ALICANTE. La cadena hotelera de origen catalán Well and Come impulsa su entrada en el mercado del alojamiento en Alicante. Lo hace por medio de un proyecto para la construcción de un edificio de ocho plantas encuadrado en el nuevo barrio de Benalúa Sur. En concreto, ese inmueble se situaría en la manzana libre comprendida entre las calles Quintiliano y Arturo Tresáncoras, frente al emplazamiento de las pistas deportivas del CEIP Benalúa.
La propuesta, para la que se acaba de tramitar la solicitud de los primeros permisos, corre a cargo de la sociedad Aligarda, que actúa como promotor y titular del futuro edificio, mientras que Well and Come asumiría su explotación turística. El establecimiento contaría con 106 habitaciones y estaría provisto de aparcamientos en dos plantas de sótano, de restaurante, de un bar tipo rooftop en la cubierta del edificio, de piscina exterior y de salas para la celebración de eventos y reuniones.
La propuesta no concreta todavía cuál será su categoría, aunque todo parece indicar que podría optarse por un establecimiento de cuatro estrellas. Como mínimo, es el ámbito en el que se sitúan los dos hoteles operados hasta ahora por Well and Come. Se trata de dos hoteles boutique situados en espacios céntricos de otras dos grandes capitales turísticas: Barcelona y Málaga. Eso sí, el proyecto de Alicante superaría con creces la capacidad de esos dos primeros alojamientos, ya que disponen de 21 y 49 habitaciones, respectivamente.
Exento de ratios
La elección de esa categoría -cuatro estrellas- permitiría que la propuesta de Aligarda pueda sortear las limitaciones previstas en la modificación puntual número 52 del PGOU en la que se regulan las condiciones para la implantación de usos turísticos en la ciudad. En concreto, en esa ordenación se exime a los establecimientos de cuatro y cinco estrellas de todo tipo de restricciones, sin que les sea aplicable el umbral máximo de 0,187 plazas por habitante por cada distrito censal que rige como norma general para el conjunto de los alojamientos, y que se reduce a 0,82 en el caso de los hoteles de tres estrellas.
En cualquier caso, el proyecto se expone ahora a la evaluación de los técnicos de la Concejalía de Urbanismo para determinar su viabilidad, sin que exista un calendario estimado para el posible inicio de sus obras o para su puesta en funcionamiento, en el supuesto de que acabe recabando el visto bueno municipal.
La aceptación del proyecto permitiría reforzar la oferta alojativa en el barrio de Benalúa, en el que ya tiene implantación la cadena AC, en el borde de la avenida de Elche. A ese establecimiento, se suma el previsto por otra reconocida cadena en la confluencia entre la calle Doctor Just y la avenida de Catedrático Soler. Se trata de Sercotel, que asumiría la gestión de un hotel provisto de 73 habitaciones con la promotora Creative Metropolitan como responsable de su ejecución.

- El solar en el que se plantea el hotel de Sercotel. -
- Foto: RAFA MOLINA
Por el momento, la construcción de ese establecimiento sigue encallada, después de que se haya concluido la demolición de las edificaciones preexistentes. El proyecto estimaba un plazo de dos años para la finalización de las obras, con la previsión inicial de que pudiese ponerse en funcionamiento entre 2026 y 2027. No obstante, todo apunta a que el inicio de los trabajos no se producirá como pronto hasta finales de este año.
Entre tanto, Sercotel ya ha fijado posiciones en la ciudad tras cerrar un acuerdo sobre la explotación del Hotel Maya: un hotel urbano histórico fundado por la familia Martínez, que pasó a formar parte del portfolio de la cadena en una alianza que se hizo pública el pasado septiembre. Con la incorporación del Hotel Maya, la cadena pasó a sumar tres hoteles en la provincia de Alicante (gestiona el Sercotel Ciutat d'Alcoi, junto al centro comercial Alzamora y el Sercotel Palacio de Tudemir, en Orihuela), ocho en la Comunitat y eleva a 96 el número total de hoteles en España y Andorra.