VALÈNCIA. El presidente de la Generalitat y líder del PPCV, Carlos Mazón, se encuentra cuestionado en su cargo desde el pasado 29O, cuando la terrible Dana arrasó la provincia de Valencia dejando a su paso 228 víctimas mortales. La gestión del Gobierno valenciano, competente en protección civil y emergencias, se encuentra bajo investigación judicial y la figura del jefe del Consell más que cuestionada y criticada por la opinión pública.
No obstante, tal y como ha venido informando este diario, la salida del jefe del Consell no es políticamente sencilla, dado que para situar a un relevo en el Palau de la Generalitat se requiere de los votos de Vox y, por otro lado, la solución de unas elecciones anticipadas no es plato de buen gusto para la dirección nacional del PP presidida por Alberto Núñez Feijóo. Con este escenario, Mazón ha conseguido un balón de oxígeno para seguir adelante con un pacto presupuestario con Vox bendecido por Génova que, por el momento, aleja la posibilidad de una dimisión.
Ahora bien, conscientes de la baja popularidad del presidente de la Generalitat y la posición crítica generalizada en los medios nacionales, no significa que Feijóo y la dirección nacional del partido esté entregada al líder valenciano y a su gestión. Esto es algo que puede observarse en el histórico de declaraciones del presidente del PP en los últimos meses, que este mismo miércoles escribió una nueva página.
Así, el líder nacional de los populares reiteró que ni el Gobierno de Pedro Sánchez ni el de la Generalitat valenciana estuvieron "a la altura", si bien resaltó que la que "tiene más responsabilidad, sin ninguna duda, es la administración central". Un reparto de culpas que no exime por compleo a su compañero de partido que evidencia las dificultades de Feijóo para hacer una defensa sin ambages de Mazón y su gestión, algo que lleva ocurriendo desde las primeras semanas posdana.
Cabe recordar, echando la vista atrás, que el propio presidente del PP señaló de forma insistente poco después de la catástrofe que el Gobierno de España debía declarar la emergencia nacional -quitándole las competencias a Mazón- e incluso deslizando que el presidente de la Generalitat debía solicitarla, lo que ponía de manifiesto una diferencia de estrategia de la cúpula estatal del PP y el jefe del Consell.
Poco después, el 18 de noviembre en su discurso abierto en la Junta Directiva Nacional, Feijóo pedía "humildad" a Mazón y le advertía de que no cabían "más equivocaciones", además de animarle a "seguir reconociendo errores y asumiendo responsabilidades", un discurso que se interpretó casi como una invitación a la dimisión. Una posición crítica que se fue diluyendo a medida que se iban comprobando las dificultades para articular un relevo para el presidente de la Generalitat.
No obstante, fue el propio Feijóo quien volvió a poner a Mazón en el ojo del huracán el 13 de enero al señalar, en una entrevista en Onda Cero con Carlos Alsina, que estuvo "noqueado" tras la Dana, una afirmación que puso en evidencia de forma muy cruda la percepción de ausencia de gobierno durante la crisis y que Feijóo trató de matizar al día siguiente, cuando preguntado por esto aplaudió a Mazón por vincular su futuro político a la reconstrucción tras la Dana: "Le dignifica", aseguró, para señalar que había asumido "grandes responsabilidades" siendo el que "menos responsabilidades tenía".
Sin embargo, apenas unas semanas después, en febrero, evitaba comprometerse con el futuro de Mazón al señalar que el PP tomaría la decisión "más oportuna" sobre esto. "Nos interesa gobernar en Valencia", comentó de forma enigmática, lo que añadía una sensación de desconfianza o al menos interinidad sobre el presidente de la Generalitat. Días después, en otras declaraciones públicas el 3 de marzo, Feijóo admitió que el Gobierno valenciano "no estuvo a la altura" el 29O, lo que seguía dejando en la picota a Mazón.
No obstante, la dirección nacional del PP y el propio Feijóo han reagrupado su posición junto al jefe del Consell tras su pacto presupuestario con Vox, recordando que Sánchez no ha sacado adelante las cuentas estatales y que llega a alianzas con Junts. Una posición discursiva de contragolpe que sirve para defender el acuerdo alcanzado por Mazón en la Comunitat Valenciana.
Ahora bien, la declaración de Feijóo este miércoles pone de manifiesto que el líder del PP prefiere mantener una distancia calculada sobre Mazón, especialmente ante los medios nacionales, tanto por la poca popularidad del presidente de la Generalitat como la situación inestable del jefe del Consell, cuyo relevo -al frente del PPCV y también en el Gobierno valenciano- no puede descartarse en los próximos meses.