ALICANTE. El aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández mantendrá su senda de crecimiento en los próximos cinco años hasta alcanzar la cifra de los 22,3 millones de pasajeros anuales. Esa es la previsión recogida en las estimaciones oficiales barajadas por el operador estatal Aena hasta ahora, en el marco de la tramitación del Documento de Ordenación Aeroportuaria (DORA) III para el periodo 2027-2031. Ese dato supone que la terminal alicantina gane más de dos millones de viajeros en un lustro respecto al récord actual cosechado a cierre de 2025, con más de 19,9 millones de visitantes.
Esa evolución hacia el incremento es la que justificaría que el DORA III incorpore la ejecución de inversiones para acometer la ampliación de la terminal, con la construcción de un nuevo dique de embarque emplazado sobre el espacio que ahora ocupa la antigua T-1 (cerrada y en desuso) y el edificio de Aviación Civil, que serán demolidos, según el avance del proyecto dado a conocer hasta ahora.
Esa actuación principal, así como otras mejoras en el conjunto de las infraestructuras del aeródromo, supondrían un desembolso próximo a los 1.154 millones, según las cifras anticipadas tras el acto de presentación de la primera propuesta del DORA III desarrollado, precisamente, en la terminal provincial el pasado mes de septiembre, con la presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Con todo, la inversión definitiva dependerá del proyecto de ejecución definitivo.
Por el momento, Aena no ha cerrado todavía la adjudicación de la redacción del proyecto, para el que se perfila como contratista una UTE de carácter internacional compuesta por JFS Architectes, One Works Spa y Viarium Ingeniería. Como mínimo, es la que suma la mayor puntuación técnica y la que oferta el precio menor: 11 millones, como informó este diario.
Ralentización del crecimiento
Sea como fuere, las previsiones de incremento del tráfico reflejadas por Aena en el DORA III parten de un escenario prudente, toda vez que se contempla una ralentización del crecimiento en el número de viajeros, después de un periodo en el que se han registrado ritmos de incremento de hasta dos dígitos en algunos aeropuertos después de que se superase la crisis de la pandemia del coronavirus. En esta línea, el operador aeroportuario calcula que el volumen de incremento de pasajeros en la red nacional de aeropuertos en 2026 será del +1,3% en comparación con 2025, alcanzando aproximadamente 326 millones de pasajeros en total.
Lo cierto es que, por el momento, las expectativas para el caso concreto del Miguel Hernández apuntan a un previsible incremento en la próxima campaña estival superior al registrado durante el verano precedente. Como mínimo, las aerolíneas podrían llegar a ofertar un 9% de plazas más, en función de la información provisional recopilada por el Patronato Costa Blanca, en la que destaca la incorporación de nuevos mercados como Armenia y la recuperación de enlaces con el Norte de África.
En cualquier caso, el menor ritmo de crecimiento calculado para el próximo lustro no impide que Aena considere necesario seguir ejecutando inversiones adicionales para ampliar tráficos, mejorar la calidad de la asistencia a los viajeros y avanzar en las medidas de sostenibilidad del funcionamiento de la red, según precisó este miércoles el presidente de Aena, Maurici Lucena, al presentar la propuesta del DORA III aprobada por el consejo de administración del operador aeroportuario. Entre ellas figuran actuaciones en doce aeropuertos, entre los que figura el de Alicante-Elche.
En concreto, se contemplan la ampliación T4/T4S y un nuevo procesador T123 en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas; actuaciones de adecuación y mejora en la T2, reconfiguración de la T1 y ampliación de pista y nuevo T1S en el Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, como dos actuaciones centrales. Al tiempo, se prevé la ampliación del área terminal en el aeropuerto de Málaga-Costa del Sol; la ampliación de la terminal del Miguel Hernández; la remodelación integral área terminal en el de Tenerife Sur; el desarrollo del área terminal en el aeropuerto de Valencia.

- El presidente de AENA, Maurici Lucena, en la presentación de la propuesta del DORA III. -
- Foto: EFE/ Zipi Aragón
Además, también se contempla la adaptación del edificio terminal a nuevas normativas en el de Ibiza; la adecuación del área terminal y la ampliación de plataforma en el César Manrique-Lanzarote; la ampliación de la terminal del aeródromo de Bilbao; el desarrollo del área terminal en el aeropuerto de Tenerife Norte-Ciudad de La Laguna; la adaptación área terminal a nuevas normativas en el aeródromo de Menorca; y la renovación del área terminal del aeropuerto de Melilla. Ese conjunto de proyectos programados para el periodo 2027-2031 supone un desembolso global de 12.888 millones, aunque las obras de esas actuaciones se extenderán más allá de ese horizonte temporal.
Para que esa programación pueda llevarse a cabo, el DORA III todavía debe superar parte de su recorrido administrativo con su aprobación por parte de la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) y de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) hasta que pueda elevarse a la consideración del Consejo de Ministros. Se prevé que esa evaluación para su aprobación final se produzca en septiembre como fecha límite.