ELDA. El Consejo de Administración de Wewi Mobile (que ha venido operando hasta hace unos meses la marca Finetwork) ha acordado en el día de hoy asumir de forma inmediata y efectiva el control de la sociedad. Esta decisión responde a la necesidad de garantizar su viabilidad, restablecer el adecuado orden societario y salvaguardar el interés social.
En ejecución de dicho acuerdo, el consejo ha procedido a la revocación, con efectos inmediatos, del administrador único, José Miguel García Fernández, quien venía desempeñando dichas funciones hasta la fecha tras la toma de control de Vodafone.
La adopción de estas medidas se fundamenta en la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Alicante que declara la ineficacia del plan de reestructuración impulsado por Vodafone y que se tradujo en la gestión del mencionado administrador único. Según dicha resolución, y tal y como venían diciendo los socios de la compañía, concurrían relevantes carencias y defectos que hacían inviable la toma de control de la sociedad por esa vía, y muy sustanciales defectos en la capitalización de la pretendida deuda de Vodafone, que de hecho ha sido anulada por el mismo Tribunal, ordenando al Registro Mercantil la cancelación de la inscripción efectuada.
El consejo considera que esta situación ha generado un escenario de inseguridad jurídica para la sociedad, sus socios y sus acreedores y que, en su caso, podría implicar eventuales incumplimientos de los deberes inherentes al cargo de administrador, con serias lesiones al interés social.
Apertura de investigación interna y eventual ejercicio de acciones legales
En este contexto, se ha acordado la apertura inmediata de una investigación interna exhaustiva e independiente sobre la gestión desarrollada por el anterior administrador único, con pleno respeto a los principios de rigor, objetividad y cumplimiento normativo.
De confirmarse los indicios existentes, la sociedad ejercitará, sin dilación, "las acciones legales que en derecho correspondan, si se confirmara la existencia de graves vulneraciones del deber de diligencia y lealtad del administrador, la gestión inadecuada de los conflictos de interés generados y resueltos en contra del interés social y la administración desleal ya sea en el orden civil y mercantil, o ante el orden penal", según aseguran desde la firma.
La sociedad reitera su firme determinación de depurar las responsabilidades que procedan y de actuar en defensa de sus intereses, los de sus socios y los de sus acreedores.
Asimismo, Wewi Mobile reafirma "su compromiso con el proyecto iniciado en su día, que llevará a la adopción de todas las medidas necesarias para preservar su estabilidad operativa, su solvencia y su credibilidad en el mercado una vez sea calibrada adecuadamente la situación de la empresa tras el fin del antijurídico control social por parte de su acreedor".
Se trata de un proyecto que ha experimentado en los últimos años un crecimiento sostenido en clientes, ingresos y posicionamiento dentro del mercado nacional de telecomunicaciones, consolidándose como una de las principales marcas independientes en el segmento low cost. La compañía continuará trabajando para reforzar dicha posición bajo un marco de gobernanza sólido y transparente.