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Arranca el derribo de un Miniestadi donde el Hércules solo ganó en cuatro ocasiones 

29/10/2019 - 

ALICANTE. El Miniestadi del FC Barcelona ya empieza a ser historia con el inicio del derribo de un recinto icónico para los barcelonistas, la cuna donde se formaron a fuego lento las generaciones de futbolistas más importantes que ha dado la cantera azulgrana en su historia, entre ellos, el argentino Lionel Messi.

Inaugurado el 23 de septiembre de 1982, el por entonces presidente Josep Lluís Núñez impulsó la construcción de este pequeño recinto con capacidad para 15.000 aficionados, destinado a recoger en un mismo espacio, el Miniestadi y los campos aledaños, toda la actividad del fútbol base, repartida por entonces en diferentes campos en la ciudad.

Años más tarde, en 1987, el Nuevo Castalia se construyó inspirado en el feudo azulgrana. En 1988, en Cartagena, se levantó el estadio Cartagonova, esta vez sí, como una copia exacta del Miniestadi.

Aquel día de septiembre en Barcelona, una jornada antes de que el Camp Nou cumpliese sus primeros 25 años, el nuevo recinto bautizado como Miniestadi (diminutivo del nombre oficial del Camp Nou entonces: Estadi del FC Barcelona), se vivió una gran fiesta entre un equipo de azulgrana (liderado por Maradona) y otro de amarillo (capitaneado por Schuster), integrados completamente por jugadores del primer equipo y el filial.

El partido acabó 3-2 para los azulgrana, donde jugaba Diego Armando Maradona, quien a los 39 minutos del primer acto fue sustituido por un jugador infantil, Guillermo Amor, en representación del fútbol base. Amor, actual director de relaciones institucionales y deportivas del FC Barcelona, acabó jugando y triunfando en el primer equipo.

Desde aquella inauguración, encabezada por el presidente Josep Lluís Núñez y tres de los exmandatarios en vida (Enric Llaudet, Francisco Miró-Sans y Agustí Montal), el Miniestadi se convirtió en uno vivero activo de jugadores hacia el primer equipo, siendo la primera gran hornada la conocida como 'quinta del calvo', en honor a Iván de la Peña.

Junto al centrocampista cántabro, el Barça dio el testigo para saltar al primer equipo también a Roger García, Albert Celades, Quique Álvarez y Toni Velamazán.

También antes y posterior a esos jugadores, Carlos Busquets, Sergi Barjuán, Albert Ferrer, Oscar García y Pep Guardiola también asaltaron el Camp Nou, haciéndose con la titularidad en la mayoría de los casos.

A pesar del gran nivel de estas anteriores promociones, el Miniestadi y sus campos adyacentes aún no habían visto el surgimiento de los mejores futbolistas que ha dado hasta ahora la Masía, y el Miniestadi como lugar de actuación. Los Víctor Valdés, Carles Puyol, Andrés Iniesta, Cesc Fàbregas, Xavi Hernández, Rafinha Alcántara, Sergio Busquets, Pedro Rodríguez, Gerard Piqué y Lionel Messi, entre otros, dotaron al Miniestadi como un centro de producción de talento de primera magnitud.

El último en aparecer ha sido el joven nacionalizado español Ansu Fati, aunque con la creación de la Ciudad Deportiva, y su condición aún de juvenil, la nueva sensación ha jugado preferentemente los partidos como azulgrana en Sant Joan Despí, visitando el Miniestadi en contadas ocasiones, con motivo de la Liga de Campeones juvenil de la temporada pasada.

El caso de Ansu Fati es inusual, ya que el joven jugador no sólo no ha tenido casi nada de recorrido en el Miniestadi, sino que ha saltado del juvenil al primer equipo sin pasar por el filial, es decir, de la Ciudad Deportiva al Camp Nou, y de rebote en escasos meses a ser nacionalizado español y a debutar con la 'rojilla' el pasado 15 de octubre contra Montegro.

Casi la totalidad de los grandes jugadores que ha dado el Miniestadi también han acabado siento internacionales, y destaca por encima de todo la quinta de internacionales españoles que impulsado a la selección en el mundial del 2010, en que España ganó el título.

Aquella 'roja' tuvo un claro color azulgrana de futbolista criados en el Mini, como fueron los Piqué, Puyol, Iniesta, Xavi, Valdés, Busquets, Pedro y Cesc.

