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Historia de la colonización de la Luna

"Los seres humanos somos curiosos por naturaleza: nos gusta descubrir y explorar; nos encanta romper los límites que constriñen nuestro conocimiento. Estamos en un momento crucial para nuestra especie, pues vamos a empezar a habitar en otros mundos. Aprovechémoslo y vivámoslo con intensidad"

Publicado: 26/04/2026 · 06:00
Actualizado: 26/04/2026 · 06:00
  • La Tierra saliendo por el horizonte lunar.
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En plena Guerra Fría cuando EEUU estaba perdiendo la carrera espacial contra la URSS, John F. Kennedy, en su famoso discurso en Houston el 12 de septiembre de 1962, sorprendió al mundo entero comprometiéndose a enviar personas a la Luna antes de que acabara la década. La tecnología disponible en ese momento lo hacía muy difícil, casi imposible, pero la historia siempre nos ha demostrado que el ingenio humano es capaz de romper cualquier barrera.

Con ese objetivo se creó el programa Apolo que, como todos sabemos, finalizó exitosamente el 20 de julio de 1969 cuando un ser humano dejó la impronta de su bota en el regolito lunar. El camino no fue sencillo, ya lo dijo Kennedy en el mencionado discurso con estas palabras: “Hemos decidido ir a la Luna. Elegimos ir a la Luna en esta década y hacer lo demás, no porque sean metas fáciles, sino porque son difíciles". Y no le faltó razón pues en la primera prueba que hicieron, la cápsula de mando del Apolo 1 se incendió por un mal diseño y por utilizar oxígeno puro a alta presión, y mató a sus tres ocupantes, Guss Grissom, Edward White y Roger Chaffee.

El inesperado accidente obligó a reconfigurar todo el proyecto, por lo que las misiones, ya bastante avanzadas, Apolo 2 y Apolo 3 tuvieron que ser canceladas debido a que estaban basadas en el mismo diseño. Los siguientes proyectos en ver la luz fueron Apolo 4, Apolo 5 y Apolo 6; todos ellos no tripulados y encargados de probar en vehículos de lanzamiento (cohete Saturno V), el módulo de mando y servicio (CSM por sus siglas en inglés y que fue la nave que llevó la tripulación hasta la órbita lunar), así como el módulo lunar (LM por sus siglas en inglés, vehículo encargado de posarse sobre la superficie de nuestro satélite con dos astronautas a bordo mientras el tercero esperaba en el CSM).

  • Ilustración antigua de la NASA donde aparecen los módulos CSM y LM con los que se fue a la Luna. -

La siguiente misión, Apolo 7, sí llevó personas embarcadas y en ella se probó el rendimiento y la operatividad del CSM. Seguidamente el 21 de diciembre de 1968 fue lanzado el Apolo 8 que fue la primera misión tripulada en salir de la órbita terrestre, orbitar la luna 10 veces y regresar a la tierra. Esta misión nos proporcionó las primeras e icónicas imágenes de nuestro planeta ascendiendo por el horizonte de nuestro satélite.

El vuelo del Apolo 9 fue algo más sencillo. Trataron de probar la operatividad de todo el conjunto en órbita baja terrestre y comprobar que todas las maniobras diseñadas para cuando volvieran de la luna podían ejecutarse sin problemas con el LM enganchado.

La primera misión completa en la que se ejecutaron todas las tareas de la misión excepto el descenso final a la superficie lunar fue la Apolo 10. Aunque tuvieron algún que otro contratiempo con el LM, la misión fue finalmente considerada como exitosa y todo quedó preparado para la siguiente, Apolo 11, en la que como todos sabemos, Neil Armstromg y Edwin “Buzz” Aldrin caminaron sobre la luna mientras Michael Collins los esperaba en el CSM orbitando nuestro satélite. Cuatro meses después fue lanzada Apolo 12 que también posó a 2 astronautas en la superficie lunar donde estuvieron realizando las actividades planificadas durante un día y 7 horas recociendo rocas, tomando medidas del viento solar o midiendo el campo magnético y la sismicidad lunares. También dejaron allí un mini laboratorio portátil que enviaría medidas a la Tierra de forma continuada.

