ELCHE. El Ayuntamiento de Elche y la empresa pública Aena han acordado formalizar un convenio de colaboración para la instalación de un sistema de control y vigilancia de vehículos por los principales viales del Aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández. Un impulso conjunto para lo que definen como una gestión "más eficiente, segura y sostenible de los desplazamientos asociados a esta infraestructura clave", y que pasa por un sistema que registre mediante cámaras de lectura las matrículas de los vehículos de forma automática en los principales viales de la infraestructura. Se utilizará para controlar el flujo de tráfico que entra al aeropuerto y regular los estacionamientos en vías de acceso donde muchos coches ya están aparcando mal.
Este acuerdo nace en un contexto de crecimiento y complejidad de los flujos de movilidad en el entorno del aeródromo, porque se ve "imprescindible" avanzar en fórmulas de colaboración interadministrativa para disponer de información objetiva y agregada sobre los flujos de entrada y salida de vehículos, el uso de los espacios de estacionamiento y la detección de infracciones en zonas de acceso restringido, contribuyendo de forma directa a una mejor gestión de la movilidad. "Y todo ello con pleno respeto a la normativa vigente en materia de protección de datos personales", matiza el acuerdo.
Una actuación que desde el Consistorio se apunta a que va en sintonía con la estrategia municipal de innovación y transformación digital, así como con los principios de movilidad sostenible e inteligente que el Ayuntamiento está llevando a cabo para promover actuaciones fundamentadas "en la aplicación de tecnologías avanzadas para la captación, tratamiento y análisis de datos". Estas actuaciones se orientan a mejorar la planificación y gestión del transporte, optimizar el uso eficiente del espacio público y minimizar los impactos negativos asociados al tráfico, tales como la congestión viaria, las emisiones contaminantes y los usos indebidos o inadecuados de las zonas de estacionamiento.
"Sin afán recaudatorio"
Fuentes municipales indican que es una herramienta con la que se pretende controlar la zona de paso de vehículos tanto de particulares como de transporte discrecional, con el fin de optimizar los recursos y espacios del aeropuerto, y con ello disponer de una información real sobre el flujo de vehículos (autobuses discrecionales, microbuses y taxis) que entran y salen del aeropuerto, así como el tiempo de estancia de dichos vehículos dentro de sus espacios destinados a aparcamientos, el buen uso de los mismos y los estacionamientos inadecuados. Pero sobre si ello implicaría algún tipo de sanción o restricción, apuntan a que "no se trata de restringir ni tiene afán recaudatorio, es para controlar el flujo de tráfico que entra al aeropuerto y regular los estacionamientos en vías de acceso donde muchos coches ya están aparcando mal. Se trata de evitar que aparquen en esas vías de acceso".
Actuaciones similares en Elche
Este último un fenómeno similar que está ocurriendo al calor de las campas y el encargo a Urbanismo para impulsar su regulación: hay viales privados de vecinos utilizados como aparcamiento por negocios de rent-a-car. Solo que en el caso del aeropuerto, son viales públicos y de acceso a la infraestructura.
Al tiempo, la actuación iría también en consonancia con la no aplicación estricta de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) del Ayuntamiento, que únicamente la circunscribe al registro de matrículas y flojos con las cámaras ya instaladas de cara a estadísticas y actuaciones a tener en cuenta en materia de tránsito.