El Miniestadi, cuyo coste ascendió a 1'6 millones de euros en 1982 (270 millones de pesetas), cierra mañana su actividad tras 37 años después de haberse convertido en las últimas temporadas en el campo local del Barcelona B y el equipo femenino, así como en los partidos de la Liga de Campeones del juvenil. Todos ellos han trasladado su centro de operaciones a la Ciudad Deportiva, donde este año se inauguró el Estadi Johan Cruyff, con capacidad para 6.000 aficionados, más ajustado a las asistencias al fútbol base, ya que el Miniestadi muy pocas veces se llenó.

También el Mini fue la sede de algunos partidos internacionales de Andorra, cuando entre el 2001 y 2004 jugó contra los Países Bajos, en dos ocasiones, y frente a Irlanda.

En 1984, el Real Madrid tuvo que jugar en el Mini. Acabaron participando muchos jugadores del Castilla de Butragueño y Míchel, pero el equipo blanco se las tuvo que ver con el filial azulgrana, por entonces denominado Barcelona Atlètic, en los octavos de final de la Copa del Rey. En esa ida, el partido acabó sin goles, y en el Bernabéu los de Alfredo di Stefano ganaron 1-0 (gol de Santillana).

A pesar de ser un campo de fútbol, en los años 2002 y 2003 fue el campo de los Barcelona Dragons, equipo de fútbol americano de la NFL Europa que se asoció con el FC Barcelona, después de que el conjunto estadounidense dejase el Estadio Olímpico, y poco antes de desaparecer.

También tiene el honor de haber albergado conciertos musicales de calado, como cuando actuó Supertramp en 1983 o Queen en el 86. Elton John, David Bowie y Bob Dylan también actuaron en él.

Después de recibir la licencia de derribo el pasado 3 de octubre por parte del ayuntamiento de Barcelona, cuando finalicen las obras, los terrenos donde se asienta el Miniestadi serán para la sede del nuevo Palau Blaugrana cuando el macro proyecto del 'Espai Barça', que tiene como proyecto estrella la remodelación total del Camp Nou, concluya. Además del nuevo Palau, también se levantarán una pista de hielo e instalaciones del Barça Escola.

Cuatro victorias, nueve empates y ocho derrotas

El pasado 12 de mayo, en partido correspondiente a la penúltima jornada de la Liga regular 2018/19, el Hércules lograba su cuarta y última victoria en el Mini. Con dos goles de sus laterales, Juanjo Nieto y Adri Jiménez, los blanquiazules se llevaban tres puntos que finalmente no les permitieron disputar la primera plaza al Atlético Baleares pero sí asegurarse el subcampeonato de grupo. 

Para encontrar la anterior victoria del Hércules en el Miniestadi hay que remontarse a febrero de 2012, cuando ambos conjuntos coincidieron por última vez en Segunda División A y el equipo que entrenaba entonces Juan Carlos Mandiá, un recién descendido de Primera, que llegaría a diputar el 'play-off' de ascenso ese año y en el que jugaban Falcón y Samuel (ambos vivían su penúltima etapa de blanquiazul), logró el triunfo por la mínima merced a un tanto en propia puerta del local Armando

La primera vez que el Hércules saboreó las mieles del triunfo en el Mini también fue en Segunda A, en la jornada 31 de la Liga 1982/83, cuando vencieron por 1-2: Carreño y Sanabria marcaron para los blanquiazules, mientras que un joven Clos hizo lo propio para el entonces denominado Barcelona Atlètic y en el que militaba el alicantino y herculano Joaquín Albadalejo.

Y, por lo que se refiere a la segunda victoria en el Miniestadi, esta se produjo en octubre de 2002, con azulgranas y blanquiazules militando en Segunda B y constituye la más abultada de las cuatro ya que el Hércules firmó una manita gracias a los goles de Javi Pascual (dos), Fernando Béjar, Santos y Verde le dieron la victoria a un Hércules que entrenaba Felipe Miñambres

Por cierto, esa manita se la devolvería años después el Barça B, concretamente en la jornada 21 de la temporada 2013/14, la del último descenso a Segunda B. Carles Planas, Denis Suárez (dos), Adama Traoré (hermano del hoy herculano Moha) y Dongou marcaron para el filial del Barça que entrenaba Eusebio Sacristán y pasó por encima de un Hércules en el que estaba todavía Quique Hernández en el banquillo, tenía como nueve a Javier Portillo y que en ese momento estaba fuera de las posiciones de descenso en las que terminaría el curso.

A finales de febrero, el Hércules volverá a medirse al Barça B pero ya lo hará en el Estadi Johan Cruyff.

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