ALICANTE. El fuego volvió a apoderarse de la ciudad de Alicante durante varias horas en la noche del 24 al 25 de junio. Cuando el reloj marcó la medianoche, una gran palmera de fuegos artificiales iluminó el Castillo de Santa Bárbara y el casco urbano con mil seiscientos cohetes. Escasos minutos después empezaban a rendirse al fuego las hogueras oficiales para dar paso, después, en distintas tandas, a los más de ciento ochenta monumentos repartidos por toda la ciudad.
La cremà de Fogueres 2026 arrancó como es habitual en la plaza del Ayuntamiento, pero esta vez con una puesta en escena que sorprendió a los miles de asistentes congregados en el centro de Alicante. Minutos antes de que las llamas envolvieran la hoguera oficial adulta, Singulares, un simulacro de incendio en la zona central del monumento, a la altura de los ojos de uno de sus rostros femeninos estilizados, captó la atención del público.

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Las miradas se dirigieron de inmediato hacia el característico remate horizontal de diecisiete metros y medio de altura. Desde allí comenzaron a surgir de forma sucesiva fuentes luminosas blancas e intermitentes, acompañadas por destellos y chispas en los laterales. Poco después, el fuego inició su recorrido desde la parte superior hacia la base, consumiendo progresivamente la decimonovena hoguera plantada por el artista Pedro Espadero en la plaza del Ayuntamiento.
Para entonces, la hoguera oficial infantil, Equilibri, obra de Sergio Gómez, ya había quedado reducida a cenizas. Su cremà estuvo precedida por una traca con efectos de titanio que iluminó la plaza. Al alcanzar la estructura del monumento, el estruendo de las denominadas “cajas chinas” marcó el inicio del espectáculo. Simultáneamente, dos fuentes de luz emergieron desde el interior de la hoguera, dando paso a unas llamas que acabaron devorando la creación infantil.
El fuego en las hogueras oficiales sirvió como preámbulo para ver arder el resto de obras repartidas por toda la ciudad. Ahora, tras la Nit de Cremà comenzarán los fuegos artificiales en la playa de El Postiguet, del 25 al 29 de junio.
Pirotecnia Pibierzo debuta en la Palmera
La responsable de disparar la gran Palmera fue la debutante Pirotecnia Pibierzo, quien había preparado un espectáculo presupuestado en siete mil euros que fue seguido por cientos de miles de personas desde distintos puntos de la ciudad. La Palmera se construyó mediante el lanzamiento progresivo de mil seiscientos cohetes cohetes voladores en distintas tonalidades de blanco, entre ellas lentejuela, perla y blanco titanio. Durante dieciocho segundos, el cielo de Alicante se iluminó con una espectacular apertura ascendente que, en su momento culminante, alcanzó cerca de 300 metros de diámetro, convirtiéndose en uno de los instantes más emblemáticos y emocionantes de la Noche de San Juan.