ALICANTE. La controversia auspiciada a cuenta de la promoción de viviendas de protección pública (VPP) de iniciativa privada construida en un solar de Playa de San Juan subastado por el Ayuntamiento de Alicante entre 2018 y 2022 suma ahora una nueva derivada en el plano político. El grupo municipal de Esquerra Unida Podem ha anunciado este viernes su intención de abrir contactos con el resto de grupos políticos que ejercen funciones de oposición con el fin de explorar opciones de desbancar al alcalde, el popular Luis Barcala, al considerarlo responsable de la falta de control sobre el destino de esa parcela municipal y evidenciar una falta de confianza en su gestión.
El planteamiento llega un día después de que las cuatro formaciones opositoras que forman parte de la corporación municipal -PSOE, Vox, Compromís y la propia EU Podem- coincidiesen en reclamar la dimisión de Barcala en el desenlace del pleno extraordinario en el que los tres partidos del eje progresista habían conminado al primer edil a ofrecer explicaciones sobre la polémica. En esa sesión, Vox también se sumó a la exigencia de que Barcala renunciase al cargo, a pesar de que los ediles de la formación que preside Santiago Abascal han mantenido una línea de sintonía estable con los populares tanto en este mandato como en el precedente, hasta el punto de facilitar los votos de sus cuatro concejales para que pudiesen prosperar los presupuestos municipales de los tres últimos años, entre otras decisiones complejas. Todo, eso sí, a cambio de exigir al PP el cumplimiento de determinados postulados como la reducción de fondos para áreas que los voxistas consideran ideologizadas por la izquierda, como igualdad, LGTBI, cooperación o migración, por ejemplo.
Lo cierto es que no es la primera vez que Vox eleva la presión sobre el equipo de gobierno al exigir dimisiones. Ya lo hicieron el pasado mes de junio al solicitar la marcha o destitución del hasta entonces concejal de Hacienda y Deportes, Toni Gallego, después de que se constatase que el ayuntamiento había incumplido la regla de gasto en la liquidación del ejercicio contable de 2024. Entonces, consiguieron su objetivo y lograron que Gallego dejase el ayuntamiento, lo que permitió que los cuatro ediles de Vox apoyasen el Plan Económico Financiero (PEF) que el equipo de gobierno quedaba obligado a aprobar.
No obstante, está por ver cuál podría ser la posición que los voxistas podrían adoptar en el caso de que llegase a registrarse finalmente una moción de censura por parte de las tres fuerzas del eje progresista. Sin el respaldo de Vox, ese intento de descabalgar a Barcala no prosperaría, ya que PSOE, Compromís y EU Podem suman once concejales en una corporación compuesta por 29 ediles. De ahí el concurso necesario de los cuatro representantes de Vox para que se produzca la suma de 15 votos en el pleno frente a los 14 de los concejales del PP.
Bloqueo y pérdida de confianza
Sea como fuere, el portavoz de EU Podem, Manolo Copé, ha señalado este viernes que lo que se vio en el pleno de este jueves "no es una simple disputa política. Es el reflejo de que la Alcaldía de Luis Barcala ha perdido toda credibilidad y arrastra a esta ciudad a una parálisis institucional insostenible. No sólo por la parálisis, sino por los graves casos de corrupción en materia de vivienda pública que salpican a su gobierno. Alicante no se merece esto". Así, ha apuntado que esa situación justificaría el paso de explorar un posible acuerdo para promover una moción de censura. "Ante este bloqueo y esta pérdida de confianza mayoritaria, no podemos mirar para otro lado. Tenemos la obligación democrática de buscar una salida. Por eso iniciamos estos contactos: no por táctica, sino por responsabilidad con la ciudadanía alicantina, que lleva semanas viendo cómo su Ayuntamiento está secuestrado por una crisis permanente", ha asegurado.
Así, el representante de la confluencia ha insistido en que su planteamiento "no responde a intereses partidistas ni a cálculos electorales", sino al deber de una oposición responsable. "No se trata de quién ocupa el sillón, sino de cómo devolvemos la normalidad y el gobierno a Alicante. Si todos los grupos de la oposición compartimos el diagnóstico de que el rumbo actual es un callejón sin salida, el siguiente paso lógico es explorar, juntos, una alternativa", ha insistido. En este sentido, fuentes de EU Podem han afirmado que afrontan este proceso "con responsabilidad, pero también con determinación. Alicante no puede seguir atrapada en una Alcaldía agotada". "Es momento de hablar claro y de abrir una nueva etapa al servicio de las personas", concluye Copé.
Como mínimo, la posición de EU Podem forzaría a Vox a tener que posicionarse. La propuesta de un hipotético acuerdo para apear a Barcala de la Alcaldía -que no tendría por qué suponer la composición de un equipo de gobierno entre los cuatro partidos opositores- obligará a Vox a retratarse: bien para desmarcarse del PP de forma definitiva, o bien para sustentarlo en el poder.