ELCHE. Mientras que el Ayuntamiento ha captado fondos para nuevos autobuses eléctricos, el departamento de Movilidad se encuentra inmerso en el proyecto de la nueva contrata de autobuses, actualmente explotada por Avanza, y que deberá fusionar tanto la conexión urbana como rural. Pero más allá de eso, de sobra conocido, a la misma se le exigirá una inversión importante de inicio, para no tener que ir año a año revisando necesidades y desembolsos que realizar. Por ahora se ha adjudicado el estudio previo que se encargó para la elaboración del pliego donde la administración local tiene que aportar sus requerimientos. El desarrollo de este expediente es lo que además ha aplazado la integración tarifaria prevista entre Elche y Alicante.
Así pues, ahora el Consistorio tiene que trasladar a la empresa adjudicataria que elaborará el pliego sus necesidades y requerimientos. "El Ayuntamiento no destinará partidas anuales", refleja el concejal Claudio Guilabert, "sino que se establece que ya se tendrán que realizar las inversiones de inicio", en referencia a cuestiones a modo de ejemplo como puedan ser marquesinas, adaptación de paradas, intercambiadores, y la posible suma de vehículos articulados o los minibuses a pedanías. Con ambos ya se han estado haciendo pruebas estos últimos meses. La compañía que elabora este estudio es la UTE CPS Infraestructuras, Movilidad y Medio Ambiente SL – Ingeniería y Estudios Mediterráneo SLP, por un plazo de cinco meses, por en torno a 200.000 euros.
Prórroga del actual contrato mientras se licita el nuevo
Una vez el proyecto esté elaborado se tendrá que elevar a la Generalitat Valenciana para que lo autorice. Y una vez dé el visto bueno, Elche podrá licitar la nueva contrata, que se prevé millonaria, y de la que Guilabert no ha querido avanzar los años, aunque normalmente este tipo de servicios se están licitando por diez años más las posibles prórrogas. La actual, original de Autobuses Urbanos de Elche (Auesa), después adquirida por Avanza, caduca en diciembre. Por lo que con las prórrogas ya consumidas, se seguirá estirando de forma extraordinaria al ser un servicio de interés público (y de ahí, a su vez, vendrán liquidaciones con reparos al estar el contrato vencido).
Por lo ya comentado, en cualquier caso, se estima en un megacontrato de unos 400 millones de euros. El mismo será para diez años con una posible prórroga de cinco. Entre las principales novedades previstas, además de más adquisición de vehículos y los servicios nocturnos, también figura la utilización de minibuses que serán los encargados de llegar a las pedanías del Norte, las que tienen una accesibilidad más difícil y mayor diseminado.
Aplazamiento de la integración con Alicante
Por otra parte, y preguntado sobre la cuestión, estos plazos son los que han hecho que el departamento haya optado por aplazar la integración tarifaria entre Elche y Alicante. El pasado mes de mayo el bipartito dio de baja la consignación que se había destinado a esta cuestión, de unos 340.000 euros, para centrarse específicamente en la nueva contrata. Así lo justifica Guilabert, quien añade que "estábamos en conversaciones con Alicante y la Generalitat, pero estamos inmersos en la nueva concesión, por lo que hemos decidido atrasar esa integración para cuando esté la nueva contrata".
El edil especifica que este ticket integrado para ambas ciudades suponía la renovación de software, revisión de precios y otros aspectos relevantes que no tiene sentido modificar estando la actual concesión en sus últimos instantes. Por eso se decide esperar a que haya una nueva adjudicataria para entonces abordar esta cuestión con una empresa que ya explotará el servicio durante los próximos años.