ELCHE. El próximo 31 de agosto será el último día de uno de los negocios emblemáticos del centro de la ciudad. La histórica librería Séneca bajará la persiana por jubilación. Así lo anunciaban este lunes en sus redes sociales, en lo que supone su última página tras 58 años de vida. En ella, la familia Pastor daba las gracias a sus clientes por haberles acompañado durante toda su trayectoria. Un negocio familiar cuya historia se remonta al año 1968, año en que Manuel Pastor, fallecido el pasado 2025, decide apostar por un proyecto cultural de enorme valor: la del libro como transmisor de ideas y pensamientos, acompañando a miles de ilicitanos durante más de medio siglo de vida con todo tipo de géneros, de carácter técnico, narrativos, de poesía, teatro, ensayo...
Un negocio con mucha historia detrás precisamente por su índole, por esa apuesta cultural. El primer establecimiento estuvo en la calle General Goded, actual Gabriel Miró, en un local de su propiedad que hasta finales de los años 60 es había destinado al sector zapatero. A primeros de los años 70 se trasladó a la actual Capitán Lagier, y como recordaba la cátedra Pere Ibarra, durante el tardofranquismo y la Transición en la librería se celebró una tertulia con presentaciones de libros y colecciones artísticas. Lo cual provocó ataques y pintadas ultraderechistas durante aquella década.
Por tanto, se trata de uno de esos establecimientos con más historia que su mera función. Un testigo de la época, y en la que durante las décadas ha servido a miles y miles de ilicitanos e ilicitanas a recomendar lecturas, tanto para ellos, como para los más pequeños con la apertura de Séneca Jove especializada en literatura infantil en la calle Pere Ibarra. Ha sido un refugio para la cultura durante décadas en el más amplio sentido, cuando su fundador, Manuel Pastor 'el Séneca' impulsó su propia colección con la publicación de obras de Antonio Maciá Serrano (Las novelas de la Calahorra), Pere Ibarra Ruiz (Historia de Elche), o la edición facsímil del semanario El Bou. La editorial se llamaba Papers d'Elx.
Tras el anuncio de este lunes, poco tardaban en amontonarse decenas de comentarios lamentando el final de la emblemática librería, con especial agradecimiento a José Manuel y Ángela Pastor y Amparo Pérez. El negocio familiar ha seguido el testigo de su fundador con un valioso legado para la ciudad que este lunes muchos les reconocían y agradecían por ese refugio para la cultura, la lectura y la apertura de miras en tiempos pasados, además de desearles una feliz jubilación. Con el cierre a final de mes, acaba una iniciativa que ha formado parte de la memoria de Elche y uno de los establecimientos más queridos.