ELCHE. Las denuncias vecinales en las pedanías con respecto al incivismo por el no uso de los contenedores, dejando la basura fuera del mismo, son constantes habituales en el tiempo. Una práctica a la que por mucha campaña de concienciación o posibles sanciones, sigue teniendo lugar. La misma imagen, o peor, se encuentra en otros puntos del Camp d'Elx en espacios naturales donde no hay contenedores ni papeleras. Uno de esos casos recientes se da en la Sierra del Molar en La Marina, en cuyos caminos y rutas aparecen periódicamente vertidos de diversa índole, desde simple basura a escombros o elementos más voluminosos como colchones.
A este respecto, varios vecinos llevan tiempo denunciando en redes sociales esta situación, con elementos que llevan ensuciando la imagen y el medio de una zona que no es de las más transitadas en comparación con rutas como las del sendero del Vinalopó o el pantano, pero que forman parte de la Sierra del Molar. En este caso, al menos desde principios de marzo llevan en varios caminos entre el mirador y senderos cercanos a la carretera N-332 materiales de obra típicos de reformas, muebles, grandes colchones o algún pequeño electrodoméstico.

- Restos de obra, plásticos y demás basura en uno de los caminos - AP
Como precisamente ha ocurrido en otros lugares históricos de vertidos en zonas del pantano, alguna vez han aparecido incluso neveras y electrodomésticos similares, aunque esos sí recogidos tras la denuncia. Algunos de los vecinos dudan de que provengan de gente de la pedanía, consciente del medio en el que vive y sensibilizada con su valor, y lo atribuyen más a urbanizaciones cercanas.
Lucha contra los vertidos incontrolados, otro reto de la nueva ordenanza
En cualquier caso, precisamente al calor de esta problemática, una de esas enquistadas en el tiempo en un municipio con un término tan extenso, el Ayuntamiento ha impulsado recientemente la primera Ordenanza del Medio Rural del Camp d’Elx, aunque aún le quedan unos meses de trámite. Una de las cuestiones que pretende combatir es la de los vertidos incontrolados, como es el caso de este en La Marina. Cabe recordar que tendrá un régimen sancionador del que ahora se ha trasladado la horquilla, con pequeñas penalizaciones de entre 750 euros y sanciones de hasta 3.000 euros para las actuaciones que se consideren 'muy graves'.
En todo caso, por ahora la ordenanza contempla para casos como estos de "tirar o arrojar residuos no peligrosos en cauces públicos o acumular residuos en puntos no autorizados" serían penalizados con 750 euros al calificarse como infracciones 'leves'.

- Restos de obra - AP
Lleva aparejada un equipo de inspección. Formado por dos inspectores de Medio Ambiente con los que ya cuenta la concejalía desde enero, así como un ingeniero al que trasladarían los informes de posibles problemas a abordar, y de ahí el Técnico de Administración General (TAG) abriría un expediente para ver cómo proceder. Cabe recordar que el Plan de Ordenación de Medio Ambiente de cara a los recursos humanos contempla además añadir un tercer inspector.