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pleno bronco entre el alcalde y la oposición

Fin al culebrón: Benidorm se queda sin bono viaje por el voto en contra del PP

1/12/2020 - 

BENIDORM. Era el sexto pleno en el que el PSOE de Benidorm intentaba debatir su moción para crear en la ciudad un bono turístico parecido al Bono Viatgem de la Generalitat Valenciana. Y fue la primera vez que sí que se pudo debatir la moción, después de que en las anteriores ocasiones los socialistas dejaran sobre la mesa la propuesta por diferentes motivos. Sin embargo, la deriva fue la misma, chocarse contra el muro del PP, que les tumbó sus pretensiones gracias a la mayoría absoluta de la que goza el grupo liderado por Toni Pérez, que protagonizó más adelante dos tensos encontronazos con los portavoces del PSOE y de Cs.

Como se recordará, proponían que se creara un bono de 100 euros por persona para aquellos turistas que acreditaran una pernoctación mínima: tres noches con al menos un régimen de alojamiento y desayuno, cinco noches en un apartamento turístico reglado o una semana en un camping de la localidad. Esta cuantía se podría utilizar en bares, cafeterías, comercios, parques temáticos, salas de fiestas, locales de ocio, eventos, etc.

Según indicó el portavoz del PSOE, Rubén Martínez, el objetivo era incentivar la demanda turística en Benidorm gracias a los visitantes nacionales, que era a los que iba dirigido este programa especial. 

No obstante, la moción no convenció al PP. Su portavoz, Lourdes Caselles, defendió que las medidas idóneas para los empresarios turísticos de la ciudad son las que están aprobando ellos. Ayudas directas o la aprobada recientemente, con un premio mínimo de 350 euros para los participantes en el concurso de escaparates de Navidad. Además, rechazó la idea de que el sector pueda recuperarse solo con la llegada de los turistas nacionales, y abogó por llegar a cierta normalidad cuando se abran las fronteras, porque "dependemos del turista internacional". 

Una postura equivocada, según el socialista. Hay que recordar que la mitad de los viajeros que llegan a la ciudad son extranjeros, pero los que tuvieron que salvar la temporada este verano cuando los países europeos impusieron la cuarentena obligatoria fueros los españoles.

"Por fin podemos debatir y hablar de esta moción en el pleno", comenzaba diciendo Caselles. Así, hacía hincapié en que el PSOE había dejado sobre la mesa este asunto desde el pleno de junio. Por su parte, Martínez recogía el guante señalando que había sido después de que el PP no quisiera aceptar sus enmiendas para actualizar la moción, ya que se había quedado desfasada con el paso del tiempo y por tanto, tampoco se podía aprobar tal y como estaba redactada. Algo que trató de corregir en la última sesión introduciendo una nueva propuesta por urgencia, que votó en contra el PP, y quedó por tanto incluida en el orden del día del mes de noviembre.

Asimismo, Caselles afirmó que la medida se debatió en el seno del patronato de la Fundación Visit Benidorm y "no terminaban de verlo y hubo un rechazo, no rotundo, por parte de la entidad". Algo que negó el socialista, señalando que lo que se dijo en su momento era que había que esperar a que se sacaran los de la Generalitat.

Uno de los puntos más controvertidos era la cuantía que cuesta este programa turístico. El PSOE proponía que se comprometieran tres millones de euros para el presupuesto de 2021, mientras que otros tres millones de euros esperaban, sin ningún tipo de garantías, a que se los concediera la Agencia Valenciana de Turismo y la Diputación de Alicante. En este sentido, Caselles mostró su rechazo puesto que no sabían si se les iba a conceder la ayuda y les parecía un gasto demasiado elevado para un año como el que se prevé.

Este punto fue el que decantó a Ciudadanos (Cs) por la abstención. Según dijo su portavoz, Juan Balastegui, le parecía una buena iniciativa siempre que se trata de incentivar la demanda. Pero manifestó que se tendría que estudiar por parte de los técnicos si es viable o no el gasto en las cifras que se manejan.

De igual forma, Caselles justificó el voto en contra del PP por carecer de una medida o requisito social para que los que se beneficien de este bono sean personas que de verdad lo merecen por la situación que estén pasando por culpa de la pandemia. Con todo, dijo que no es mala idea, sino que "a lo mejor en otras circunstancias sería" buena.

Finalmente, el PSOE defendió que era un buen momento para incluir esta propuesta ya que el presupuesto sigue sin tener todavía ni un borrador sobre la mesa, y apostó por dejar de lado el próximo año las obras municipales para aportar parte de estas inversiones al gasto en el bono. No obstante, no contó con los apoyos suficientes ya que los 13 concejales del PP votaron en contra, los 2 de Ciudadanos se abstuvieron y los 10 votos a favor del PSOE no son suficientes para una mayoría.

Encontronazos más calientes de lo habitual

Los debates entre el gobierno local y la oposición solían estar en la última legislatura más calmados que en la anterior, donde la ahora retirada de la política Gema Amor tenía tensos diálogos con el alcalde, Toni Pérez, que incluso llegaron a acabar en los juzgados. La historia volvió a repetirse este lunes. Una primera decisión con la moción sobre el reglamento para el teletrabajo caldeó el ambiente: el PP rechazaba la enmienda del PSOE para incluir a los políticos (sin voto) en la comisión que aprueba los puestos que se pueden desarrollar desde casa. Lo hacía pidiéndoles que lo presentaran como alegación en la fase de exposición pública para que fuera "una decisión de los técnicos". Algo que afearon tanto el PSOE como Ciudadanos.

Pero el careo entre el PP y el PSOE llegó con la propuesta de los populares que discutían sobre la Ley Celaá. Cuanto Martínez tomó la palabra, se refirió a los niños con TDAH o TEA como niños con "trastorno". El alcalde pidió la palabra cuando terminó su intervención para pedir que no constara en el acta que el socialista había dicho "niños trastornados". Martínez, con un tono de cabreo que pocas veces ha mostrado en el pleno, pidió que se hiciera un receso para ver el vídeo y demostrar que no había sido así. Pero el primer edil, después de mucho insistirle y con una tensión cada ves más elevada en la sala, se disculpó diciendo que podría haber sido un lapsus suyo y que no iba a parar el pleno para dar la razón a Martínez "si es que la tenía".

Toni Pérez y Balastegui en una imagen de archivo. Foto: RAFA MOLINA.

La sesión continuó con un debate más sosegado después de que el primer edil diera por acabadas las intervenciones. Sin embargo, se volvió a repetir en el turno de ruegos y preguntas, Toni Pérez tomó la palabra para aclarar un asunto con Ciudadanos. Cuando el portavoz de la formación naranja en la moción del bono viaje dijo que proponía un bono para residentes, el alcalde le hizo un gesto que quería aclarar. 

Entonces, explicó que se debía a que ese bono era una propuesta del PP que le había informado a Balastegui la semana pasada, y le planteaba ahora la duda de si sabiéndolo, estaba proponiéndola ahora Cs para que cuando ellos lo llevaran a pleno, Balastegui se apuntara el tanto. El portavoz de Cs decía que no le había llegado a detallar su propuesta el alcalde, mientras que éste aseguraba que sí. De nuevo, el primer edil se mostró tranquilo mientras que Balastegui le acusaba de mentir y volvía a elevarse el tono de una forma que tampoco se había llegado a ver al líder de Ciudadanos en una sesión plenaria. Finalmente, y tras no dar su brazo a torcer ninguna de las dos partes, Pérez dijo que empezaba a pensar que le tenían "manía".

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