X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información

en ute con la valenciana pavasal

CHM vuelve por sus fueros: se lleva un tramo de la nueva autovía de Murcia por 38 millones

23/05/2019 - 

ALICANTE. La constructora alicantina CHM Obras e Infraestructuras, volcada en los últimos tiempos en la construcción residencial y con una nueva línea de negocio de transportes para suplir la caída de la obra pública, vuelve por sus fueros en el sector de las carreteras, su core business, con otro megacontrato con el Ministerio de Fomento que se suma al que se adjudicó el año pasado para ejecutar la nueva A-33 en la provincia de Albacete en UTE con la gallega Copasa.

En este caso, CHM ha acudido en UTE con la valenciana Pavasal, otro clásico del sector, pero como socio mayoritario de la unión de empresas. A falta de resolver los previsibles recursos que interpongan las firmas descartadas (una treintena de constructoras o UTEs pujaron por la adjudicación), la oferta de CHM y Pavasal ha resultado preadjudicataria del contrato para construir un tramo de la nueva autovía de Murcia, por cerca de 38 millones de euros más impuestos. En el caso de la A-33 entre Cieza y La Font de la Figuera, como socio minoritario de la UTE, la adjudicación fue por valor de 36 millones.

La nueva autovía de Murcia, denominada Arco Noroeste, es un tramo de 20 kilómetros de longitud que enlazará las localidades de Archena (en el cruce con la A-30 Cartagena-Madrid) y Alcantarilla (en el enlace con la autovía A-7). Se trata de un proyecto encaminado a aliviar de tráfico, sobre todo pesado, la autovía A-7 a su paso por la capital murciana, donde cada día pasan más de 110.000 vehículos. Esta gran circunvalación, con un plazo de ejecución de cuatro años, enlazará seis poblaciones como un eje de alta capacidad para los tráficos con la costa y Andalucía.

El contrato que se ha preadjudicado la UTE de CHM y Pavasal se refiere al Tramo C de la autovía: siete kilómetros que incluyen el enlace entre la A-7 y cuentan con un plazo de ejecución de 32 meses. El informe que considera la oferta de las constructoras alicantina y valenciana como la mejor se firmó el pasado 29 de abril, y otorgaba a CHM y Pavasal 96,96 puntos (el aspecto técnico aportaba el 49% de la puntuación y la propuesta económica el otro 51%). El mismo informe descarta otras seis propuestas por baja temeraria, incluidas las de gigantes del sector como Acciona, o la también alicantina Ecisa, en UTE con Altec y Balpia.

Las dos constructoras alicantinas optan también en estos momentos a otra megacontrato del Ministerio de Fomento en la provincia de Huesca, como publicó este diario. Se trata de un contrato de 46 millones para acondicionar la carretera nacional N-260 entre el municipio de Campo y un paraje natural denominado el Congosto de Ventamillo, una carretera de montaña que discurre por un espacio natural de elevado interés ambiental. Está previsto que la adjudicación se resuelva en otoño.

Apuesta por el residencial

En paralelo, como ha venido contando este diario, CHM se ha reenganchado a la recuperación del ladrillo de la mano de grandes promotoras, fondos de inversión y family offices. Entre sus clientes actuales se cuentan Neinor Homes, para quien ha levantado distintas estructuras en Madrid, la alicantina Alibuilding de los fundadores de Goldcar, con la que ha trabajado en varios de sus residenciales en la costa como Calpe Beach, y más recientemente Aedas Homes, que ha encargado a la constructora de la familia Martínez Berna la construcción de su residencial Marina Real II en Dénia.

Noticias relacionadas

next
x