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Los empresarios de Benidorm, preocupados por los 350 'kilos'

Publicado: 25/01/2026 ·06:00
Actualizado: 25/01/2026 · 06:00
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Esta semana ha sido Fitur. No he estado, pero he seguido de cerca las presentaciones y los anuncios que allí se han hecho. Pero mientras todo aquello ocurría en el pabellón de IFEMA, en la ciudad de Benidorm sigue el run run de cómo se solventará el pago de la sentencia por los terrenos del parque natural de Serra Gelada, que asciende a 350 millones. Y esa inquietud está en los empresarios hoteleros, a los que intranquiliza como el alcalde, Toni Pérez, va a resolver la cuestión, más allá del pago: las consecuencias que ello reportará en un futuro inmediato a la actuación del ayuntamiento.

Esa espada de Damocles contrasta con los números que vive el sector turístico en general y Benidorm, en particular. En Fitur se presentaron dos informes que ponen en valor la buena marcha de la ciudad. En uno de ellos, se destaca que la ciudad incrementó un 7% el número de turistas hasta alcanzar los 3 millones de visitantes, lo que se traduce en 16 millones de pernoctaciones, con los apartamentos subiendo; y en otro, se habla de una encuesta que extrae los buenos hábitos de los turistas y sus preferencias por la ciudad. Si el primero es más de impacto económico, el segundo revela la buena salud del destino: el grado de satisfacción o incluso su implicacion en tareas como el reciclaje o el uso responsable del agua.

Es decir, por un parte, los informes ponen de manifiesto que la ciudad vive uno de sus mejores momentos, pero por otra tiene sobre la mesa una de sus decisiones más complicadas de su historia democrática: cómo afrontar el pago de la sentencia de los 350 millones, que puede condicionar su futuro administrativo en los próximos años. 

Quizás lo lleve en secreto, quizás lo han dejado para otra semana, pero lo habitual es que el Ayuntamiento de Benidorm ya estuviera en conversaciones con el Ministerio de Hacienda para ver las fórmulas para satisfacer la demanda de los Murcia Puchades, propietarios del suelo de Serra Gelada que fue protegido.  O con los propios afectados para buscar soluciones alternativas menos lesivas para los ingresos del municipio. No solo por la cantidad, que ya es para echarse a temblar, sino porque el propio juzgado que admitió la demanda y que en primera instancia dio la razón al consistorio ha dicho que el fallo no se puede suspender -como pretendía la corporación- y que hay que cumplir más pronto que tarde. 

Me consta que entre el empresariado de Benidorm hay preocupación por el desenlace: además de la reputación que puede generar la propia operación crediticia, las consecuencias de ello: incremento de impuestos o tasas o que las arcas públicas, por ejemplo, no puedan hacer aportaciones a la Fundación Visit Benidorm, uno de los instrumentos más eficaz que ha demostrado tener la ciudad para su promoción, que tantos réditos ha dado. 

Y aquí da la sensación que hay unos (los empresarios) que no se atreven a decirle al Rey (Toni Pérez) que va desnudo, mientras que el monarca es feliz y transmite que ni siente ni padece ante las cifras de la factura. O en realidad es que todos huyen de las consecuencias y nadie quiere que le afecte (a ver si huyendo de la tasa turística, la cuota viene por otro sitio). No sé. Parece que Fitur ha sido un bálsamo, y que la cruda realidad comienza este lunes. Yo, al menos, estaría preocupado de saber que hay que abonar 350 millones y que no hay vuelta atrás. Es decir, como escribí la semana, el conejo se resiste a salir de la chistera. Vistos los precedentes -por socialistas que fueran esas corporaciones endeudadas-, hay salida, pero con respiración asistida y posiblemente con un brazo atado a la espalda. Y eso que Benidorm tiene muchas más alternativas para hacer llevadero el trance durante los próximos decenios. Atentos al cau (a la madriguera), como diría Pedro Zaragoza, estamos. Y sobre todo, aquellos que no se atreven a transmitírselo presencialmente al munícipe.  

 

P.D. Ya que el Ayuntamiento de Benidorm va a hacer el desembolso, debería adquirir el suelo desclasificado. No sé si la ley lo permite, pero ya que se paga a buen precio, que los benidormenses se queden con un bien público en esta operación. Al menos, que puedan disfrutarlo con reposados paseos o gratificantes meriendas.

 

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