ALICANTE.- Aguas de Alicante ha puesto en marcha un proyecto de gran alcance: el desarrollo e implantación de una Plataforma de Control Avanzado de Vertidos Industriales e Infiltraciones. Esta actuación, enmarcada en la segunda convocatoria del PERTE de digitalización del ciclo del agua, financiada con fondos europeos NextGenerationEU y una inversión de 1,46 millones de euros, promete transformar la vigilancia y gestión de la red de drenaje.
En territorios como Alicante, donde la gestión eficiente del agua es un desafío permanente, alcanzar la regeneración y reutilización del 100% de las aguas residuales es un objetivo estratégico. Sin embargo, este propósito puede verse comprometido por vertidos industriales que incumplen la normativa o por la intrusión de agua salina en zonas litorales, fenómenos que dificultan el tratamiento en las estaciones depuradoras (EDAR) y limitan el uso posterior del agua regenerada para el riego agrícola.
Del control reactivo al control inteligente
Hasta ahora, el control de vertidos industriales estaba marcado por la fragmentación de datos y una operatividad esencialmente reactiva: las Administraciones solían intervenir cuando el problema ya era visible o el daño estaba hecho. Para revertir esta situación, Aguas de Alicante ha desarrollado el sistema “Smart Sewer Management”, una plataforma tecnológica que actuará como un “cerebro” centralizado capaz de procesar en tiempo real la información sobre la calidad del agua.
El objetivo es dotar a la entidad de una herramienta integral que no solo monitorice la red en vivo, sino que permita optimizar la gestión operativa, reducir drásticamente los tiempos de respuesta ante incidentes y garantizar el cumplimiento normativo.
Una red de sensores ambientales en todo el municipio
Smart Sewer Management se alimentará de los datos generados por unos 150 puntos de control conectados en remoto, distribuidos estratégicamente por todo el municipio. Esta red incluye: 36 estaciones para detectar intrusiones salinas; estaciones de control industrial; medidores en puntos de alivio al medio natural y decenas de pluviómetros y sensores de nivel y caudal
La plataforma recibirá mediciones continuas de parámetros clave como conductividad eléctrica (salinidad), pH, turbidez, temperatura y caudal. A esta vigilancia automatizada se sumarán los análisis detallados del laboratorio, generando una radiografía precisa y constante del estado de las aguas residuales.
El proyecto contempla además la instalación de 19 nuevas estaciones inteligentes: 12 destinadas a la protección del medio ambiente y 7 enfocadas a la vigilancia de zonas industriales.
Inteligencia Artificial para anticiparse a los problemas
Esta tecnología permite atajar la contaminación desde su origen: al reaccionar de forma inmediata ante cualquier vertido o filtración, se protegen las depuradoras, se evita el daño ambiental y se garantiza que el 100% del agua tratada pueda reutilizarse.
La verdadera innovación reside en el procesamiento de la ingente cantidad de datos generados. El sistema incorpora modelos de Inteligencia Artificial (Machine Learning) entrenados con el histórico de la red de Alicante para detectar desviaciones respecto a los patrones normales y estacionales. Así, la plataforma es capaz de alertar ante cualquier variación sospechosa, incluso antes de que se convierta en un problema visible.