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el enfrentamiento sube de tono

La UTE de la limpieza mantiene las sanciones y los trabajadores estudian recrudecer la huelga

30/08/2017 - 

ALICANTE. El conflicto entre la UTE Alicante, que presta el servicio de recogida de residuos y limpieza viaria en la ciudad, y sus trabajadores va en aumento. Ni la mediación del concejal de limpieza, Víctor Domínguez (Guanyar), ni las escasas reuniones entre los representantes de la firma y el comité de empresa han logrado apaciguar los ánimos o acercar posturas. Y todo indica que la huelga de celo iniciada a principios de agosto, y que desde este fin de semana se acompañará de paros puntuales al inicio de cada turno, puede recrudecerse.

Según el comité de empresa, la UTE ha seguido adelante con los expedientes sancionadores abiertos a varios trabajadores por su actuación durante los primeros compases de la huelga de celo. De hecho, ya habría comunicado dichas sanciones a los afectados. Se trata, tal como adelantó Alicante Plaza el mismo día que se produjo la reunión entre Domínguez y el representante de la empresa, Manuel Docampo, de ocho empleados a los que se va a 'castigar' sin sueldo durante un periodo de varios días por haber entorpecido la prestación del servicio.

La empresa, sin embargo, se había comprometido con el concejal de Guanyar a, como gesto de buena voluntad, suspender la tramitación de dichos expedientes. No obstante, parece que la falta de acuerdo con el comité de empresa, que rechaza la subida salarial que ofrece la UTE en la negociación del nuevo convenio colectivo, ha hecho cambiar de idea a sus responsables. Así las cosas, el comité de empresa valora emprender nuevas acciones de protesta, al margen de la huelga de celo y los paros parciales ya previstos para el sábado.

Los trabajadores reclaman que se anulen dichas sanciones (no que se suspendan, como ofrecía en un primer momento la UTE), y un incremento salarial del 1,6% para este año. La oferta de la empresa se queda en la suspensión de sanciones, que ahora parece en entredicho, y un incremento salarial del 1,2% vinculado a la antigüedad, por lo que en realidad se quedaría en un 0,4% según los sindicatos. Éstos estarían dispuestos a aceptar ese citado 1,2% si se añade a la antigüedad, a la que muchos empleados ya tienen derecho per se. Las espadas, de momento, siguen en todo lo alto.

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