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modificación de crédito en fase de fiscalización a dos meses de fin de año

El bipartito de Alicante 'se atasca' con los fondos frente al covid prometidos a la hostelería

23/10/2020 - 

ALICANTE. El equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Alicante, compuesto por PP y Cs, vuelve a encallar en el enésimo anuncio de aprobación de la cuarta modificación de crédito del presupuesto de 2020: un ajuste contable con el que se debía consignar fondos para el desarrollo de las medidas pactadas el pasado julio en la comisión de la reconstrucción de la ciudad frente al impacto de la crisis del coronavirus.

La propuesta de modificación debía debatirse en comisión de Hacienda este viernes, después de que una delegación del bipartito, encabezada por el alcalde, Luis Barcala, la vicealcaldesa, Mari Carmen Sánchez, y la edil de Hacienda y Comercio, Lidia López, comprometiese la asignación de un millón de euros en ayudas directas a la hostelería y el comercio, a través de ese cambio contable, tras una jornada en la que se tensaron las relaciones con las asociaciones más representativas del sector (APEHA, ARA y Alroa).

En su conjunto, la propuesta de modificación que se ha dado a conocer hasta ahora asciende a 4,2 millones. En esa suma, además de ese millón de ayudas a comercio y hostelería (ya contemplado, aunque con destino abierto al conjunto de pymes y autónomos de la ciudad), también se incluyen 968.000 euros para pagar el servicio de limpieza especial en colegios para prevenir riesgos de contagio de la covid-19, además de 656.000 euros para cubrir costes de urbanización derivados del desarrollo del APA 9, en Vistahermosa, que corresponden al Ayuntamiento, por ejemplo.

Sin embargo, la propuesta de modificación de crédito (de la que se desconoce su importe definitivo) no se ha llegado a incluir en el orden del día de la sesión, ya que el expediente administrativo todavía no había superado el examen de fiscalización del departamento de Intervención, según han confirmado portavoces oficiales del equipo de Gobierno. Esa supervisión resulta necesaria para garantizar que el acuerdo es viable desde el punto de vista contable en aspectos tan básicos como la verificación de la disponibilidad de esos fondos.

En principio, fuentes del bipartito han indicado que el objetivo continúa siendo poder aprobar ese ajuste contable en el pleno ordinario de octubre, que se celebra el próximo jueves. Así, PP y Cs barajan la posibilidad de que pueda convocarse una nueva reunión extraordinaria de la comisión de Hacienda para que se pueda emitir un dictamen previo al debate del acuerdo en pleno. Si el beneplácito de Intervención se demorase, el equipo de Gobierno optaría por convocar un pleno extraordinario específico para tratar de poner en marcha ese cambio contable. 

El problema es que, por el momento, PP y Cs no cuentan con una mayoría garantizada que permita que el acuerdo prospere. Hasta ahora, Vox ha mantenido que no iba a negociar esa propuesta de modificación y no se prevé que vaya a darle apoyo explícito. Al bipartito le bastaría con su abstención, o la de cualquier otro grupo político de la oposición, para que la medida pudiese quedar aprobada por mayoría simple. No obstante, el propio portavoz municipal de Vox, Mario Ortolá, ha confirmado este viernes que "por ahora seguimos en el no". De ahí que PP y Cs también hayan tratado de buscar apoyos en los ediles de Unides Podem con la incorporación de algunas de sus iniciativas, relacionadas con la mejora de instalaciones deportivas del barrio de Colonia Requena, por ejemplo.

PP y Cs sopesan convocar una comisión de Hacienda extraordinaria para que la propuesta pueda debatirse en el pleno de octubre o convocar una sesión específica la próxima semana

Sin embargo, la confluencia heredera de Guanyar, que ya secundó al PP para aprobar los presupuestos de 2019 a cambio de la incorporación de varios proyectos como compromisos políticos, sigue sin confirmar su voto a favor. Menos después de que trascendiesen las presiones ejercidas este jueves para que representantes de la hostelería no participasen junto al PSOE en una rueda de prensa para informar sobre la propuesta alternativa de apoyo al sector que ese grupo político pretendía plantear en pleno.

A esa dificultad, se añadiría el factor tiempo: en el caso de que la modificación de crédito se apruebe, PP y Cs contarían con menos de dos meses para poder ejecutarla, si se tiene en cuenta que debe exponerse al público para la presentación de alegaciones. Además, se desconoce si ya se han redactado las bases de la convocatoria de ayudas para hostelería y comercio. De no ser así, podría generarse un nuevo retraso en su concesión.

Por lo pronto, tanto PSOE como Compromís han reaccionado este mismo viernes respecto al retraso en esa modificación de crédito y el modo en el que se estaría tramitando. En primer término, el portavoz socialista, Paco Sanguino, ha afirmado que el alcalde, Luis Barcala, "se ha aprovechado de la desesperación de los empresarios y trabajadores de la hostelería por salvar sus negocios con un acuerdo peor que la moción que habíamos presentado y nos ha denegado el alcalde. Acuerdos en los que el PSOE proponía una serie de medidas para aliviar la profunda crisis que sufre un sector clave para el turismo en Alicante".

A su juicio, "Barcala, además, sigue sin ofrecer solución a sus licencias al contrario de lo que están haciendo ayuntamientos del PP en otros municipios de la provincia, lo que evidencia su nefasta gestión en unos momentos tan delicados para toda la ciudadanía, en especial para un colectivo de empresarios que está sufriendo una crisis económica sin precedentes". Además, ha señalado que "nos parece gravísimo que se publiquen unas afirmaciones delos hosteleros en las que acusan a la Alcaldía de Alicante de presuntas coacciones y amenazas y que todo acabe en un estrecharse las manos. No se puede presionar a todo un colectivo por el mero hecho de reclamar soluciones ante la posibilidad de que tengan que cerrar sus establecimientos", ha concluido.

Por su parte, su homólogo de Compromís, Natxo Bellido, ha apuntado que "el bipartito es cada vez más un bipartito chapuza, que siempre llega tarde y mal. No podemos entender todos los anuncios de ayer si hoy no iban a presentar nada, y mucho nos tememos que los compromisos con la hostelería y comerciantes, una vez más, se los lleve el viento porque no sean capaces de ejecutarlos en 2020". Con todo, ha asegurado que Compromís sigue mostrando "nuestra predisposición a sentarnos, dialogar, negociar y pactar como llevamos diciendo desde hace semanas, frente a la negación del diálogo de PP y Cs". "En definitiva, estamos muy preocupados por la sensación de falta de rumbo y capacidad de gestión que está mostrando el bipartito de derechas en un momento tan grave como el que estamos pasando", ha concluido.

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