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voto clave de la plataforma electoral tras la abstención de compromís

El PP de Alicante acaricia el presupuesto... si las bases de Guanyar lo permiten

7/03/2019 - 

ALICANTE. El Gobierno del PP en el Ayuntamiento de Alicante se la jugará finalmente el próximo lunes día 11 con el presupuesto municipal de 2019. Se trata de la primera propuesta de planificación económica liberada de los límites que imponía el Plan de Ajuste desde hace siete años. Una propuesta que, además, se someterá a votación en la estratégica antesala de las elecciones municipales, del próximo 26 de mayo. 

La convocatoria del pleno para su debate se acordó este miércoles, después de que el grupo municipal de Compromís anunciase la abstención responsable de sus tres concejales: una salida de emergencia que permite que los populares no queden forzosamente expuestos a la voluntad de la edil no adscrita, Nerea Belmonte. El PP se ahorra, así, otro posible acuerdo sustentado en el voto de la exrepresentante de Guanyar, como el que se dio en el pleno de investidura de Luis Barcala, el pasado mes de abril. El gesto de Compromís dejó prácticamente sin artillería a Belmonte, quien confiaba en poder reclamar al PP la inclusión de nuevas propuestas en el documento de compromisos políticos a ejecutar mediante modificaciones de crédito posteriores que se ha negociado en paralelo a las cuentas. Sencillamente, los nacionalistas eliminaron la capacidad de presión de Belmonte: su voto había dejado de ser determinante.    

Así, si el resto de grupos políticos mantienen la posición que adoptaron en la comisión de Hacienda, el pasado viernes, las cuentas quedarán aprobadas por mayoría simple (es decir, más votos a favor que en contra). En ese escenario, el PP tiene garantizados los votos de sus 8 concejales, además del respaldo del segundo edil no adscrito, Fernando Sepulcre, frente al voto en contra de los 6 concejales del PSPV-PSOE y el de Belmonte. Con ese resultado, el presupuesto saldría adelante con 9 votos a favor frente a 7 en contra, siempre que los 5 ediles de Ciudadanos (Cs) y los 5 de Guanyar reiterasen su abstención.

A priori, no parece que en esas dos últimas bancadas (Guanyar y Cs) exista la intención de cambiar de postura a la vista de que los populares se han preocupado de admitir gran parte de sus peticiones: bien en el mismo documento del presupuesto ordinario, o bien en ese listado de compromisos políticos a ejecutar con el remanente del presupuesto de 2018 o mediante la contratación de otro préstamo bancario. Tanto esa así que hasta el propio Barcala ya dio por hecho este miércoles que las cuentas se aprobarían. "Estos presupuestos demuestran la importancia de un gobierno que ha devuelto la sensatez y la normalidad institucional en Alicante", señaló en sus primeras valoraciones tras acordar la convocatoria del pleno. "En 11 meses hemos demostrado más capacidad de consenso y de diálogo que el tripartito en tres años", dijo. Y continuó: "Hemos demostrado que por encima de cualquier interés nos importa Alicante y los alicantinos. Y ante esa realidad, el resto de grupos políticos no han tenido más remedio que hacer lo mismo. Solo quienes siempre han dado la espalda a los alicantinos se oponen a este presupuesto", recalcó.

Así, no dudó en congratularse de poder sacar adelante las cuentas de 2019: "Me encuentro muy satisfecho de poder consensuar los presupuestos más importantes de toda la legislatura, de haberlos abierto al diálogo con todos, y donde se reflejan muchas aportaciones. Muchos han hablado de diálogo y consenso, pero sólo mi gobierno lo ha llevado a cabo y lo ha demostrado con hechos", recalcó.


El problema es que las posiciones de Cs y de Guanyar todavía no son definitivas. Los concejales del partido de Albert Rivera no han fijado su voto de manera definitiva en un contexto en el que las relaciones con el PP no pasan, precisamente, por su mejor momento a raíz de encontronazos como el caso e-mails. Eso sí, Cs ya ha dejado claro que ni esa ni otras polémicas recientes van a influir en su voto sobre el presupuesto. Y, además, sus responsables son conscientes de que podría sería arriesgado cambiar la abstención por un voto en contra frente a la propuesta del PP a las puertas de unas elecciones tras las que los dos partidos podrían necesitarse.

Barcala da por hecho el acuerdo, pero en Guanyar existen disparidad de opiniones sobre la conveniencia de dar alas a las cuentas de su principal adversario político

De ahí que el peso de la decisión recaiga ahora casi en exclusiva sobre Guanyar. O mejor dicho, sobre sus bases. Su portavoz municipal, Miguel Ángel Pavón, viene defendiendo desde el inicio de la negociación del presupuesto que el voto de los cinco concejales debe pasar el filtro de la asamblea. Es el procedimiento que ya se puso en marcha a la hora de votar el presupuesto de 2018, entonces bajo el mandato del PSPV-PSOE en solitario. En ese momento, la asamblea se decantó por votar a favor de la propuesta de sus exsocios de gobierno siempre que el ya exalcalde, Gabriel Echávarri, se comprometiese públicamente a asumir en el inicio de la sesión ciertos compromisos políticos.

En principio, la asamblea de Guanyar se reunirá este sábado, día 9. Pero, según las fuentes consultadas, no está ni mucho menos claro cuál puede ser la posición que vaya a adoptarse, pese a que se admite que el PP ha incorporado la mayoría de sus propuestas como compromisos de futuro. Esas propuestas son, además, peticiones planteadas por colectivos sociales y asociaciones vecinales. Sin embargo, según las mismas fuentes, existe disparidad de criterios sobre la conveniencia de dar un voto de confianza al PP: el principal adversario político situado en el lado opuesto de su ideario. La disyuntiva se plantea así entre dos opciones: pragmatismo o ideales. El voto a favor no parece viable, pero el voto en contra no está descartado. Las opciones que se manejan son la abstención o el no. Máxime si se tiene en cuenta que otras de sus peticiones no han sido atendidas.  

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