ALICANTE. La segunda sesión de la comisión de fiscalización sobre el funcionamiento del servicio de limpieza y gestión de residuos de Alicante, celebrada este jueves, solo ha permitido aportar claridad respecto a dos aspectos concretos relacionados con esa prestación. El primero, que la plataforma de gestión comprometida por la empresa adjudicataria, en cumplimiento del pliego de condiciones, se encuentra implementada todavía en fase de pruebas, con el fin de introducir mejoras, según ha precisado el edil de Limpieza, Rafa Alemañ. Esa plataforma específica sobre la ciudad de Alicante constituye un elemento clave para el seguimiento y control del servicio, toda vez que es el que permite disponer de información en tiempo real sobre los recorridos de los vehículos de limpieza y recogida de residuos, las rutas de los barridos y los contenedores vaciados en cada jornada, gracias un sistema de geolocalización por GPS, según han explicado tanto Alemañ como los representantes municipales de los grupos que ejercen funciones de oposición: PSOE, Vox, Compromís y Esquerra Unida Podem.
La activación de esa plataforma debía producirse en el plazo de dos años desde que la concesionaria -UTE Netial, compuesta por FCC y Prezero- asumiese el servicio, en septiembre de 2023. Con todo, Alemañ ha incidido en que sigue estando operativa la plataforma transitoria de carácter genérico, también prevista en el pliego de condiciones, que ofrece funcionalidades similares, aunque no ajustadas a las condiciones concretas de la ciudad y del servicio planteado por el departamento municipal de Limpieza. De ahí que, según ha defendido Alemañ, no se contemple -al menos por ahora- la posibilidad de que pueda aplicarse ningún tipo de sanción por incumplimiento del pliego, en el caso de que ese supuesto (el retraso en la puesta en funcionamiento de ese sitema) concreto hubiese quedado recogido en las bases del contrato.
Al margen de ello, en la comisión también se ha puesto de manifiesto que la plantilla adscrita al servicio cumple con las previsiones planteadas por el ayuntamiento en el diseño del contrato, con 106 puestos en lo que respecta a la recogida de residuos, lo que equivaldría a unos 154 trabajadores, y 292 puestos, lo que supondría unos 363 trabajadores, en lo que atañe al servicio de limpieza viaria, según la documentación aportada por el servicio de Limpieza a los representantes de la comisión. Eso sí, Alemañ ha incidido en que se había detectado que resultaba necesario promover un refuerzo de personal para atender una doble circunstancia. Primero, la aplicación del derecho al descanso de un mínimo de 48 horas reconocida para los trabajadores del sector en sentencia del Tribunal Supremo (TS) dictada en 2024. Y segundo, la implantación del servicio de limpieza los siete días de la semana en todos los barrios para mejorar la imagen de la escena urbana.
Modificación de contrato
Ese doble objetivo es el que habría motivado el impulso de una tercera modificación del contrato actual, por un importe próximo a los 5,5 millones, con la que se pretende crear un centenar de puestos de barrenderos (plazas, y no trabajadores, que pueden ser cubiertas con la redistribución de horas o con contratos eventuales) e incorporar nueva maquinaria, como el propio Alemañ anticipó el pasado noviembre, al dar cuenta del avance en el cumplimiento de los compromisos alcanzados con Vox respecto a los acuerdos presupuestarios firmados en 2024 y 2025, con el fin de posibilitar su apoyo a las cuentas de 2026.
Tanto Alemañ como el vicealcalde y presidente de la comisión, Manuel Villar, han apuntado que la tramitación de ese modificado del contrato obedecía a la conveniencia de introducir mayores frecuencias en la limpieza, para lo que han llegado a admitir -tras las críticas vertidas por los portavoces de PSOE, Compromís y EU Podem- que el contrato pudo estar mal dimensionado al no tener en cuenta ese servicio adicional extendido a los domingos en todos los distritos.
Al margen de ello, los representantes de la comisión se han emplazado para registrar solicitud de documentación adicional, después de que PSOE, Compromís y EU Podem hayan recriminado que no se hubiese aportado informes ni documentación relacionada con el servicio de recogida, tratamiento y eliminación de residuos. De esta forma, la comisión -que se aprobó constituir con el respaldo de los cuatro grupos opositores en septiembre de 2024- deberá volver a reunirse a finales de febrero con el fin de analizar esa nueva información en el momento en el que ponga a disposición de los grupos políticos.