seguras y competitivas”.

- Visita de la consellera
La titular de Industria ha podido conocer los detalles de este proyecto piloto de producción de hidrógeno verde a partir de residuos forestales, como restos de poda o biomasa que, en su opinión, “no solo representa una solución tecnológica pionera en la gestión de los residuos, sino también una respuesta eficaz a los retos ambientales y económicos que plantea la descarbonización industrial”. Cano ha subrayado que se trata de un proyecto “innovador y ambicioso que, junto a otras iniciativas que se están desarrollando en la Comunitat Valenciana, consolida nuestro posicionamiento como territorio líder y referente en tecnologías vinculadas al hidrógeno renovable”.
Tecnología innovadora para la producción de hidrógeno verde
La planta piloto está diseñada para trabajar con residuos biomásicos y biogénicos, principalmente procedentes de podas agrícolas y forestales. Actualmente opera a una escala de validación de entre 100 y 150 kilogramos por hora de biomasa, lo que equivale a una capacidad anual de entre 700 y 1.100 toneladas de residuo. Los futuros desarrollos industriales contemplados por la compañía permitirán escalar esta tecnología hasta instalaciones capaces de valorizar alrededor de 50.000 toneladas anuales de biomasa.
La principal innovación del proyecto reside en la integración de todas estas etapas dentro de un único sistema tecnológico, diseñado para maximizar la producción de hidrógeno a partir de residuos biomásicos heterogéneos. De esta forma, la tecnología ofrece una alternativa complementaria a otras vías de producción de hidrógeno renovable, al tiempo que contribuye a la valorización de residuos y a la reducción de la dependencia de combustibles fósiles.
En cuanto a la producción de hidrógeno, la planta piloto permite generar entre 6 y 8 kilogramos por hora de biohidrógeno y validar los parámetros técnicos necesarios para su futura implantación industrial. El hidrógeno renovable obtenido mediante esta tecnología podrá destinarse en el futuro a sectores industriales intensivos en consumo energético que buscan reducir el uso de combustibles fósiles y avanzar en sus procesos de descarbonización.
Entre las aplicaciones potenciales destacan la industria cerámica, el sector petroquímico y el ámbito del biogás y el biometano, donde puede contribuir a la producción de gases renovables mediante el aprovechamiento del dióxido de carbono capturado.