VILLENA. La Generalitat Valenciana ha decretado la reasignación temporal de residuos entre las plantas públicas de tratamiento de la Comunitat tras el incendio registrado en la instalación de Onda, una incidencia que ha dejado inoperativa parte de la maquinaria del complejo gestionado por RECIPLASA. Como consecuencia, la planta de Villena deberá asumir 20 toneladas adicionales al día, el equivalente a un camión diario.
La medida afecta directamente al Consorci CREA, entidad encargada del tratamiento de residuos en 14 municipios de l’Alt Vinalopó, Vinalopó Mitjà y l’Alcoià, y responde a la necesidad de garantizar la continuidad de un servicio esencial para cerca de 396.000 habitantes de 46 municipios que dependían de la planta siniestrada.
En concreto, los residuos que asumirá la planta de Villena procederán de la Vega Baja y llegarán a través de la estación de transferencia de Dolores, una decisión que, según la administración autonómica, busca optimizar la logística y aplicar el principio de proximidad recogido en la legislación vigente.
La redistribución afecta al conjunto de las diez plantas públicas de tratamiento de residuos de la Comunitat Valenciana, que deberán absorber de forma temporal las aproximadamente 450 toneladas diarias que gestionaba la instalación de Onda.
La presidenta del Consorci CREA, Laura Estevan, ha subrayado que esta situación “evidencia que la gestión de residuos es una cuestión técnica que va más allá de colores políticos” y ha apelado a la “solidaridad” entre territorios en situaciones de emergencia. En este sentido, ha recordado que otros consorcios ya asumieron residuos de Villena durante las obras de mejora de su planta, por lo que ahora corresponde devolver ese apoyo.
La medida se mantendrá en vigor hasta que la Dirección General de Calidad y Educación Ambiental determine el restablecimiento de la normalidad en la planta afectada, mientras el sistema autonómico de residuos adapta su operativa para absorber el impacto del incendio.