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socialmente inquieto / OPINIÓN

Emblemáticos

2/12/2019 - 

Emblemáticos es el título de este artículo, ya verán pronto por qué. Lo sean personas físicas o personas jurídicas. Porque existen, en nombre propio. Porque son significativos y representativos, con la personalidad propia de la época que les ha tocado disfrutar. Acompáñeme y juzgue usted mismo si merecen tal distinción, como yo creo.

En el primer gobierno municipal de la actual democracia, siendo José Luís Lassaleta el alcalde de Alicante (1979-1991), se cambiaron el nombre de algunas calles identificadas con el régimen anterior. No existía ley de memoria histórica, ni había un departamento específico en al Ayuntamiento como en el actual, pero se emplearon los mismos criterios aunque con mucho menos ruido y mucha mano izquierda, nunca mejor dicho. Lassaleta, de carácter afable, supo conciliar a propios y a extraños, a pesar de las críticas que también las hubo. Así, se cambiaron los nombres de la plaza del Caudillo por plaza de la Montañeta, la plaza 18 de julio por plaza del Ayuntamiento, o la Avenida de José Antonio por Avenida de la Constitución.

La Avenida Constitución era entonces como ahora una calle emblemática de Alicante. Primero por su nombre. Merece la pena echar la vista atrás y observar nuestra historia constitucional. La primera, es la llamada Constitución Política de la Monarquía española. También llamada Constitución de Cádiz o “la Pepa” al ser promulgada el 19 de marzo de 1812 en las Cortes Generales españolas, con medio país invadido y ocupado por el ejército napoleónico. Los gaditanos defendieron como héroes la libertad y la vuelta del rey Fernando VII retenido en Francia por Napoleón. Fue una constitución liberal muy avanzada a su tiempo que establecía la soberanía en la nación, la división de poderes, el sufragio universal masculino indirecto, la libertad de imprenta, etc.

La última, la Constitución de 1978. Fue ratificada en referéndum por el pueblo español el 6 de diciembre de 1978, sancionada y promulgada por el rey Juan Carlos el 27 de diciembre de ese año. Forma parte de la llamada Transición española, el paso de la dictadura a la democracia sin derramamiento de sangre, en un proceso político modélico que se estudia en universidades de todo el mundo como una guía a seguir en cambios de régimen. Desde ese día España es un “Estado social y democrático de derecho” que propugna como valores fundamentales del ordenamiento jurídico la “libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político”, manifestando que la “soberanía nacional reside en el pueblo”. Y “se establece la Monarquía Parlamentaria como forma de gobierno”. La Constitución se fundamenta en la "indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles”. Es una Constitución donde cabemos todos, sean los españoles de la ideología que sean, siempre que se cumpla la ley. Merece hacer aquí una mención especial a los “constituyentes”, diputados y senadores alicantinos, por su labor y tolerancia política: Juan Rodríguez Marín, Luís Gamir, Joaquín Galán, José Luís Barceló y Roque Calpena, de la UCD; Antonio García Miralles, Joaquín Fuster, Asunción Cruañes, Luís Jiménez, Julián Andújar, Alberto Pérez Ferré, José Vicente Beviá y José Vicente Mateo, del PSOE; y Pilar Bravo, del PCE.

La Avenida de la Constitución también es una calle emblemática por los inmuebles que la forman, y así debe seguir siendo, evitando especulaciones urbanísticas, derribos innecesarios o remodelaciones que afean más que embellecen. Un ejemplo de esto último es la ampliación de lo que anteriormente fue el Gobierno Militar: se le añadieron varias plantas, para convertirlo en un edificio de viviendas de lujo, con un resultado que no puede ser más feo. Permitan que nombre especialmente, tan sólo, a dos de los inmuebles de esta avenida que actualmente son lo más distinguidos frente a los demás, ó a mí así me lo parece: la Casa de Socorro y el cine Ideal.

