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fabricante de motorreductores para automoción, vending o climatización

La ibense CLR compra los activos de su rival Kelvin y ficha a su director técnico para crecer un 25%

16/01/2021 - 

ALICANTE. La ibense CLR, o lo que es lo mismo, la Compañía Levantina de Reductores, da un importante salto cualitativo que la posiciona como referente de su sector en España. La firma, dedicada al desarrollo y fabricación de motorreductores aplicados a la automatización de diversos procesos en sectores desde la automoción a la seguridad en el hogar, acaba de adquirir los principales activos de su hasta ahora máxima rival, la madrileña Kelvin, y ha incorporado a su director técnico.

Según explican desde la empresa, CLR acaba de materializar la compra de los principales activos de Kelvin, que desde su fundación en 1927 siempre ha sido la firma referente del sector en España. El pasado mes de julio, la firma madrileña se declaró en concurso de acreedores y pidió directamente abrir la fase de liquidación. En este proceso, CLR se ha hecho con una fresadora de engranajes, la producción de dos familias de ejes paralelos que se utilizan para máquinas de venta o elevadores entre otras aplicaciones, moldes, útiles de montaje, stocks de componentes, y sobre todo su cartera de clientes.

"Del mismo modo, hemos integrado en nuestro equipo al que hasta el momento de materializar la operación acumulaba 15 años como director técnico de Kelvin, desarrollando su actividad principal en el desarrollo de nuevos productos y su industrialización", explican estas fuentes. Como consecuencia de estas adquisiciones "CLR está en condiciones de esperar un crecimiento resultante en su facturación global de al menos un 25% en el próximo año 2021", destacan.

La firma ibense, fundada en los años 90 y que originalmente tuvo su sede en Alicante, emplea en la actualidad a 60 personas y factura más de 7 millones de euros al año. Con el crecimiento esperado tras esta adquisición, el volumen de negocio de la empresa se acercará a los 9 millones de euros este ejercicio. Entre otros productos, los motorreductores y reductores de precisión de CLR, capaces de adaptarse a dimensiones muy reducidas para ejercer como mecanismos de accionamiento, se aplican a máquinas de vending, aparatos de climatización, sistemas de seguridad... y a diversos componentes del sector de la automoción.

El control de los amortiguadores de una gama de Audi o el de los espejos retrovisores de varias marcas está fabricado por la empresa ibense. Con la fresadora adquirida a Kelvin, la empresa suma a Mitsubishi a sus clientes. Kelvin, fabricante de reductores mecánicos a engranajes, tenía su fábrica y sede en Madrid, y sus mecanismos se aplican a cintas transportadoras, cerramientos de piscinas, invernaderos, elevadores o máquinas etiquetadoras, entre otros muchos. "Para CLR desde sus inicios, alcanzar los niveles de calidad de Kelvin en cuanto a sus fabricados siempre ha sido un gran reto. Ahora nos sentimos muy orgullosos de haber podido materializar la compra de sus principales activos", subrayan.

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