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reacciones al plan para urbanizar rabasa

San Vicente bendice el nuevo plan de Ikea sin macrocentro pero reivindica mejores accesos

Villar (PSOE) considera que el nuevo diseño es más asumible al no multiplicar la competencia del tejido comercial local. El ayuntamiento también alegó contra la ATE de Ortiz por la insuficiencia de su red de comunicaciones 

13/10/2016 - 

ALICANTE. Los nuevos planos esbozados por Ikea para instalar su tienda en la zona norte de Alicante comienza a sumar apoyos institucionales más allá de los límites de la capital. El Ayuntamiento de San Vicente, que presentó alegaciones contra la Actuación Territorial Estratégica (ATE) de Alicante Avanza, se inclinaría ahora por validar el desarrollo del sector después de darse por enterrado el macrocentro comercial de 85.000 metros cuadrados anexo a la tienda de la multinacional que preveía el proyecto original.

El Gobierno de San Vicente, entonces gobernado por el PP, basó su oposición a la ATE de Ikea precisamente en el impacto que las tiendas de ese futuro macrocentro podrían tener sobre el tejido comercial de la ciudad, mucho más próximo a Rabasa que los minoristas instalados en el término de Alicante y, por tanto, más expuesto a su área de influencia. El gabinete que presidía la popular Luisa Pastor entendió que los comerciantes locales no podían admitir más oferta competidora, tras haber tenido que adaptarse a la creación de un centro comercial de productos de fuera de temporada -ahora bajo la denominación de The Oulet Stores- en las instalaciones del antiguo Pryca. Y el resto de formaciones que constituían la corporación se sumaron a ese paquete de objeciones.

El sucesor de Pastor, el socialista Jesús Villar considera ahora que sin el macrocentro (los primeros planos sólo contemplan una parcela de entre 40.000 y 60.000 metros cuadrados para dar cabida a entre dos y cuatro medianas superficies) podría tratarse de una alternativa más asumible. "Sería una cuestión a tratar en profundidad con el conjunto del equipo de Gobierno [un cuatripartito compuesto por PSOE, Guanyar, Compromís y Sí se puede] pero en principio estaríamos más satisfechos si se confirmase ese diseño", apunta.

Reclama que se soterren algunos de los tráficos que confluyen con la entrada a la UA y el enlace con la A-7  

Ahora bien, Villar insiste en que el beneplácito no será pleno si la eliminación del macrocentro no se acompaña de un segundo condicionante clave: la mejora de los accesos. Las alegaciones de San Vicente abundaban en que el sistema de comunicaciones planificado en la ATE resultaban insuficientes para absorber el tráfico que se generaría con la puesta en marcha del complejo. Sobre todo, porque el entorno de Rabasa es una zona ya de por sí especialmente saturada por la confluencia del campus de la Universidad de Alicante (UA), del trazado de la A-7 y de la conexión con la ciudad de Alicante.

En esta línea, el primer edil remarca que sea cual sea la nueva propuesta debe incluir necesariamente una solución que permita soterrar parte de los tráficos, como sucede en otros puntos conflictivos de la trama urbana de Alicante (la avenida de Dénia, por ejemplo). "Es posible que sin las tiendas del macrocentro se generen menos desplazamientos, y es cierto que se ha puesto en marcha una línea 2 del tranvía y que se ha potenciado el transporte en autobús, pero ese punto sigue soportando un tránsito que excede a su capacidad y va a seguir siendo un punto crítico si no se ponen soluciones", indica. "Lo estamos viendo ya, ahora que estamos inmersos en la elaboración de nuestro Plan de Movilidad Sostenible y nuestro nuevo Plan General", añade. 

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