revisión de imbornales, adaptación de las alineaciones y retirada de farolas

Alicante modifica la obra del Paseo de los Mártires para mejorar el drenaje sin cambiar sus fechas

23/05/2023 - 

ALICANTE. Más cambios en el proyecto de remodelación del Paseo de los Mártires de la Libertad de Alicante. Esta vez, no sobre el calendario previsto para la reanudación de las obras, que continúan aplazadas hasta los meses de julio y agosto. La modificación que el equipo de gobierno (PP y Cs) pretende aprobar ahora, durante la reunión de la Junta Local de este martes, se circunscribe a aspectos técnicos que no se tuvieron en consideración durante la redacción inicial del proyecto y que se estiman necesarios, a propuesta de la dirección facultativa de la obra, una vez evaluado el estado de las infraestructuras de drenaje del tramo del vial afectado.

Gran parte del cambio planteado se ciñe, de hecho, a la revisión de los imbornales actuales con el propósito de garantizar su funcionamiento, así como a la incorporación de un nuevo colector para captar las aguas de lluvia y canalizar su evacuación con el fin de evitar acumulaciones de aguas y encharcamientos que dificulten el tránsito y generen peligrosidad en el desplazamiento de vehículos. 

Pero no solo eso. La revisión del proyecto también ajustará las alineaciones y pendientes del paseo con los trabajos de reurbanización de la plaza de Canalejas y la avenida de Ramón y Cajal, actualmente en ejecución, así como con el Paseo del Puerto, una vez concluida su remodelación en una intervención desplegada por la Autoridad Portuaria. Además, en ese modificado también se incorpora la retirada de los puntos de iluminación (farolas de gran porte) situadas sobre ese mismo paseo, ya que quedarán reposicionadas sobre la mediana central de separación prevista entre los dos sentidos de la circulación para reducir la amplitud de los cuatro carriles y forzar la minoración de la velocidad de los vehículos. Es decir, justo el objetivo esencial del proyecto, que queda integrado en la implantación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de la ciudad.


Al tiempo, con el modificado se pretende añadir a la ejecución de las obras otro elemento imprevisto: la necesidad de retirar del quiosco municipal de uso hostelero ubicado sobre el Paseo de la Explanada justo en el emplazamiento de uno de los nuevos pasos peatonales que se prevé habilitar para permeabilizar la comunicación entre la Explanada y el Paseo del Puerto. Ese quiosco, actualmente en uso, tendrá que ser desmantelado al estar configurado como una estructura metálica que impide su desmontaje y traslado. Por el momento, no se habría confirmado la posibilidad de situar una nueva estructura similar en otro punto de la Explanada.

En todo caso, la propuesta de modificación planteada por el bipartito no conllevará una paralización en la siguiente fase de ejecución y tampoco que pueda superarse el 20% del importe del coste de las obras previsto en el contrato inicial, adjudicado a Pavasal el pasado mes de agosto, de modo que no será necesario recurrir a una nueva licitación para concertar la desarrollo de esos cambios. La constructora se convirtió en la responsable de los trabajos de remodelación del paseo con una oferta de más de 2,1 millones (impuestos incluidos) y un plazo de ejecución de ocho meses.

Los trabajos se iniciaron a mediados de febrero, con el cierre al tráfico de uno de los cuatro carriles del paseo, y se suspendieron en Semana Santa para no interferir en los desplazamientos turísticos con la previsión de que se retomasen después. Sin embargo, no volverán a activarse hasta el próximo 3 de julio -una vez celebradas las elecciones municipales del próximo 28 de mayo- con el cierre al tráfico de sus cuatro carriles en función de la reprogramación ya confirmada por el bipartito. O, al menos, por los departamentos de Movilidad, Tráfico y Transportes, además del mismo alcalde, Luis Barcala

Esa decisión ha generado inquietud entre las asociaciones empresariales vinculadas al sector turístico, como APHA, al temer que pueda incrementar las molestias y lastrar la llegada de visitantes a la ciudad en plena campaña estival. No obstante, el bipartito también ha insistido en que los meses de julio y agosto son los que registran una menor intensidad del tráfico por lo que con la realización de las obras en ese momento se minimizaría el perjuicio sobre la movilidad.

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