ELCHE. El Ayuntamiento va a impulsar una nueva ordenanza municipal de convivencia en el espacio público para la ciudad de Elche. Se abre ahora un plazo de 15 días hábiles para que cualquiera pueda presentar sus propuestas a través del correo tributos@elche.es. El objetivo de la misma es la unificación en una única ordenanza de muchos artículos que están repartidos en otras, recogiendo alrededor de unos 70 puntos, y que está basada en otros ordenamientos como los de Barcelona, Madrid o València o Murcia, ha señalado el alcalde Pablo Ruz. Además, actualizaría sanciones ya existentes, así como la inclusión de nuevos ámbitos que no están recogidos en otras ordenanzas.
Del botellón a ir desnudo por la calle o tender en balcones
La misma va desde cuestiones como que no se pueda tender ropa en los balcones de determinadas calles, a regular la prohibición del botellón, así como el consumo de estupefacientes y demás elementos tóxicos, pasando por los horarios de las fiestas en casa para no molestar a vecinos, pasando por la regulación de las sanciones de las defecaciones de los animales, algo que indica el regidor, "es de lo que más quejas ciudadanos recibimos".
Otros puntos que incluye son la prohibición de un montaje de una barraca o barra en la calle sin autorización municipal, o incluso "que uno no pueda ir en cueros por la calle, que ya lo sabemos, pero no estaba regulado en ninguna ordenanza", señala Ruz. La misma va también orientada a casos prácticos reales como por ejemplo los del cableado colgante entre edificios, y al que se refería con problemas recientes con una compañía que sigue instalándolos en la calle Fatxo.

- El alcalde señala varios puntos de la ordenanza - AP
Asimismo, a día de hoy hay ordenanzas en vigor que aún datan de los años 50 y 60, por lo que el equipo de gobierno quiere aprovechar para refundir y que queden al menos fijadas todas en un único documento más ágil, y que el propio alcalde subraya que es un "documento base de muchísimos artículos, de muchísima extensión, que se tiene que ir depurando y modificando con las aportaciones de todos", simplificando y adaptando.
Unificar normas y regular sanciones
El alcalde esgrime que es una ordenanza que "contribuye a consagrar la convivencia, a establecer cuántas cosas se pueden hacer y, por supuesto, a codificar qué cosas no se pueden hacer". Pero hacía especial hincapié en cuestiones que son objeto de mucha queja y sobre las que se quiere incidir, como los excrementos de animales, hasta el punto de que querría que agentes de policía pudieran vestir de paisano para detectar quién no los recoge, "pero sabéis que no podemos, no nos dejan". Otro también es la de dar comidas de animales callejeros, sobre todo centrado en palomas, fuente de suciedad, posible transmisión de enfermedades, e incluso en algunos casos, corrosión en edificios, como ha pasado con San Antón.
Ruz también ha hecho referencia a cuestiones que estarán recogidas, como los vertidos ilegales en el Camp d'Elx, lo cual ya se recoge por el ejemplo en la nueva ordenanza rural, y está por ver si incluye también y de qué forma las multas a gente que está en la calle y recoge chatarra y otros objetos que vender con carritos de la compra. Está incluida ya en la ordenanza de patinetes, por ejemplo.
Las propuestas de la consulta pública, que el bipartito cuenta con que no será la definitiva, se pueden presentar hasta el 5 de junio.