ALICANTE. El conflicto del ruido asociado a la actividad del ocio y la hostelería sigue enquistado en Alicante y suma un nuevo capítulo que tendrá que dirimirse ante el Tribunal Superior de Justicia (TSJCV). Los empresarios hosteleros no dan su brazo a torcer respecto a la sentencia de primera instancia que, a la postre, avala la vigencia de los límites al desarrollo de su actividad, a través de la declaración de la Zona Acústica Saturada (ZAS) del Casco Antiguo, y preparan la interposición de recurso de apelación ante el alto tribunal autonómico.
Fuentes del sector hostelero concretaron que esa nueva impugnación se fundamentará en cuestiones procesales. Es decir, el elemento esencial en el que se basa la propia sentencia dictada por la jueza accidental de la Plaza Número 1 de la Sección Contencioso-Administrativo del Tribunal de Instancia de Alicante para rechazar el recurso presentado a título individual por un empresario propietario de uno de los establecimientos hosteleros situados en el barrio.
En concreto, la resolución concluía que la primera instancia judicial no era competente para resolver respecto a la impugnación planteada tras interpretar que la ZAS es una norma que tiene la consideración de disposición de carácter general. Y, por tanto, que el órgano competente para dirimir sobre su validez debe ser, precisamente, el TSJ. Pero, además, la sentencia también apuntaba que el empresario recurrente carecía de legitimación para interponer el recurso, toda vez que no había quedado demostrado que representase a la empresa titular del establecimiento hostelero supuestamente afectado por las restricciones.
La sentencia, eso sí, no llegaba a pronunciarse respecto a las cuestiones de fondo planteadas en el contencioso para solicitar la nulidad de la ZAS. En esencia, se esgrimía que el acuerdo de su aprobación, adoptado por el equipo de gobierno, del Partido Popular (PP), en Junta Local el pasado noviembre, era nulo en la medida en que la competencia para promover ese paquete de restricciones era el pleno de la corporación. Además, se alegaba que se había planteado un primer trámite de aprobación inicial indebido; que el acuerdo definitivo no se notificó de forma individual a los afectados, lo que generaba indefensión; y que no se había facilitado la documentación y los informes en los que se había basado la aplicación de la ZAS durante la fase de exposición al público, lo que también había mermado las opciones de los hosteleros a la hora de presentar alegaciones.
Con todo, el argumento fundamental del recurso era la supuesta arbitrariedad del acuerdo, al considerar que se había basado en la toma de mediciones sonométricas desfasadas, que no podían justificar la adopción de las restricciones propuestas. Básicamente, el recorte del horario de funcionamiento de los locales y la reducción a la mitad de la superficie destinada a la instalación de veladores (mesas y sillas en las terrazas).
Procesos en marcha
La apelación que ahora preparan los hosteleros tratará de rebatir las dos conclusiones alcanzadas por la jueza respecto a quién es la instancia judicial competente para resolver el recurso y respecto a la ausencia de legitimidad del recurrente. En este sentido, fuentes consultadas subrayaron la sorpresa que había generado que la jueza alegase incompetencia al dictar sentencia, después de haber admitido la celebración del juicio completo y de que hubiese asumido la práctica de la prueba propuesta. Entre ellas, la declaración del técnico que elaboró el informe sobre las sonometrías, bajo la condición de testigo-perito.
Sea como fuere, lo cierto es que el devenir de ese primer recurso no tiene visos de que pueda zanjar la disputa. De hecho, todavía siguen en trámite al menos otras cinco impugnaciones presentadas por otros tantos empresarios hosteleros también afectados por la implantación de la ZAS, que continúa estando vigente en el perímetro formado por la Plaza Quijano y las calles Virgen de Belén, San Agustín y Montengon. En principio, al menos uno de esos procesos en marcha ya tiene señalada la celebración de la vista para el próximo mes de noviembre.