ALICANTE. Sin sobresaltos. La extensión de la temporada estival con horario extraordinario para el funcionamiento de las terrazas de la hostelería encuentra el camino despejado en Alicante, tras obtener un dictamen favorable en la comisión de Presidencia y Régimen Interior celebrada este jueves. La propuesta de modificación de la Ordenanza de Ocupación de Vía Pública en la que se ampara esa prolongación de ese periodo especial entre el 1 de mayo y el 1 de noviembre ha quedado aprobada con la suma de los votos del equipo de gobierno, del Partido Popular (PP), y del grupo municipal de Vox, a partir del acuerdo por la aprobación del Plan Económico Financiero (PEF) que ambas formaciones alcanzaron el pasado mes de junio. La suma de sus votos ha permitido rechazar todas las enmiendas presentadas por el resto de grupos municipales que ejercen funciones de oposición: PSOE, Compromís y Esquerra Unida Podem. De este modo, la propuesta se eleva a su aprobación definitiva en el pleno de enero, previsto para el próximo jueves.
¿En qué consiste esa temporada extendida para el periodo estival? La propuesta de modificación respecto a la regulación aprobada en noviembre de 2024 -tras el pacto alcanzado entre PP y Compromís- establece el permiso de veladores en temporada alta desde el 1 de mayo al 1 de noviembre: un plazo de seis meses -en lugar del periodo comprendido entre el 15 de junio y el 30 de septiembre previsto hasta ahora- en el que se permitirá el funcionamiento de las terrazas de la hostelería hasta la 1:00 de domingo a jueves y hasta la 1:30 los viernes, sábados y vísperas de festivo. Esa franja horaria se mantiene respecto a la regulación actual.
En lo que respecta a la temporada baja, entre el final de abril y el 2 de noviembre, el desmontaje de las terrazas se mantiene como norma general de lunes a jueves y a la 1:00 los sábados, domingos y vísperas de festivo. La normativa también incorpora el aviso previo con tres días de antelación cuando el velador se vea afectado por actividades en la vía pública y se permite ampliar las terrazas por circunstancias de carácter excepcional, sin dificultar la entrada a viviendas y comercios. De la misma forma, se mantienen los Puntos Violeta en actividades multitudinarias y se incorpora la posibilidad de la instalación a Puntos de Atención a Víctimas de Delitos.
Otras novedades
La modificación de la ordenanza de Ocupación Temporal de la Vía Pública introduce en otro orden de cosas la posibilidad de ampliar los puestos en el mercadillo de Teulada y de establecerse en dos mercadillos, además de permitir en el Casco Antiguo la venta y exposición de productos en fachada, principalmente, según apuntan fuentes municipales, a través de un comunicado. También se revisa el número y características de los puestos de venta en los mercados de abastecimiento de productos básicos y de la venta aislada en determinadas zonas y se modifica la regulación de lo referente a los titulares de las autorizaciones de venta, de modo que se equiparen las condiciones de las personas físicas y jurídicas.
En el mercadillo de Teulada se amplía la posibilidad de pasar de 1 a 3 puestos de 4x3 metros o a dos de 7x3. Hasta ahora solo se podía tener un puesto. Asimismo, se amplía la posibilidad de acceder a dos autorizaciones en mercadillos distintos y a dos autorizaciones por mercado cuando haya vacantes cuando antes sólo se permitía uno. Asimismo, la ordenanza clarifica que en el caso de que el día de mercadillo coincida con festivo se acordará su traslado a otro con la asociación de comerciantes. Por otra parte, a partir de la aprobación del texto se admitirá en el Casco Antiguo la exposición y venta de productos en fachada, hasta un máximo de 50 centímetros.
Controversia política
En todo caso, el debate sobre el cambio de la ordenanza no ha estado exento de debate político. En primer término, la concejala de Ocupación de Vía Pública, Cristina Cutanda, ha resaltado al finalizar la comisión que "es cierto que hemos rechazado las enmiendas de la izquierda, pero es que no podemos tolerar la hipocresía de Compromís. ¿Cómo es posible que su portavoz, Rafa Mas, registre una enmienda yendo más allá de lo que plantean los grupos popular y Vox en los horarios de la hostelería, pidiendo que se alarguen en lugar de hasta las 1:30, que se está planteando, hasta las 2:00?", se ha cuestionado.
