Alicante

Aquaculture perfila el estreno de su piscifactoría y pide más suelo al Puerto para ampliarla

La compañía incorpora los últimos ajustes en sus instalaciones tras las últimas pruebas de funcionamiento con agua con la intención de iniciar la producción de seriola en la segunda mitad de febrero. Para entonces, solicitará otros 3.700 metros de parcela para ampliar la planta con otros cuatro tanques.

  • Ortega y Llorens, ante los tanques de la piscifactoría.
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ALICANTE. La cuenta atrás para el estreno de la piscifactoría en tierra de Aquaculture ya es imparable. La compañía con sede en Alicante perfila los últimos ajustes en sus instalaciones construidas en la explanada del muelle 11 del Puerto con la intención de ponerlas en marcha en la segunda mitad de febrero. Será entonces cuando se produzca la introducción de los alevines de la especie a la que quedará dedicada: la seriola, comunmente conocida como pez del limón, con gran aceptación en el mercado asiático y cada vez más también en el sector de la hostelería nacional. De hecho, la comercialización de la primera cosecha ya estaría comprometida entre restaurantes y hoteles españoles, interesados en introducirla en sus cartas.

La activación de la planta se había programado para finales de 2025. No obstante, las últimas pruebas de funcionamiento con agua desarrolladas entonces constataron la necesidad de aplicar correcciones mínimas, pero claves para evitar incidencias en el momento en el que se inicie la producción. De ahí que se cuente con garantías de abastecimiento eléctrico para mantener el sistema de filtraje y depuración del caudal sin margen para interrupciones, para el suministro de los niveles de oxígeno requeridos y para conservar las condiciones de temperatura del agua necesarias durante el proceso de cría, así como en la conservación posterior del pescado, cuando se complete la fase de engorde de los primeros ejemplares y se debe proceder a su envasado y distribución. Un hito que se alcanzará en el plazo de un año.

Se trata de elementos imprescindibles para procurar el cuidado de los peces, el respeto a la máxima calidad del producto y el mantenimiento de la cadena del frío en las cámaras frigoríficas a distinta temperatura y de congelado con las que cuenta el edificio, según explica el CEO de la compañía, Roman Skoryy. Para ello, la piscifactoría dispone de "la tecnología más avanzada en el sector", apunta el jefe de planta, Carlos Llorens. "La planta es el Ferrary de la acuicultura, en la que procuramos toda la atención a los ejemplares", explica. "La seriola es un pez pelágico y lo que hacemos es no tocarlos, de forma que pasan de basa a balsa de forma natural, minimizando el estrés y procurando que se adapten a las condiciones de cada tanque sin ningún tipo de presión que pueda alterar su crecimiento", abunda.

  • Las cámaras frigoríficas y el muelle de carga. -

El método de producción en circuito cerrado del que dispone la piscifactoría se basa en el sistema de Recirculación en Acuicultura (RAS por sus siglas en inglés) que procura la depuración continua del agua para procurar una calidad óptima del caudal, sobre el que, además, se incorporan filtros biológicos para evitar el desarrollo de bacterias. Se trata de una fórmula que ya ha suscitado el interés de distintas universidades con las que se ha firmado convenios de colaboración para desarrollar proyectos de investigación y que sus estudiantes puedan tener un conocimiento directo sobre aplicaciones reales de las teorías con las que trabajan.

Esa cooperación ha implicado ya a la Universidad de Murcia (UMU), a la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), a la Universidad de Alicante (UA) y a la Universidad de Busan (PNU), de Corea del Sur, además del Instituto Español de Oceanografía (IEO). "Con ello, lo que conseguimos es contribuir al desarrollo de nuevas investigaciones en el campo de la acuicultura y a propiciar la formación del talento que, en el futuro, pueda servirnos para contar con profesionales cualificados", explica Skoryy. Por lo pronto, la planta arranca con una plantilla compuesta por 17 trabajadores con un alto nivel de formación, "que cuentan con un nivel retributivo acorde con esa preparación", añade, lo que aporta valor añadido al territorio y a la propia ciudad de Alicante. 

Más metros

Por lo pronto, la intención de Aquaculture es apostar por el crecimiento de las instalaciones de forma que pueda aumentar su producción desde las 600 toneladas anuales que se pretende obtener con el centro actual, hasta alcanzar las 900 toneladas. De ahí que ahora se pretenda dar el paso que lleva planificando desde hace meses para promover de forma anticipada la construcción de otros cuatro tanques de engorde adicionales. Tanto es así que ya prepara la tramitación de la solicitud que resulta necesaria para que la Autoridad Portuaria conceda el uso y explotación de otros 3.700 metros cuadrados de superficie de la parcela anexa a las instalaciones actuales, en la misma explanada en tierra del muelle 11, con el propósito de poder desarrollar esa ampliación, según concreta la responsables de Relaciones Institucionales de la compañía, Noelia Ortega. "La solicitud está muy avanzada y solo estamos esperando el visto bueno definitivo para el arranque de la planta para registrarla de manera oficial ante la Autoridad Portuaria", apunta. De hecho, ya se habría trasladado esa intención en los contactos mantenidos con responsables del Puerto, que habrían manifestado su receptividad.

  • Los tanques de cría y la parcela sobre la que se proyecta la ampliación. -

Esa ampliación, con la que Aquaculture acabaría disponiendo de 14.000 metros cuadrados concesionados en total, trata de optimizar las infraestructuras ya disponibles para escalar la producción a medio plazo en las condiciones en las que resulta posible, dada las limitaciones de espacio disponibles en la actualidad en el mismo muelle 11: el único emplazamiento viable, toda vez que el funcionamiento de los cuatro tanques se apoyará también en las instalaciones centrales de la piscifactoría. Con ese proyecto, no solo se disparará la inversión asumida hasta el momento (que ya supera los 13,5 millones desde la fase de planificación), sino que también se pretende ampliar plantilla con la incorporación de al menos otros 8 trabajadores especializados.

Entre tanto, la compañía también espera ahora la concesión de licencias administrativas para poder iniciar la construcción de su segunda planta proyectada en el Puerto de Santa María, en Cádiz, en la que cuenta con una superficie concesionada mucho mayor, de 130.000 metros cuadrados, con el fin de promover la construcción de una piscifactoría con una capacidad de producción superior a la de la planta de Alicante. Ese futuro centro incluirá la incorporación de una sección de laboratorio en la que se centralizará la labor de investigación de la compañía, ahora enfocada en las posibilidades de cría de una nueva especie: el mahi-mahi, una especie de pescado muy demandada en Japón que se llega a comprar por entre 30 y 35 euros por kilogramo en ese mercado.

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