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el centro lo ha puesto a subasta por 230.000 euros

¿Por qué tiene la Universidad de Valladolid un piso en primera línea de playa en Benidorm?

24/10/2019 - 

BENIDORM. La Universidad de Valladolid ha sacado a subasta un apartamento de 59 metros cuadrados en primera línea de la playa de Poniente de Benidorm. ¿Cómo ha llegado hasta sus manos? El propietario era el locutor de radio Alfonso Guillén Medrano, que a su muerte lo dejó en herencia a su mujer, Diana Elisabeth Guillén. Pero ella optó por modificar su testamento, es británica y en Reino Unido es posible, así que lo donó a la Universidad de Valladolid a su muerte.

Según cuentan fuentes del centro a este diario, el motivo lo desconocen, pero creen que podría estar influenciado por la abogada que ha llevado el caso, cuya procedencia es de Castilla y León y le sugirió que fuera a una institución española con fines culturales. Hay que tener en cuenta que en un primer momento fue de la diócesis de Southwark, cercana al lugar de residencia familiar. Al parecer, la pareja pasaba largas temporadas en su apartamento de la playa, incluyendo los fríos inviernos de Inglaterra para refugiarse frente el mar de Benidorm. 

Pero la herencia en sí no fue lo único que desconcertó a la universidad, sino que además recuerdan que en la llamada les aseguraban que la donación era de un periodista de la BBC.

Fue en 2015 cuando la universidad recibió la notificación de la herencia de este apartamento en el edificio Acapulco. Es decir, han pasado cuatro años desde que hayan podido darle una salida a este piso, tasado en 235.891,54 euros, precio de salida en la subasta. Pero estaba todo pensado, junto al piso también recibieron una cuenta bancaria con una pequeña cuantía económica que les ha dado para poder pagar los gastos de la comunidad durante este tiempo que ha permanecido cerrado.

Sin embargo, ha llegado el momento de buscarle otro destino. Según explicaron estas mismas fuentes, el piso no tiene ninguna utilidad para el centro y por tanto, hará más bien como fuente de ingreso una vez vendida. Aunque se prevé que para el 2020 se pueda votar el destino de este dinero entre sus responsables, afirman que dentro de la filosofía de la Universidad de Valladolid está incentivar la investigación, así que presumen que será para investigadores y becas para los estudiantes.

Tanto Guillén Medrano como su esposa no tenían ninguna vinculación con la institución académica, pero la única condición que incluyeron para la donación fue que se pusiera una placa en recuerdo al matrimonio, que ya cuelga en el Servicio de Medios Audiovisuales.

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