ALICANTE. Con la llegada del verano y las cada vez más frecuentes olas de calor, la protección de las personas que desarrollan su labor al aire libre se ha convertido en una prioridad para muchas empresas. En este escenario, FCC Medio Ambiente ha reforzado su protocolo de actuación frente a las altas temperaturas en la Delegación Alicante-La Mancha, con un conjunto de medidas preventivas diseñado para garantizar la seguridad y la salud de las personas que trabajan diariamente en servicios esenciales, como la limpieza viaria, recogida de residuos, mantenimiento y limpieza de playas, jardinería, ecoparques o limpieza de edificios públicos.
El protocolo se activa durante el periodo considerado de mayor riesgo térmico, comprendido entre el 1 de junio y el 30 de septiembre, así como en aquellos episodios en los que las administraciones públicas emiten avisos por ola de calor. Para ello, la compañía toma como referencia las previsiones y alertas oficiales publicadas por organismos como la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), el Ministerio de Sanidad o la Generalitat Valenciana.
La planificación comienza antes incluso de la llegada de los meses más calurosos. Entre las actuaciones preventivas destacan la revisión y puesta a punto de los sistemas de aire acondicionado de oficinas, vehículos y maquinaria, así como la adquisición de equipamiento específico para el verano, como gorras y crema de protección solar para los operarios.
Además, la empresa desarrolla acciones de formación e información para que los trabajadores conozcan los riesgos asociados a las altas temperaturas y sepan identificar posibles síntomas de agotamiento o golpe de calor. Estas recomendaciones se trasladan mediante charlas impartidas por los mandos intermedios y a través de la difusión de material informativo en los centros de trabajo.

Entre las medidas organizativas contempladas en el protocolo figura la adaptación de los horarios para reducir la exposición al sol durante las horas de mayor intensidad térmica. También se prioriza que las tareas físicamente más exigentes se realicen a primera hora de la mañana o al final de la tarde, cuando las temperaturas son más suaves.
La hidratación ocupa un papel fundamental en la prevención. FCC Medio Ambiente garantiza la disponibilidad de agua potable en los centros de trabajo y fomenta que los empleados beban agua con frecuencia, incluso antes de sentir sed. Asimismo, se recomienda buscar zonas de sombra para los descansos, utilizar ropa ligera y el uniforme de verano facilitado por la empresa, protegerse la cabeza del sol y aplicar crema solar durante la jornada.
Otra de las acciones implantadas para la prevención ante las altas temperaturas son las pulseras de prevención ante los golpes de calor Biseif CMZ-RF12, que controlan la temperatura corporal y ambiental para prevenir situaciones de estrés térmico y golpes de calor. Con este dispositivo los operarios reciben alertas automáticas para una rápida detección de situaciones de calor intenso.
El protocolo presta especial atención a los colectivos más vulnerables frente al calor. Las trabajadoras embarazadas, las personas mayores de 60 años o quienes padecen enfermedades cardiovasculares, respiratorias, diabetes, insuficiencia renal u obesidad reciben recomendaciones específicas y pueden ser objeto de medidas adicionales de protección. Del mismo modo, se establecen periodos de aclimatación para trabajadores de nueva incorporación o que regresan tras una ausencia prolongada.
Las actuaciones se intensifican en función del nivel de alerta establecido por las autoridades. En situación de normalidad, identificada con el indicador verde, se aplican todas las recomendaciones preventivas generales. Cuando se declara una alerta amarilla, se incorporan pausas obligatorias para la hidratación en zonas de sombra y se restringe el uso de determinadas herramientas y equipos que incrementan el esfuerzo físico o la exposición al calor, especialmente durante las horas centrales del día.
En los niveles de alerta naranja o roja, las medidas se refuerzan todavía más. Se amplían los tiempos de descanso para la hidratación, se recomienda adelantar el inicio de los turnos de mañana hasta las 6.00 horas y retrasar los de tarde a partir de las 17.00 horas. Además, se limita al mínimo imprescindible la realización de trabajos en exteriores durante los momentos de máxima exposición solar y se evita que los operarios desempeñen determinadas tareas en solitario.
Desde FCC Medio Ambiente destacan que este protocolo forma parte de la apuesta permanente de la compañía por la prevención de riesgos laborales y por el bienestar de las personas que prestan servicios esenciales para los municipios. Asimismo, recuerdan que, ante cualquier instrucción emitida por Protección Civil o las autoridades competentes durante una situación meteorológica extrema, prevalecerán siempre las directrices oficiales con el objetivo de garantizar la máxima seguridad de trabajadores y ciudadanía.