ELCHE. El Salón de Grados del edificio Valona, en la Universidad Miguel Hernández (UMH), en Elche, ha sido el escenario de la presentación del Informe del Sector Biotec en la Comunitat Valenciana 2025. La foto general del ecosistema habla de 317 empresas activas vinculadas a la biotecnología en la Comunitat y de 125 compañías identificadas como "puramente biotecnológicas", pero la lectura local que deja el documento coloca a la provincia de Alicante en un papel de segundo polo provincial y, a la vez, uno de los territorios donde la actividad aparece más distribuida por municipios.
Según la distribución provincial que detalla el informe para las biotecnológicas "puras", la provincia de Valencia concentra el 66% de estas empresas, Alicante el 23% y Castellón el 11%. En paralelo, el documento identifica una concentración municipal donde el 69% de las biotecnológicas "puras" se ubica en cinco ciudades que pasan por València, Paterna, Elche, Alicante y Castelló de la Plana, un patrón que el propio informe vincula a la presencia de parques científicos y tecnológicos en esos entornos.
En el caso de la provincia alicantina, la distribución dibuja un mapa con dos focos principales y una periferia de implantación. Las biotecnológicas de la provincia se reparten en 13 localidades y el informe concreta que Elche, con nueve firmas y Alicante, con siete reúnen el 55% del total provincial. El resto se reparte por once municipios más, con una empresa por localidad salvo excepciones señaladas en el documento. Esa capilaridad también aparece en el bloque de compañías "relacionadas con la biotecnología" (192 en toda la Comunitat). En Alicante se distribuyen en 18 localidades, con Elche son 13 y en Alicante 12, como principales concentradores.
La presentación en la UMH puso el foco, además, en la relación entre ciencia, empresa y financiación. El rector, Juan José Ruiz, sitúa la biotecnología como uno de los ejes del parque científico de la universidad y destaca que entre "un cuarto y un tercio" de la financiación que capta su estructura de proyectos procede de este ámbito, al tiempo que apunta a dos elementos que, en su opinión, condicionan el desarrollo, que son la brecha de género y el marco regulatorio europeo.
El informe aporta contexto numérico a una cuestión que en Alicante preocupa por su efecto directo sobre el escalado de empresas, que es la inversión. A nivel de Comunitat, la biotecnología se apoya en un gasto en I+D de 200,6 millones de euros en 2022 y en una posición relativa que el documento sitúa como cuarta autonomía por gasto en este ámbito.
Pero el termómetro más útil para una provincia con un peso alto de microempresas aparece en el análisis primario realizado sobre 54 compañías representativas, donde el 85,1% declara haber invertido en 2024 menos de 500.000 euros en I+D en biotecnología; y, cuando se pregunta por inversión en activos biotec, el 74,1% se sitúa por debajo de 100.000 euros.
El patrón de inversión se relaciona con otra característica del ecosistema, con su estructura empresarial. Para las biotecnológicas "puras", el informe muestra un predominio de micropymes y una presencia testimonial de grandes compañías. De las 86 empresas con datos de plantilla analizadas, solo una supera los 250 empleados. El documento estima, además, que el ecosistema biotec, sumando compañías “puras” y relacionadas, supera los 20.600 empleos en la Comunitat Valenciana, a partir de extrapolaciones sobre las empresas de las que se dispone información.
En este contexto, las intervencionesdurante la presentacion del informe en Elche coincidieron en que la financiación y la burocracia condicionan la velocidad de crecimiento. El secretario autonómico de Industria, Felipe Carrasco, vinculó el apoyo del Consell a un esquema de colaboración público-privada y mencionó ayudas dirigidas a pymes en los últimos años, además de anunciar trabajo específico para "eliminar burocracia" con el sector.
El bloque de recomendaciones del informe baja esa conversación al detalle operativo. En la relación con la administración, la "carga administrativa elevada" en convocatorias públicas y la falta de homogeneidad entre procedimientos aparecen como una barrera recurrente. El documento añade un punto especialmente sensible para empresas con inversión limitada. Los plazos de pago, que recoge que pueden superar los 24 meses tras la aprobación de proyectos, obligando a adelantar fondos. Entre las propuestas, plantea habilitar anticipos del 20% del importe aprobado, además de mejorar la comunicación sobre expedientes y flexibilizar justificaciones para cambios menores.
Desde la óptica empresarial, el presidente de Aeba y vicepresidente de Bioval por Alicante, Andrés Antón, ha enumerado demandas alineadas con esa lectura, que pasan por la relevancia de las deducciones fiscales de I+D como palanca de financiación de proyectos y la necesidad de simplificar trabas administrativas para competir fuera. En la misma intervención situó el peso de la biotecnología "roja", vinculada a salud, en la base asociativa de Aeba, que cifra en 25 empresas.
El informe incorpora, además, un elemento de gobernanza que influye en la atracción de inversión y en la gestión del crecimiento, con la composición de los órganos directivos. En 79 empresas biotecnológicas con información disponible, el documento contabiliza 200 directivos, de los que 51 son mujeres (25,5%).
En el acto de la UMH, la presidenta de Bioval, Ángela Pérez, ha defendido el valor de disponer de datos para "saber de dónde se parte y dónde incidir", y sitúa la visibilidad y la financiación como parte del debate sectorial que el clúster pretende ordenar con el informe. Pérez mantiene que el documento nace con la finalidad de ordenar y sistematizar la información disponible sobre el sector biotecnológico valenciano, a partir de datos contrastados y una metodología común. Señala que uno de los objetivos del estudio es disponer de una base de conocimiento compartida que permita a empresas, clústeres y administraciones conocer el punto de partida real del ecosistema y tomar decisiones apoyadas en cifras.
En su intervención, la presidenta de Bioval ha puesto el foco en que la importancia de diferenciar entre compañías puramente biotecnológicas y empresas relacionadas con la biotecnología para evitar lecturas parciales. También señala que el análisis territorial permite identificar con precisión la distribución provincial y municipal de las empresas, y pone el acento en que provincias como Alicante cuentan con un peso relevante dentro del conjunto autonómico, tanto por número de compañías como por su vinculación con entornos de innovación asociados a parques científicos y tecnológicos. Según explicaba el carácter periódico del informe permitirá, además, evaluar la evolución del sector en los próximos años y medir el impacto de las políticas públicas y privadas sobre el ecosistema.