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Polémica en el debate de las medidas de apoyo al sector

El bipartito de Alicante 'se enreda' con la hostelería: de las presiones para plantar al PSOE, a las ayudas

23/10/2020 - 

ALICANTE. El bipartito de Alicante, compuesto por PP y Cs, se enredó este jueves en un episodio para la controversia en su intento de mantener la iniciativa en las políticas de apoyo al sector de la hostelería frente a las propuestas alternativas que trataba de plantear el PSOE: principal grupo opositor, con nueve concejales (los mismos que el PP). Y en ese enredo se introdujo, paradójicamente, tensando las relaciones con los representantes del sector al que se suponía que los dos socios de gobierno pretendían respaldar.

El incidente, que se había comenzado a fraguar durante las últimas semanas ante la falta de respuesta a las reivindicaciones de los hosteleros, acabó estallando a primera hora de la jornada, cuando el grupo municipal del PSOE preveía presentar en rueda de prensa una moción de respaldo a los propietarios de bares, cafeterías, restaurantes y locales de ocio. 

Los ediles socialistas contaban con la presencia de los representantes de las principales asociaciones del sector en la ciudad (APEHA, ARA y Alroa) con quienes habían mantenido varias reuniones para recabar sus propuestas y exponerles sus propios planteamientos. Sin embargo, nadie de las tres asociaciones acudió. Según revelaron fuentes del grupo socialista, y según confirmaron después portavoces de las tres asociaciones, entre el miércoles y el jueves por la mañana se produjeron llamadas en tono hasta cierto punto intimidatorio desde el Gabinete de Alcaldía en las que se hacía ver a los responsables de esos colectivos que no era apropiado que participasen en esa comparecencia. Algunas fuentes incluso apuntaron que, de algún modo, se les había trasladado que podían existir consecuencias a la hora de acordar medidas relacionadas con la renovación de autorizaciones para la instalación de veladores.

En esa tesitura, la portavoz adjunta del PSOE, Trini Amorós, tuvo que exponer el contenido de su propuesta con el único acompañamiento del también edil socialista Manuel Martínez. Una propuesta, además, que se había comunicado que no iba a ser admitida bajo la fórmula de moción (cuyo contenido sí es vinculante) y que debía ser reconvertida en declaración institucional (poco más que una muestra de voluntad política de la corporación)

Al mediodía, la situación cambió. Hubo llamadas de disculpas y se citó a los responsables de las tres asociaciones a un encuentro con el alcalde en el que se les iba a exponer un paquete de medidas de apoyo al sector. En esa cita, se les concretó que se iba a proceder a la devolución de las tasas de basura y de veladores y que se iba a crear una primera partida de un millón de euros en ayudas directas a comercio y la hostelería a través de la cuarta modificación de crédito del presupuesto de este año, entre otra serie de medidas.


Lo cierto es que, pese a ser conscientes de que varias de esas medidas no se aplicarán de manera inmediata, y de que tampoco se había facilitado una alternativa para la reapertura de los locales de ocio del Centro Tradicional y Casco Antiguo, el sector sí se consideró moderadamente satisfecho por el planteamiento. De hecho, fuentes consultadas indicaron que, como mínimo, la tensión acumulada en las relaciones con el Ayuntamiento sí había servido para que algunas de sus reivindicaciones fuesen escuchadas después de varias semanas en las que no se les daba respuesta.

Por su parte, tanto el portavoz socialista, Paco Sanguino, como su homólogo de Compromís, Natxo Bellido, lamentaron el incidente. Sanguino incluso animó a Cs a romper su pacto de gobierno con el PP. "Esta forma de actuar de la Alcaldía, confirmaría que Barcala, después de llegar de una manera caciquil, mantiene sus mismos modos de gobierno", apuntó. "No se puede coaccionar a todo un colectivo por el mero hecho de reclamar soluciones ante la posibilidad de que tengan que cerrar sus establecimientos", añadió. Bellido insistió en que el incidente "es una demostración de que se vuelve a la peor época del PP, los años duros en los que se recurría a las presiones y a comportamientos nada democráticos".

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