Esta Casa de Socorro, dependiente del Ayuntamiento de Alicante, se inauguró el 6 de enero de 1927 en la que entonces se llamaba Avenida Zorrilla (actualmente, Constitución). Según el Reglamento para Casas de Socorro de dicho Ayuntamiento, este establecimiento “prestaba los primeros y más necesarios auxilios a toda persona por cualquier accidente en la vía o sitio público”, “la primera curación de las heridas ó lesiones inferidas por mano airada, atropellos ó casos fortuitos”, “la asistencia y tratamiento de los enfermos y heridos considerados de inminente gravedad por el facultativo de guardia, siempre que no sea posible trasladarlos al hospital ó a sus respectivos domicilios”, “la primera visita facultativa a los enfermos en su propio domicilio, cuando en casos urgentes la reclamen los vecinos a cualquier hora del día ó de la noche”, “el asilar a los huérfanos desamparados y niños extraviados por las calles, para destinarlos donde proceda según las leyes", y “la vacunación y revacunación de los niños y adultos”. Los servicios eran gratuitos.

Estos eran de enfermería, atención del médico de guardia y sala de curación. Estaba todo regulado. A su equipo médico lo dirigió Pascual Pérez y Martínez, que se había sacado por oposición la plaza de médico del Cuerpo de Beneficencia Municipal en 1885, del que fue decano. Con el paso del tiempo y las necesidades de servicio sanitario, este establecimiento cayó en desuso hasta que se cerró para atender sus servicios desde los hospitales. Actualmente, este edificio se usa para dependencias municipales. Así, aquí estuvo la Concejalía de Acción Social y Medio Ambiente cuando Asunción Sánchez Zaplana fue su concejala (1999-2012).

Son miles las películas que se han mostrado en el cine Ideal desde el cine mudo y en blanco y negro, al sonoro y en color. Abrió sus puertas al público en octubre de 1925. El proyecto de su arquitectura fue elaborado por Juan Vicente Santafé y Arellano. Tuvo capacidad para 1.419 espectadores. Era uno de aquellos cines con acomodador uniformado. Incluso ya a oscuras, antes de empezar la película, te acompañaba a tu butaca señalándola con su linterna. Entre sus estrenos, citar “El último cuplé” ó “Pecado de amor”, interpretadas por Sara Montiel; “Tres vidas errantes”, con Robert Mitchunn y Deborah Kerr; “Cleopatra”, por Elisabeth Taylor; “Fiebre del sábado noche”, con Travolta y Karen Lynn Gorney; “Tiburón”, por Roy Scheider, Richard Dreyfuss, Lorraine Gary, Robert Shaw… 

En su interior también se hicieron  obras de teatro, espectáculos musicales, incluso estrenos de la Sociedad de Conciertos de Alicante cuando el Teatro Principal estaba en obras. Se mantuvo activo hasta febrero de 2003. Desde entonces está cerrado. Mucho se ha especulado con su futuro a lo largo de los años. Está incluido en el Catálogo de Edificios Protegidos de Alicante en el que se manifiesta que la fachada actual no se puede modificar, junto con la volumetría, elementos decorativos y estucados. En septiembre pasado, el socialista Francisco Sanguino anunció que su partido había solicitado a la Generalitat Valenciana la apertura de un expediente que estudie la posibilidad de declarar al Cine Ideal como Bien de Interés Cultural (BIC), junto al Teatro Principal de Alicante, dos edificios emblemáticos que deberían tener esta categoría. 

Actualmente, este inmueble lo ha adquirido el Grupo Baraka. Sus intenciones son convertir este antiguo cine en un hotel, por lo que solicitarán la licencia de obra al Ayuntamiento. Los medios de comunicación locales ya prevén un proceso de negociación largo con el actual gobierno municipal de PP y Cs para que este inmueble no modifique su fachada y quién sabe si terminará en un proceso de expropiación forzosa, permuta de inmueble o solar entre partes, o similar, para preservar exteriormente este edificio como actualmente lo conocemos e, incluso, se convierta en un espacio cultural polivalente, como ya se planteó hace algunos años. Que así sea.

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