"Nos parece inaceptable que quienes por un lado van diciendo que defienden el descanso de los vecinos, luego planteen más horarios que nadie. Por supuesto, lo hemos rechazado", ha añadido Cutanda. "No podemos entender que quienes en público hablan de recortar horarios de la hostelería y respetar el descanso, en privado con sus iniciativas municipales sean los que más los quieren ampliar al máximo y, en teoría, perjudicando a quienes dicen defender, que son los vecinos. Es lamentable la falta de criterio y de implicación de la izquierda a la hora de hacer un trabajo serio en nuestra ciudad".
De igual modo, la edil de Ocupación de Vía Pública ha insistido en que "esta modificación de la ordenanza mantiene el principio esencial de conciliar el derecho al descanso con la legítima actividad empresarial de los sectores de la hostelería y comercio y como quiera que siempre prevalece el derecho al descanso esta norma no modifica el horario consensuado con los vecinos".
Por su parte, el grupo municipal del PSOE ha denunciado "el pacto entre Barcala y Vox para invisibilizar los puntos violeta". "El alcalde y los ultras han acordado diluir y desnaturalizar este recurso al equipararlo a 'puestos de atención a las víctimas de delitos. PP y Vox han votado en contra de la enmienda socialista (la única registrada por esa formación) para blindar los puntos violeta en la Ordenanza de Ocupación de Vía Pública, enviando un mensaje preocupante a la ciudadanía", han apuntado portavoces del partido, a través de un comunicado.

- Los miembros de la comisión de Presidencia del Ayuntamiento de Alicante. -
En este sentido, el concejal socialista Miguel Castelló ha apuntado que "esta no era una enmienda técnica ni decorativa. Era una enmienda política, feminista y profundamente necesaria, y el PP y Vox han decidido rechazarla". Castelló ha recordado que los puntos violeta "no son un recurso genérico ni un simple puesto informativo más, sino una herramienta concreta frente a la violencia machista y la violencia sexual, con personal formado, protocolos específicos y una finalidad muy clara". Castelló ha denunciado que "introducir en el mismo artículo la referencia a 'puestos de atención a las víctimas de delitos' confunde planos que no son equivalentes" y acaba "invisibilizando una violencia que es estructural y que requiere recursos específicos".
El PSOE ha subrayado además que el propio informe técnico municipal dejaba claro que no existía ningún impedimento legal para aceptar la enmienda del PSOE, señalando expresamente que se trataba de "una opción política de gobierno". "No estamos ante un problema jurídico, sino ante una decisión política del PP y Vox", ha insistido. Para los socialistas, la votación celebrada en la comisión de Presidencia confirma que el acuerdo entre PP y Vox no busca la neutralidad, sino "diluir y desactivar políticas feministas que han demostrado ser necesarias". "En igualdad no existe la neutralidad: o se avanza o se retrocede, y hoy el gobierno municipal ha decidido retroceder", ha afirmado Castelló. Así, el PSOE ha reiterado su compromiso "con la defensa de los puntos violeta como herramienta específica de protección y atención a las mujeres" y ha concluido recordando que "defender los puntos violeta no es ideología, es compromiso institucional con la seguridad y la dignidad de las mujeres".
De igual modo, el grupo municipal de Esquerra Unida Podem también ha reaccionado frente al rechazo de todas sus aportaciones a la ordenanza. "Cuando no se acepta ni una sola propuesta, lo que se está diciendo es que no se quiere escuchar. Si se abre una ordenanza es para mejorarla entre todos, no para blindarla", ha considerado su portavoz, Manolo Copé, a través de un comunicado. En esta línea, el líder de la confluencia ha señalado que sus enmiendas "no eran ocurrencias, sino propuestas muy concretas para cuidar el espacio público, proteger el arbolado, reducir molestias en los barrios y mejorar la convivencia entre la actividad económica y el descanso vecinal". "Son propuestas que nacen de lo que nos cuentan vecinos y vecinas cada día", ha añadido Copé.
Así, Esquerra Unida Podem considera "difícil de entender que el gobierno haya decidido reabrir la ordenanza apenas un año después de aprobarla y, al mismo tiempo, se haya cerrado en banda a cualquier mejora planteada desde la oposición". La formación critica además el uso desigual de la discrecionalidad política. "Cuando el gobierno introduce cambios, se ampara en su capacidad de decisión política; cuando las propuestas vienen de la oposición, esa misma discrecionalidad desaparece y todo se reduce a excusas formales. Eso no es dialogar, es imponer", ha señalado el portavoz. Por último, ha considerado que "los barrios no piden enfrentamientos, sino sentido común y equilibrio, y lamentan que el gobierno municipal haya perdido una oportunidad para construir una ordenanza más justa, más participada y más cercana a la vida cotidiana de Alicante".