ELCHE. Menos producción, pero mayor precio por cada par que se vende fuera. La industria española del calzado ha reducido un 40% su fabricación desde 2018, al pasar de 100 millones de pares a 60 millones en 2025, pero en ese mismo periodo ha conseguido elevar el precio medio de sus exportaciones un 11,6%, desde 20,07 hasta 22,39 dólares por par. Es una de las principales conclusiones del Informe Estratégico sobre la evolución mundial del calzado 2018-2026 elaborado por la Dirección General de la Asociación Española de Empresas de Componentes para el Calzado (AEC), con sede en Elche. El propio estudio señala el valor como el "principal activo" del país ante la pérdida de producción.
En concreto, el informe analiza como último ejercicio estadístico cerrado el año 2025 y aborda producción, consumo, comercio exterior, precios, categorías de producto, costes, estructura empresarial y distintos escenarios hasta 2029. La diferencia se aprecia también al comparar lo que España vende y compra fuera. El precio medio del calzado exportado supera actualmente en 6,82 dólares por par al del producto importado. AEC relaciona esa distancia con una cesta exportadora con mayor peso del diseño, la especialización y el posicionamiento. La evolución deja así una industria que fabrica 40 millones de pares menos que hace siete años, pero que coloca sus exportaciones a un precio medio superior al de entonces.
Además, el reparto de esa producción ha cambiado. Asia fabrica actualmente casi nueve de cada diez pares del mundo. China mantiene la primera posición con 13.660 millones de pares, equivalentes al 55,6% de la producción mundial. India alcanza ya los 3.000 millones, mientras Vietnam ha pasado de 1.300 millones de pares en 2018 a 1.658 millones en 2025. Bangladesh también gana capacidad productiva, según el estudio que ha puesto sobre la mesa AEC. Así, el comportamiento español (y con gran peso en Elche y las comarcas del Vinalopó en la provincia de Alicante) va en sentido contrario. Mientras la producción mundial de 2025 supera ligeramente la de 2018, España fabrica ahora 40 millones de pares menos que hace siete años.
"El dato decisivo no es solo que el mundo vuelva a fabricar 24.600 millones de pares, sino que ya no los fabrica desde el mismo mapa industrial", explica el director general de AEC, Álvaro Sánchez. La organización considera que las empresas españolas necesitan vender allí donde se concentra la fabricación, pero también mantener presencia en los mercados en los que se deciden los materiales y las prestaciones que incorporará posteriormente el producto.
España consume más de cuatro veces lo que fabrica
La reducción de capacidad productiva coincide con un mercado español cuyo consumo se sitúa muy por encima de la fabricación nacional. Frente a los 60 millones de pares producidos en España durante 2025, el consumo aparente alcanza los 261 millones. Esto supone que el volumen consumido equivale a 4,35 veces la producción del país.
Asimismo, la diferencia aparece también en las exportaciones. España importa 365 millones de pares, frente a unas exportaciones de 164 millones. Las compras al exterior superan así en 201 millones de pares las ventas internacionales y representan más de seis veces el volumen fabricado dentro del país. AEC sitúa a España como el sexto importador mundial por volumen y apunta a una ampliación del déficit comercial del calzado, al tiempo que se reduce el peso de la producción nacional sobre la demanda del mercado español.
El informe muestra, sin embargo, que el valor medio de las exportaciones españolas ha pasado de 20,07 dólares por par en 2018 a 22,39 dólares en 2025, un incremento del 11,6%. Además, el precio medio del producto exportado desde España supera en 6,82 dólares por par al del producto importado. AEC atribuye esta diferencia a la composición de las ventas españolas, con peso del diseño, la especialización y el posicionamiento.
La industria fabrica menos pares que en 2018, pero vende al exterior a un precio medio superior al de entonces. El informe coloca precisamente ese mayor valor por unidad como uno de los elementos sobre los que puede apoyarse la industria española.
El componente español busca sitio donde se fabrica el calzado
Como es obvio, el desplazamiento de la producción hacia Asia tiene consecuencias directas para las empresas españolas de componentes. AEC plantea una estrategia comercial que distingue entre los países donde actualmente se fabrica el calzado y aquellos donde se decide qué materiales, prestaciones y características incorporará.
En el primer grupo aparecen China, Vietnam, India, Bangladesh y Camboya, países donde se concentra buena parte de la producción y donde se compran componentes para industrializar el producto. En paralelo aparecen los mercados de consumo y de especificación, entre ellos Estados Unidos, Alemania, Francia, Italia, España, Japón y Reino Unido, donde marcas, distribuidores y equipos de diseño toman decisiones sobre materiales y requisitos.
A partir de esta división, AEC propone que las compañías españolas prioricen cuentas industriales y marcas en Vietnam, India y China mediante responsables comerciales y soporte técnico local. También plantea trabajar con conjuntos de componentes destinados a necesidades concretas, como cuero, calzado deportivo y textil, trabajo y seguridad, salud y confort o impermeabilidad.
Otra de las líneas pasa por reducir los tiempos entre la presentación de una muestra, su homologación y la decisión final. Para ello, el informe plantea combinar prototipado, series flexibles y asistencia en fábrica. Por eso, AEC añade a esta estrategia la utilización de la trazabilidad, la química segura, la documentación y la circularidad como elementos comerciales medibles. También plantea la cooperación entre empresas españolas para ofrecer soluciones integradas y aumentar su escala internacional sin abandonar la especialización.
Cuero y textil entre los mercados señalados
El amplio informe dedica parte de su análisis a las categorías de producto. AEC identifica al cuero y al textil entre los segmentos que combinan volumen de mercado y posibilidades de diferenciación. Por otra parte, el valor mundial estimado de las exportaciones asciende a 63.080 millones de dólares en cuero y a 54.318 millones en textil. El caucho y el plástico representan igualmente un mercado de gran escala, aunque el informe señala una mayor competencia basada en el coste.
La patronal sitúa también oportunidades en textiles técnicos, materiales ligeros, suelas de altas prestaciones, soluciones de confort y salud, seguridad y trabajo, impermeabilidad, trazabilidad, circularidad, cumplimiento químico y productos destinados a acortar los tiempos de desarrollo y fabricación. "España no puede competir con los grandes polos asiáticos únicamente en coste", señala Sánchez. El director general de AEC sitúa la respuesta del sector en acelerar el desarrollo, incorporar prestaciones, garantizar la trazabilidad y ayudar a fabricantes y marcas a reducir los tiempos de llegada al mercado.
El Informe Estratégico sobre la evolución mundial del calzado 2018-2026 ha sido elaborado por la Dirección General de AEC a partir de los anuarios World Footwear, estadísticas internacionales y fuentes sectoriales. El documento diferencia siempre el año de edición del último ejercicio estadístico cerrado y no presenta 2026 como un dato anual observado.