L'ALFÀS DEL PI. La antigua sede de la Fundación Frax en l'Alfàs del Pi congregó a unas 300 personas este jueves por la tarde para conocer de cerca el nuevo proyecto que tienen en mente para esta parcela y que hará desaparecer el edificio actual. Una promoción de 163 apartamentos turísticos con zona wellness y 330 plazas de parking. Un complejo que prevé una inversión de 90 millones de euros, según explicó el portavoz de la promotora, Santiago Alcarranza.
Durante su discurso el empresario también se acordó de las ausencias de algunos políticos, en una alusión que podría ir dirigida al gobierno del Ayuntamiento de l'Alfàs del Pi. El proyecto ha llegado con polémica esta semana, después de que fuera el propio Consistorio el que lanzara un comunicado hablando de los usos que tiene el suelo y que no constaba solicitud de licencia de obra.
"Garantías las tenemos todas, no hay más que mirar la ley, nadie hace una inversión de la cuantía que hemos hecho ni invierte tanta energía y tanto trabajo si no tenemos absolutamente clara la compatibilidad de nuestro proyecto", apuntó Alcarranza antes del evento a Plaza. Así, indicó que la próxima semana tienen prevista una reunión con el Consistorio "para acercar posturas".
De este modo, defendió que la interpretación del artículo 37 de la LOTUP permitiría que los suelos dotacionales privados, como es el caso, también "tienen la condición de suelo terciario" y por tanto "compatibles con los usos comercial, hotelero y turístico". Para ello, han encargado a una Entidad Colaboradora Urbanística (ECUQ) la tramitación del expediente que después tendrán que presentar al Ayuntamiento. Una opción a la que se acogieron después de no obtener respuesta del Consistorio, según informó.
La polémica no ha mermado el interés mostrado en la propia presentación que llenó la sala. El proyecto presentado es un complejo turístico residencial que se compone de 163 apartamentos turísticos de uno a tres dormitorios que estarán complementados con instalaciones comunes como beach club, dos piscinas infinity, dos restaurantes, un 'biocafé', además de un espacio wellness con piscinas cubiertas, jacuzzis, saunas, baños turcos, gimnasios, salón de belleza, etc. Al mismo tiempo, contemplan un parking con 330 plazas que estará abierto al resto del municipio.
El proyecto Aqua by DNA tiene detrás al estudio DNA Barcelona Architects. Cuenta con una sala de congresos y exposiciones de mil metros cuadrados que trataría de mantener el espacio cultural que dejó la Fundación Frax. Para ello, se comprometen a programar seis eventos culturales al año "de gran impacto, abiertos al público y de carácter gratuito", según recogen los paneles expuestos en la sala.
Como ya informara este diario, la promotora compró este edificio a la Fundación Frax, con un acuerdo firmado el pasado mes de octubre por una operación que asciende a 14 millones de euros, que se haría efectivos en caso de conseguir la licencia de obra.