 

Los ingenieros de la NASA, con medidas excepcionales, lograron salvar la vida de los tres astronautas haciéndolos pasar al LM a pesar de tener capacidad para dos personas para un tiempo muy limitado"

 

De todos es sabido lo que aconteció en la misión Apolo 13 y la famosa frase: “Houston we’ve had a problem”. Tras despegar el 11 de abril de 1970, al segundo día de viaje reventó un depósito de oxígeno del CSM, necesario para respirar y producir energía eléctrica, por lo que los sistemas de soporte vital y propulsión no podían funcionar. Los ingenieros de la NASA, con medidas excepcionales, lograron salvar la vida de los tres astronautas haciéndolos pasar al LM a pesar de tener capacidad para dos personas para un tiempo muy limitado. Tuvieron que soportar temperaturas muy bajas y aire bastante enrarecido ya que tuvieron que improvisar filtros de CO2, pero la solución más impresionante fue que con la escasa propulsión que podían utilizar, desde el centro de control en Houston les indicaron como modificar su rumbo y ejecutar una free-return trayectory (podríamos traducir como trayectoria de vuelta sin coste) en la que la nave al pasar de cierta manera por la órbita lunar es impulsada por la gravedad de vuelta a nuestro planeta sin la necesidad de propulsión. Esto sin duda salvó la vida de Jim Lovell, Jack Swigert y Fred Haise. Si no la han visto ya, recomiendo que vean la película Apolo 13 en la que se relatan todos estos hechos.

La misión Apolo 14 mantuvo a 2 astronautas sobre la Luna unas 33 horas por lo que les dio tiempo a realizar muchos experimentos científicos y recolectar 42.8 kg de rocas lunares. Las misiones Apolo 15 y Apolo 16 además de incrementar el tiempo de permanencia en la Luna transportaron sendos vehículos con ruedas autónomos para desplazamientos, denominados Rover Lunares, que ayudaron a incrementar considerablemente las zonas estudiadas. 

La última misión, Apolo 17, la única lanzada por la noche, despegó el 7 de diciembre de 1972 y batió el récord de permanencia sobre la Luna (3 días). Fue una de las misiones más fructíferas desde el punto de vista científico. Las siguientes misiones previstas, Apolo 18, 19 y 20, fueron canceladas en beneficio del programa Skylab (un laboratorio permanente alrededor de la órbita terrestre) mucho menos costoso y más rentable científicamente. Además, el incipiente programa del transbordador espacial se llevaba casi todo el presupuesto disponible.

Se abandonaron los viajes a la Luna porque no se veía claro el beneficio de tan gran inversión, aunque más de 50 años después los seres humanos han vuelto a la órbita lunar con el proyecto Artemisa con el que se pretende trazar el camino para la futura colonización de nuestro satélite, intentar aprovechar sus recursos y utilizarlo como estación de parada para el viaje a otros planetas.

 

Podemos estar seguros de que para la siguiente década tendremos bases lunares estables con personas viviendo allí"

 

La misión Artemisa I, lanzada el 16 de noviembre de 2022, sentó las bases tecnológicas y las pruebas de concepto para los siguientes lanzamientos del programa, como el ocurrido el pasado 1 de abril de este año con Artemisa II, antesala de un próximo aterrizaje en la Luna. La cápsula de esta misión llamada Orión tiene sitio para albergar hasta siete astronautas de manera apretada tal y como iban en las misiones Apolo, aunque esta vez han viajado más anchos pues sólo han ido cuatro. Han realizado numerosas pruebas y ensayos como por ejemplo realizar ejercicio físico en un sitio estrecho con una máquina especial, ver cómo de complicado y rápido es ponerse los trajes espaciales en el caso de que fuera necesario hacerlo por peligro de radiación extrema como pudiera ocurrir durante una tormenta solar, han llevado muestras de sus propias células para estudiar el efecto de la radiación en espacio profundo donde el bombardeo de rayos cósmicos es constante, se han realizado pruebas de control manual de la cápsula Orión para acoplamientos a otros vehículos, etc. A pesar de las numerosas pruebas realizadas, lo que todo el mundo recuerda son los problemas que tuvieron con el WC antes de salir debido a que la bomba de agua no estaba cebada correctamente (recordemos que están en gravedad cero) por lo que ha de ser bastante complicado mantenerla totalmente sumergida. 

Como se ha tratado de un simple viaje de ida y vuelta a la Luna sin descenso, puede decirse que Artemisa II se parece mucho a la misión Apolo 8; pero como sólo han orbitado una vez el satélite en una trayectoria tipo free-return, algunos prefieren decir que es más parecida a la Apolo 13, aunque sin fallo catastrófico de por medio. Artemisa III se está preparando para el año que viene, y en este caso será parecida a la misión Apolo 9, pues se dedicará exclusivamente a maniobrar en órbita baja terrestre con el vehículo que descenderá a la Luna. Si todo va bien en 2028 se espera que Artemisa IV pueda depositar de nuevo seres humanos en la superficie lunar con una gran nave de carga.

Tanto si los primeros que llegan son los norteamericanos como si son los chinos, podemos estar seguros de que para la siguiente década tendremos bases lunares estables con personas viviendo allí de un modo similar a como están ahora en la Estación Espacial Internacional. Esto no es más que el principio de nuestra expansión como especie a otros mundos del sistema solar.

 

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