Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Política de Cookies Aceptar

lleva a cabo una compensación de créditos y renueva la financiación bancaria

Bonnysa inyecta 12 millones en su filial canaria por las pérdidas del 'desenganche' de Mercadona

3/09/2020 - 

ALICANTE. La firma alicantina Bonnysa, uno de los principales exponentes del sector agroalimentario en la provincia, sigue realizando movimientos societarios para ponerse al día tras los años complicados que atravesó después de desengancharse de Mercadona, para la que dejó de ser interproveedor en 2014. Si la firma que dirige el negocio en Alicante, Bonnysa Agroalimentaria, ha logrado ya revertir la tendencia y arrojar beneficios durante los últimos ejercicios, ahora le ha llegado el turno a la empresa que explota las plantaciones del grupo en Canarias, Bonny SA

Tal como refleja el Boletín Oficial del Registro Mercantil de Alicante este miércoles, Bonnysa ha inyectado cerca de 12 millones de euros de capital en su filial canaria (cuya sede social trasladó de Tenerife a Alicante en 2019), una operación que se ha llevado a cabo mediante una compensación de créditos. De esta forma, Bonnysa Heredad (una de la firmas holding que dirige las participaciones del grupo en sus múltiples filiales) eleva su participación en la empresa tinerfeña por encima del 80%, tras capitalizar un préstamo participativo. El capital social de Bonny SA supera los 14,6 millones de euros con la aportación de 11,9 millones aprobada.

El movimiento, aprobado en marzo, permite a Bonnysa revertir la situación patrimonial de su filial canaria, que venía arrastrando un patrimonio neto negativo desde hacía años como consecuencia de las pérdidas acumuladas tras el citado desenganche de Mercadona. De hecho, solo el citado préstamo participativo, ahora capitalizado, evitaba que la sociedad tinerfeña incurriese en causa legal de disolución (por el patrimonio negativo). En 2019, Bonny SA, que tiene unos 400 trabajadores, facturó 19,8 milones, un 8% menos, y perdió 750.000 euros (en 2018 las pérdidas fueron de 1,85 millones).

Mientras, Bonnysa Agroalimentaria, como ha contado Alicante Plaza, elevó sus ventas un 3% hasta los 64 millones de euros, y logró anotarse un beneficio de algo más de 100.000 euros (4 millones un año antes, gracias a una operación financiera). Esta sociedad suma ya tres años consecutivos con resultados positivos, tras acumular pérdidas en los primeros momentos tras dejar de trabajar en exclusiva para la cadena de supermercados valenciana. En 2018 la firma se fusionó con sus filiales Explotaciones Agrícolas Cuevas de Almanzora y Pi del Molí, como parte de un proceso de reestructuración del grupo para simplificar y racionalizar su estructura y ahorrar costes de explotación.

Refinanciación bancaria

Por otra parte, el grupo Bonnysa renegoció en marzo las condiciones de la financiación bancaria a la que acudió en 2013 para romper con Mercadona, y ha ampliado los plazos de vencimiento entre 2023 y 2025, según el tramo. Así, en estos momentos Bonnysa tiene pendiente de devolver a los citados bancos un total de 47,4 millones de euros en los tres tramos. El plan de negocio revisado por un experto independiente, por otra parte, se está cumpliendo en cuanto a las sucesivas previsiones de Ebitda, lo que ofrece razones para el optimismo a los administradores de la empresa. El plan de negocio visado por la banca obliga a la firma a desprenderse de activos fijos, aunque en 2019 no logró concretar ninguna operación.

Noticias relacionadas

next
x