respuesta a la demanda vecinal por la declaración de zona acústica saturada

Un juez abre un proceso contra el Ayuntamiento de Alicante por el exceso de ruido del 'tardeo' 

17/01/2018 - 

ALICANTE. Las quejas vecinales por el exceso de ruido que se registra en las calles del Centro Tradicional ya son oficialmente un asunto bajo el escrutinio de la justicia. El titular del Juzgado de lo Contencioso número 1 de Alicante ha admitido a trámite la demanda presentada por la asociación de vecinos del Centro Tradicional por vulneración de derechos fundamentales, como lo es el derecho a la protección de la salud, después de que el Ayuntamiento de Alicante -ahora gobernado por el PSOE en solitario- se negase a responder a la solicitud que presentaron para que se declarase una Zona Acústica Saturada (ZAS) en las calles de ese barrio. Fundamentalmente, las vías en las que se concentra el fenómeno conocido como tardeo: Castaños, San Ildefonso, Teatro o López Torregrosa, entre otras.  

Según los representantes legales del colectivo, en último término, el juzgado deberá resolver si existen causas objetivas para que el Ayuntamiento tramite esa declaración, lo que -como mínimo- conllevaría el rechazo a la concesión de nuevas licencias de apertura para locales con ambientación musical o más permisos para la instalación de veladores. El proceso, eso sí, se encuentra en su fase inicial: el juzgado se ha limitado a solicitar al Ayuntamiento el envío del expediente que debió instruirse a partir del registro de la propuesta presentada por el colectivo de residentes.

Como ha informado este diario, la asociación vecinal registró su demanda hace un mes: un escrito de 25 páginas, previamente presentado en el Ayuntamiento, en el que solicitaba que se aplicase esa suspensión definitiva a la concesión de más permisos e incluso la retirada de las autorizaciones a los negocios que superasen los límites legales de ruido.


Su petición se apoyaba en mediciones y comprobaciones encargadas por cuenta propia y, también, a partir de los registros captados por la red de 15 sensores de sonido instalados por la propia Concejalía de Medio Ambiente a instancias de un acuerdo alcanzado en la Junta de Distrito. De hecho, en el recurso, los vecinos ya solicitan que se aporte copia oficil de las mediciones sonométricas captadas por esos dispositivos desde su puesta en funcionamiento, el pasado mes de junio.

La resolución del juzgado coincide con la tramitación de un cambio urbanístico en los planes especiales del Centro Tradicional y Casco Antiguo que trataría de limitar la apertura de nuevos negocios hosteleros. Esa propuesta, que comenzó a gestarse hace casi un año y que incluso ya ha superado una primera fase de exposición al público para la presentación de alegaciones, sigue pendiente de plasmarse en un texto concreto definitivo, tras la última ronda de contactos mantenida por la edil de Urbanismo y Ocupación de Vía Pública, Eva Montesinos (PSOE), a lo largo del mes de diciembre con los grupos políticos de la oposición y con los colectivos empresariales y vecinales afectados.

Entre tanto, los residentes de ambos barrios mantienen su reivindicación en busca de soluciones. La asociación de vecinos del Casco Antiguo, Laderas del Benacantil, han remitido a los concejales del equipo de Gobierno los gráficos sobre evolución del ruido registradas por los sonómetros municipales durante el último fin de semana, en los que se reflejan picos de más de 85 decibelios en varios tramos horarios (el límite nocturno es de 45).   

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