VALÈNCIA. Los sistemas industrializados en la construcción están marcando un nuevo rumbo en la vivienda. Se trata de alternativas al ladrillo convencional que van irrumpiendo con fuerza al calor de la alta demanda en el mercado y la imposibilidad de cubrirla con los modelos tradicionales. Pero también por la necesidad de contener costes para no encarecer aún más unos precios que han expulsado a muchos ciudadanos del acceso a una vivienda. Con estos mimbres, el family office gallego Xeito ha lanzado un modelo de vivienda modular con la particularidad de contener un núcleo central, que integra cocina y dos baños en un mismo prefabricado, y que producirá en la Comunitat Valenciana.
Y es que la compañía de los Mahía Solís, cofundadores del antiguo Grupo Caamaño, histórico proveedor de Inditex, adquirió hace unos años la firma burrianense Grupo Pesudo, dedicada a la fabricación de estructuras de acero para la construcción, que ha transformado en la actual Efficient Manufactured Buildings (EMB), desarrollando baños industrializados. De igual modo, el holding incorporó a su porfolio industrial la saguntina Smart Project Building, especializada en soluciones de consultoría técnica, construcción y mantenimiento. Dos plantas valencianas en las que la gallega desarrollará su nuevo producto.
Bautizada como V-Kore Homes, esta tipología de vivienda unifamiliar está diseñada para ofrecer un producto asequible, de alta calidad y con un proceso de construcción industrializado. La tipología estandar será de 120 metros cuadrados y contará con tres habitaciones, dos baños y un amplio salón, aunque se ejecutará demanda del cliente.
El elemento diferenciador de este modelo es su núcleo central tridimensional, que integra cocina y dos baños en un módulo prefabricado de 15 metros cuadrados, con todas las instalaciones de fontanería, saneamiento, electricidad y comunicaciones ya preparadas en fábrica. Por tanto, los trabajos más complejos en la ejecución de un inmueble como son las instalaciones se desarrollarán en estas plantas, en un entorno controlado, garantizando acabados de mayor calidad, reduciendo tiempos de ejecución y evitando problemas de mano de obra escasa en obra.
"El núcleo 3D nos permite industrializar la parte más crítica de la vivienda. Todo lo que antes generaba retrasos y costes elevados ahora se fabrica en un taller y llega a obra listo para ensamblar. Esto nos permite entregar llave en mano en seis meses, frente a los 18 meses de la construcción tradicional”, explica el CEO de Xeito, Íñigo Moreno. "V-Kore Homes es una respuesta industrial a los problemas actuales del sector: altos costes de materiales y escasez de mano de obra. Industrializando la parte más compleja de la vivienda conseguimos controlar tiempos, costes y calidad", subraya.

Por tanto, el proceso industrializado divide la construcción en dos partes: el núcleo central, fabricado en 3D, y los elementos complementarios (muros, tabiques y fachadas), que se producen en planta y se ensamblan posteriormente en obra. EMB producirá los módulos y paneles, mientras que Smart Project Building integrará y completará la vivienda, asegurando que el producto final cumpla con los estándares de calidad industrial.
La hoja de ruta de Xeito pasa por producir entre 30-50 viviendas en 2026, con un plan de expansión para superar las 100 unidades en 2027. Sin embargo, Moreno destaca que la capacidad industrial en Burriana y Sagunt permitiría en un futuro escalar la producción en función de la demanda de esta tipología de activos, que consideran elevada, especialmente en el arco mediterráneo y en el segmento de vivienda unifamiliar. "El proyecto nace con vocación nacional y con la intención de ofrecer una solución al mercado residencial en plena tormenta habitacional", asegura.
Ventajas de la industrialización
En este sentido, defiende la industrialización como una alternativa ventajosa respecto de la construcción tradicional. "Por un lado, los niveles de calidad de la vivienda son mayores, porque trabajamos en milímetros y no en centímetros y en un entorno controlado, lo que permite alcanzar estándares mucho más altos. Además, está la rapidez de ejecución: desde la concesión de la licencia, en tres o cuatro meses puedes tener la casa terminada frente a los plazos tradicionales de hasta 18 meses", destaca Moreno.
También, incide en que esos sistemas atacan un problema estructural del sector, como es la falta de mano de obra. "Entre el 60% y el 70% del trabajo se realiza en taller, lo que permite incorporar perfiles más cualificados y trabajar con procesos más estandarizados. Se trabaja en fábrica, no a la intemperie. La escasez de mano de obra está empujando al sector hacia este modelo: ya no es solo una opción, es una necesidad, porque muchas obras no se terminan precisamente por esa falta de personal", remarca.
Por tanto, la industrialización se plantea no solo como una ventaja competitiva, sino como una necesidad. "Estamos viendo un volumen de pedidos muy alto porque hay una demanda clara por este tipo de producto que permite ofrecer viviendas con muy buenas prestaciones y, además, mantener precios competitivos", remarca el empresario.
Y es que, en un contexto de subidas significativas de materiales, que han encarecido la vivienda, la industrialización se presenta como una solución estratégica. No solo mejora la eficiencia y la calidad, sino que también permite contener los costes, ofreciendo un modelo que hace la vivienda más accesible y competitivo frente a los retos actuales del sector. Ventajas que quieren aprovechar empresas como Xeito, que buscan contribuir a este cambio, con procesos más estandarizados y sostenibles dentro del sector.