ORIHUELA. El Ayuntamiento de Orihuela ha puesto en marcha la primera fase de la renovación de la Glorieta Gabriel Miró, una intervención que supondrá una inversión de alrededor de 140.000 euros y que actuará principalmente sobre el pavimento y las zonas verdes. Los trabajos tendrán inicialmente carácter de prueba para comprobar la eficacia de las soluciones planteadas antes de extenderlas progresivamente al resto de la Glorieta y sus andenes.
El alcalde, Pepe Vegara, y el concejal de Infraestructuras, Víctor Valverde, han firmado el acta de replanteo junto a los técnicos y representantes de la empresa adjudicataria, Nerco Infraestructuras, dando así inicio a las obras.
La actuación se articula en tres líneas principales: aplicar un tratamiento antideslizante al pavimento, regenerar las zonas de pradera y los parterres y renovar la vegetación arbustiva de uno de los andenes.
Uno de los principales problemas que busca solucionar el proyecto se encuentra en el pavimento de mármol de la Glorieta, que ha ido perdiendo rugosidad con el paso del tiempo y puede resultar resbaladizo en condiciones de humedad o lluvia. Para corregirlo se aplicará un tratamiento mediante abujardado y lechada destinado a aumentar la adherencia y reducir el riesgo de deslizamientos.
El técnico redactor del proyecto, Miguel Ángel Fernández, ha explicado que la intervención se ejecutará inicialmente en una zona concreta para comprobar no solo su eficacia en términos de seguridad, sino también su comportamiento y resultado estético. "Necesitamos esa experiencia. Son actuaciones en las que hay que valorar también la reversibilidad y la estética y comprobar que funcionan correctamente", ha señalado.
Recuperación de los parterres
La segunda parte de los trabajos se centrará en las zonas verdes. El diagnóstico realizado ha detectado problemas derivados de la abundante sombra, la escasa exposición solar, la elevada humedad y la compactación del terreno, circunstancias que dificultan el crecimiento de la vegetación y han provocado la aparición de calvas en las praderas.
Para tratar de revertir esta situación, se sustituirá y mejorará el sustrato y se probarán especies autóctonas y otras adaptadas especialmente a condiciones de sombra y humedad. El objetivo es determinar cuáles ofrecen mejores resultados antes de extenderlas al conjunto de las zonas verdes.
También se incorporarán especies vivaces y arbustivas para reforzar el carácter ornamental de la Glorieta y conseguir unos parterres más continuos y estables. Durante las primeras etapas será necesario, además, evitar el pisoteo de las nuevas superficies para facilitar su arraigo.
La actuación alcanzará igualmente al andén situado entre la avenida de España y Duque de Tamames, donde se sustituirán ejemplares envejecidos y se reorganizará la vegetación para generar un borde verde más continuo, compacto y ornamental.
Actualmente, esta zona presenta arbustos envejecidos, vacíos vegetales y problemas relacionados tanto con el sustrato como con el funcionamiento irregular del riego. La propuesta contempla emplear especies perennes, de porte compacto y bajo mantenimiento.
Una actuación que podría extenderse
El concejal de Infraestructuras ha señalado que los problemas del pavimento y los parterres constituyen "una reivindicación de los ciudadanos de Orihuela desde hace años". Valverde ha defendido que esta primera fase tenga carácter experimental antes de acometer una inversión de mayor alcance.
"Puede parecer una actuación pequeña, pero queremos experimentar antes de gastarnos una cantidad mucho mayor en una solución que previamente no hayamos comprobado", ha explicado. Si las soluciones funcionan, el Ayuntamiento prevé extenderlas posteriormente al segundo andén y al resto de los parterres de la Glorieta.
El planteamiento municipal pasa así por desarrollar una mejora progresiva durante los próximos años, después de evaluar cómo evolucionan tanto el nuevo tratamiento del pavimento como las especies vegetales introducidas en esta primera intervención.
Por su parte, Vegara ha destacado que la intención es evitar actuaciones provisionales y comprobar previamente la eficacia de las soluciones. "Vamos a hacer una prueba en esta obra que empezamos ahora aquí, en la Glorieta, con el objetivo de comprobar que realmente funciona", ha señalado.
El alcalde ha reivindicado además el papel histórico de este espacio como uno de los principales lugares de ocio y encuentro de la ciudad. "Queremos hacer las cosas poco a poco, pero hacerlas bien", ha afirmado.
El proyecto mantendrá la composición histórica y el carácter representativo de la Glorieta Gabriel Miró, con criterios de mínima intervención y compatibilidad con su imagen ornamental. Los resultados obtenidos en esta primera fase servirán para determinar cómo se desarrollarán las siguientes actuaciones sobre el conjunto del espacio.