la oposición sospecha que lo volverá a coger ortiz

Benidorm aprueba el nuevo pliego de la estación de autobuses para legalizar el exceso de edificabilidad

23/01/2023 - 

BENIDORM. El Ayuntamiento de Benidorm ha celebrado este lunes un pleno extraordinario para abordar el nuevo pliego de la estación de autobuses. Tras una hora de intervenciones de los grupos municipales, la moción, defendida por la concejal de Urbanismo, Lourdes Caselles, ha salido adelante con el voto a favor del PP y la abstención del PSOE y Ciudadanos. De este modo, el Consistorio daba cumplimiento a la sentencia del Tribunal Supremo de 2012 en el que ratificaba el fallo del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) de 2007. ¿El fin? Legalizar el exceso de edificabilidad de la construcción de la estación de autobuses.

Hace 20 años que la empresa Estación de Autobuses de Benidorm SL, del empresario alicantino Enrique Ortiz, consiguió la concesión para la obra y explotación de esta terminal. Un proyecto que excedió en varios de sus parámetros y que los jueces terminaron dando la razón a los demandantes, una de las empresas que concurrió en el proceso de licitación: la modificación era de tal calado que tenía que salir de nuevo a contratación para que se presentaran de nuevo las empresas que quisieran participar. 

Tras dos pronunciamientos judiciales ya mencionados, la ratificación dejaba claro que la nueva licitación era el camino. En 2015 se inició el expediente, que ha llegado hasta el día de hoy. Hasta llegar a este punto, recordó Caselles, se creó una comisión paritaria constituida por técnicos municipales y de la empresa, para resolver el contrato y liquidarlo. 

La edil durante su primera intervención destacó que de momento, el único coste para las arcas municipales venían de la petición de valoraciones que se habían requerido por parte de la oposición para contrastar las tasaciones sobre las que se basaría la liquidación. 

Con todo, en su repaso, Caselles reseñó que a pesar del algo más del 10% del exceso de edificabilidad -que se dejó sin uso todo este tiempo-, el plan generel permitía darle legalidad, como finalmente se hizo 10 años. Motivo por el cual se puede sacar a licitación toda la obra realizada, aunque de deja fuera para la liquidación del contrato en cuanto al cálculo del beneficio industrial y los gastos generales.

Volumen de negocio

Como ya explicara este diario, el pliego se divide en dos lotes. La zona de la estación por un lado, y la comercial por otro. Para ello, las empresas que se quieran presentar para uno de estos paquetes tendrán que contener un volumen de negocio de dos millones de euros y tener explotaciones similares de volumen de operaciones de 350.000 euros.

El plazo para la ejecución de la concesión es de 26 años, 10 meses y 8 días y  24,5 millones de euros que servirán para cubrir la obra realizada y no amortizada.

Acusaciones de corrupción

El pliego contenía todos los informes favorables, después de que en el verano del año pasado se intentara llevar a pleno pero se tuviera que retirar por la falta de informes de intervención. "Es la solución menos mala posible", dijo la portavoz del PSOE, Cristina Escoda, que no obstante, votaron abstención. La socialista recriminó las palabras de Caselles al señalar que las tasaciones eran lo único que había costado a las arcas municipales. Para Escoda, la situación de la estación iba más allá, con un coste de imagen para la ciudad y el turismo, sector del que vive gran parte de la economía local. 

Como es conocido, la terminal lleva años en unas malas condiciones, con desperfectos, escaleras mecánicas sin funcionar, suciedad y falta de luz constantes, a lo que se le suma una sensación de abandono debido al fracaso del alquiler de las oficinas, todas ellas vacías salvo el gimnasio en la última planta. Así, Escoda recriminó al PP que fuera un problema generado por un mandato de su partido por un "contrato mal hecho" y cuyas consecuencias "todavía estamos pagando", reseñó. Además, considera que se les ha engañado con la obra de mejora que se le reclamó a la empresa actual para dejar las instalaciones en condiciones óptimas, algo que asegura que no se ha cumplido.

Otro de los aspectos recurrentes fue la idea de que finalmente sea el propio Ortiz el que la termine gestionando de nuevo: "El actual concesionario tiene muchas papeletas", comentó Escoda. La concejal auguró que con los requisitos de la nueva licitación, "pocas empresas" se puedan presentar. Para la socialista, la estación representa una "chapuza urbanística del PP de los peores años que se recuerdan en la Comunitat Valenciana".

Se trata de un "bochornoso caso de corrupción urbanística de primer orden que llevamos más de 20 años soportando", dijo el portavoz de Ciudadanos, Juan Balastegui. El regidor aprovechó para recordar que en principio, salía por seis millones de euros para unas instalaciones que tendrían una planta baja para la estación de autobuses, una zona comercial de 500 metros cuadrados, parking, y unas "cuatro o cinco" habitaciones para el descanso de los conductores. Pero finalmente terminó en un precio de 40 millones de euros, con un hotel de cuatro estrellas con 133 habitaciones, y casi 12.000 metros cuadrados para la zona comercial. Un problema del que acusa a aquellos que tuvieron que paralizar la obra y no lo hicieron. En su discurso duro contra el PP, dudó que nadie se diera cuenta de la construcción de grandes dimensiones en un espacio "tan visible". 

 

Asimismo, coincidió en la apreciación de que finalmente sea Ortiz el que termine gestionando la terminal debido a que nadie quiera concurrir. Hay que tener en cuenta de que si finalmente queda desierto, la empresa actual tiene la obligación de quedarse la estación a través de un contrato negociado sin publicidad. El propio pliego advierte de que la parte del transporte es deficitaria. Según reveló Balastegui, será el Consistorio el que ayudará a que la empresa no pierda tanto dinero por este servicio. Y el lote de la estación está condicionado por el alquiler que durará todo el tiempo de la concesión y por el que percibirá algo más de 200.000 euros.

Finalmente, Caselles optó por destacar que han sido ellos mismos los que han sacado el pliego adelante para dar por concluido este capítulo y tratar de desatascar la situación. "No queremos la imagen que tiene la estación", comentó, al tiempo que afeaba a la oposición las declaraciones vertidas en los últimos años para airear el estado en el que se encontraba a pesar de que eso pudiera dañar la imagen de la ciudad. "Esperemos que se presenten las mejores empesas", añadió.

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