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Marcelino Group compra Levgranite, la filial de Levantina en O Porriño afectada por un ERE

  • Bloque de mármol en una cantera de Levantina, en imagen de archivo.

NOVELDA.  A principios de 2025, Levantina fraguó otro ERE, esta vez de la filial de granito, Levgranite, en O Porriño, en Galicia. Este expediente, tras las negociaciones, se ha saldado con otros 66 despidos en el grupo. Con salidas, progresivas a lo largo de este año y que afectarán a un máximo del 57% de la plantilla. Se harán de forma adaptada a la carga de trabajo de las instalaciones. 

La compañía gallega del sector de la piedra Marcelino Group ha adquirido las instalaciones porriñesas de Levantina cuando apenas han pasado dos semanas desde que la firma de Novelda acordase un expediente de regulación de empleo. 

Tal y como ha contado este medio, en el ERE fueron semanas de negociaciones entre comité de empresa, sindicatos y el grupo. En un principio, la compañía planteaba despedir a 95 personas en O Porriño. Finalmente, en un acuerdo ratificado por asamblea de trabajadores, se redujo a 66 despidos y de forma flexible para minimizar el impacto del ERE y dar posibilidad a las personas que se quedan sin empleo a buscar alternativas laborales con un mayor margen. Por otra parte, la indemnización que ofrece la empresa es de 25 días de salario por año trabajado hasta 13 mensualidades. Durante las negociaciones se planteó la posibilidad de vender la planta al Grupo Marcelino, empresa local, pero la operación sufrió altibajos en el proceso de conversaciones. 

Finalmente, las negociaciones han llegado a buen puerto y habrá compra de la filial de Levantina por parte de Marcelino Group.

En un comunicado oficial de la empresa gallega, afirman que "este es uno de los hitos más importantes en nuestra historia, reafirmando nuestro compromiso con la piedra natural y la generación de valor en el tejido productivo gallego. Fortalecemos también nuestra posición en el mercado con una nueva factoría, dos canteras y dos almacenes de distribución".

Además, han expresado que "queremos hacer mención especial a los trabajadores de Levgranite S.L.U., cuya experiencia y conocimiento son invaluables, y juntos estamos seguros de que alcanzaremos grandes logros" y añaden que "estamos preparados para afrontar este nuevo reto con mucho entusiasmo e ilusión, conscientes de las dificultades actuales, pero con la fuerza de nuestro capital social y la confianza de nuestros clientes y colaboradores".

La situación del grupo antes de los ERE

A principios de 2024, antes de plantear los ERE, el grupo marmolero vislumbraba ciertos riesgos para su negocio, tal y como destacan en las últimas cuentas de la empresa matriz. Según el ejercicio de 2023 (individual y no consolidado) de la mercantil Levantina y Asociados de Minerales S.A.U., algunas de las líneas de preocupación para el grupo eran, en particular, los riesgos del mercado inmobiliario, crédito, tipo de cambio, liquidez y el flujo de caja.

La memoria de la compañía destacaba que esas cuestiones "podían afectar a la compañía" y realizaban acciones para mitigarlas. En concreto, destacaban el riesgo del sector inmobiliario y de la construcción asegurando que la matriz de la empresa se veía "afectada por la ralentización a nivel global de la recuperación de la actividad económica" tras la pandemia. Les afectaba "altos costes energéticos, los problemas de la cadena de suministros, la inflación y los efectos derivados de la guerra de Ucrania" a la recuperación que iniciaban en 2021. Eso sí, trataban de contrarrestar con la presencia internacional de la sociedad, su portfolio de productos y "una diversificada cartera de clientes", para un menor riesgo y tratando de crecer en diferentes mercados, clientes y productos. Además, apuntaban al desarrollo de una "política conservadora sobre la calificación y asunción de riesgos con respecto a las operaciones con los clientes". 

En cuanto al tipo de cambio, la mercantil mantenía ingresos regulares en dólares de las ventas en Estados Unidos y parte de los gastos de la empresa también se realizan con esa divisa. Por eso, "parte del riesgo derivado del desequilibrio entre euro y dólar se compensa". Asimismo, la mercantil contrataba instrumentos financieros para cubrir el desequilibrio. 

Teniendo en cuenta los riesgos de liquidez y flujo de caja, según la marmolera, el problema quedaba "mitigado, dado que las entidades financiadoras permiten disponer a la sociedad de un importe de hasta 6,5 millones de euros mediante una línea de circulante". Estos fondos, se añadían a 3,97 millones del saldo de tesorería al cierre del ejercicio. Según la compañía, esto daba "liquidez suficiente para afrontar el próximo ejercicio", es decir, el de 2024. 

Por último, el riesgo del tipo de interés surgía de los recursos ajenos a largo plazo, en concreto los ajenos emitidos a tipos variables, que exponían a la empresa a problemas de tipo de interés de los flujos de efectivo.

En el ejercicio 2023, además, la matriz (sin contar con el resto de empresas del grupo) bajaba su facturación en un 11,61%, hasta 21,22 millones de euros, cuando en 2023 fueron 24 millones. Mientras, el beneficio neto de la empresa matriz el año 2023 fue de 1,75 millones, cuando perdían 3,19 millones el año anterior.  

En marzo de 2024, además, la empresa convertía parte del crédito a corto plazo con la filial del grupo Levantina de Recursos Mineros, S.A.U. en un préstamo participativo a largo plazo por 5,5 millones de euros.

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