ELCHE. Como ha venido dando cuenta este diario durante estos años, Elche tiene una deuda pendiente para con su patrimonio. A día de hoy se están dando pasos con un nuevo catálogo de protecciones, de carácter más integral ya en redacción, así como con distintas actuaciones en materia de patrimonio hidráulico con el Canal de Desvío, la apertura de la Torre de los Vaillo o actuaciones aún pendientes de acometer, aunque en trámite, como la rehabilitación de la torre de Ressemblanc, o la fachada industrial de Nuevos Riegos El Progreso. En algunos casos, también la parte privada está cumpliendo con su 'parte', es decir, con la rehabilitación de inmuebles de su propiedad pero con valor público por su estética o singularidad. Es lo que ocurre en el inmueble de Eres de Santa Llúcia, 4. Se trata del edificio familiar que encargó construir Antonio Brotons Oliver, fundador de la emblemática Facasa, conocida también como 'el Trust'.
En este caso, los actuales propietarios del inmueble han proyectado la rehabilitación de sus fachadas, cubierta y cúpula. Un edificio residencial protegido diseñado por el arquitecto Antonio Orts Orts que data de 1954, y que tiene protección ambiental; la mínima, y que se centra en la preservación paisajística del bien. En este caso, el catálogo destaca como elementos principales la fachada con su composición, elementos y materiales, si bien no hace mención a la cúpula que corona el inmueble y que también será reparada. En cualquier caso, un edificio protegido y en el catálogo de protecciones. Primero se actuará en la fachada de Eres de Santa Llúcia, y después en la que da a la calle Fatxo. Hace varias semanas la Junta de Gobierno aprobó el proyecto, que se ha encargado al arquitecto Rafael Santonja.

- Cúpula de tejas vitrificadas - AP
Valor del edificio e intervención en la cúpula, la joya de la corona
El edificio presenta patologías causadas por la erosión ambiental en elementos de piedra bateig, tanto azul como beig, que son los que le confieren ese aspecto señorial y sobrio en el entorno. Además cuenta con otra ornamentación en arcos, cornisas, balaustradas y otras piezas decorativas. Las actuaciones incluyen la consolidación de piezas dañadas, la sustitución de piedras irrecuperables mediante técnicas artesanales y la restauración de la cúpula de teja vitrificada. Para ello se destinará un presupuesto de ejecución que asciende a 100.000 euros, con un plazo de ejecución de seis meses.
El proyecto establece protocolos para el mantenimiento de la cerrajería exterior, respetando la protección ambiental del inmueble sin alterar su estética original de 1954. La restauración de la piedra bateig de la fachada se realizará mediante dos métodos principales, dependiendo del nivel de degradación y el estado de cada pieza: la consolidación para las piedras levemente dañadas y la reposición o sustitución para aquellas con pérdida importante de volumen o riesgo de desprendimiento. Además, se sanearán las fachadas de la suciedad, polvo, sales y material suelto de la superficie de la arenisca. Con intervenciones para disminuir la absorción de agua y prevenir manchas.

- Fachada antes de la intervención - AP
Asimismo, en las piezas que presenten grietas, se procederá al cosido de las mismas antes de la consolidación. En cuanto a la piedra que sea irrecuperable, se sustituye por una pieza nueva de idénticas características en cuanto a tipo, color y textura. Y sobre la cúpula, se procederá al desmontaje de la actual cobertura de teja plana cerámica vitrificada. Se trata de uno de los elementos más singulares del edificio, pero también del entorno histórico, puesto que solo algunos de los inmuebles cuentan con estas cúpulas. Aunque quizá ninguna como esta.
Se procederá al desmontaje de la actual cobertura de teja plana cerámica vitrificada y se eliminará el soporte antiguo con su entramado de madera sobre el que se apoyaban las tejas, debido al mal estado de conservación de los listones, que ha provocado filtraciones de agua. Se va a impermeabilizar para evitar dichas filtraciones, y se mantendrán las tejas originales que estén en buen estado, sustituyendo aquellas que no lo estén por otras tejas nuevas vitrificadas.

- Estado actual de la cúpula y tejas - AP
Casos de todo tipo con patrimonio privado
Así pues, aunque en el tiempo han sido muchos los casos de derribos de casas de gran valor patrimonial, desde la Casa Gómez a la de los Roca de Togores, pasando por el mercado brutalista de El Pla, en los años recientes ha habido un poco de todo. Rehabilitaciones de las comunidades de propietarios de inmuebles como la denominada 'casa azul' junto al Mercado Central, mientras que se han dejado caer algunos no protegidos, aunque con un valor sentimental para muchos, como el derribo parcial de Almacenes Parreño, que la propiedad derrumbó el edificio porque quería ponerlo a la venta, manteniendo medidas de ornato como estableció el Ayuntamiento.
Y más recientemento, el caso de la Banca Peral, con una tipología del siglo XX y colores idéntica a la de Parreño, aunque en este caso protegido. Un debate sobre el del patrimonio y cuando este está en manos privadas que sigue abierto, ya que el propio Ayuntamiento reconocía que no tenía recursos para intervenir en estos casos, pero que también se encuentra, como en este caso, con buenas prácticas.