ALICANTE. El goteo de propuestas vinculadas al alojamiento turístico no cesa en Alicante. Los últimos planes de cadenas nacionales e internacionales como Well and Come, Milagrosa Collection, Accor, easyHotel, Sercotel o Intelier, coinciden con otros proyectos de empresas que promueven sus primeras incursiones en el sector, como Maisa. Y se completan con otras iniciativas por parte de inversores particulares, como la promovida por Balazs en Doctor Gadea, o por los nuevos dueños del edificio del Bar Guillermo, en la calle Velázquez. Y ese es el ámbito en el que se está gestando ahora una nueva propuesta en otro emplazamiento igualmente céntrico de la ciudad: la calle Capitán Segarra.
Ese nuevo planteamiento llega de la mano de los dueños del edificio del número 8 de esa calle, a menos de 50 metros del edificio del Mercado Central. Sus propietarios ultiman ahora la alternativa técnica para reconvertir el inmueble en un establecimiento hotelero con capacidad para albergar en torno a 20 habitaciones. La propuesta comprende la rehabilitación integral del edificio de uso residencial, de planta baja y dos alturas que permanece vacío y en estado de abandono desde hace años, según fuentes conocedoras del proyecto. Esa intervención comprenderá la recuperación y conservación de su fachada, que se encuentra incorporada como elemento a preservar en el catálogo de protecciones, aprobado provisionalmente por el pleno de la corporación hace casi seis años.
La actuación queda todavía pendiente de concesión de permisos municipales, después de que los dueños del inmueble planteasen una primera propuesta para habilitar apartamentos turísticos. El proceso de tramitación de licencia se topó con un requerimiento de subsanación que no fue atendido en tiempo, lo que propició que la iniciativa se viese afectada por la suspensión de licencias acordada por el ayuntamiento con la intención de promover una ordenación racionalizada de su implantación a través de una modificación del planeamiento urbanístico. De hecho, la solicitud de licencia para ese primer proyecto quedó desestimada en noviembre de 2025.
De apartamentos a hotel
Ese contratiempo fue el que llevó a los propietarios a cambiar de planes y transformar su propuesta para encuadrarla en el sector hotelero, toda vez que la regulación urbanística propuesta a través de la modificación puntual número 52 del PGOU ofrece mayor flexibilidad para la instalación de hoteles de tres, cuatro y cinco estrellas que para la apertura de bloques turísticos, al fijar ratios más bajas. En concreto, esa ordenación establece un índice de 0,82 plazas por habitante en cada distrito censal como límite para la concesión de licencias en el caso de los hoteles de 3 estrellas, y se contempla la exención de cualquier tipo de límite para los establecimientos de 4 y 5 estrellas.
Por el momento, no se ha precisado en qué categoría quedaría encuadrado ese nuevo proyecto, aunque todo parece indicar que podría oscilar entre las 3 y las 4 estrellas. Es decir, el espacio en el que se concentra la mayor parte de la planta hotelera de la ciudad, con 19 establecimientos de 3 estrellas y 18 de 4, frente a solo dos de 5 estrellas (ambos situados en el eje de la calle Rafael Altamira).
La transformación del inmueble en hotel contribuiría a regenerar un edificio que presenta un visible estado de deterioro como consecuencia de años de abandono. De hecho, llegó a registrar problemas de ocupación irregular, después de que se extinguiesen los últimos contratos de alquiler de renta antigua que todavía permanecían en vigor hasta hace más de una década.
Su ubicación, en el entorno del Mercado Central y del aparcamiento de la Lonja, aumentaría la oferta de hospedaje en un perímetro en el que ahora solo se sitúa el Eurostars Lucentum, a la espera de que se produzca las aperturas del Greet de Accor, en la calle Calderón de la Barca, y del Alicante Centro de easyHotel, en la confluencia entre la avenida de Alcoy y la Plaza de España.