ALICANTE. La limpieza viaria sigue en el centro del debate en Alicante. Esta vez, a cuenta de las quejas y reclamaciones registradas de forma oficial por la ciudadanía que podrían funcionar al menos como un indicador estimativo de la satisfacción que genera entre los vecinos. Esas quejas relacionadas con la limpieza se habrían multiplicado por tres entre abril y junio respecto al primer trimestre del año, según se ha podido constatar este viernes en la comisión municipal de sugerencias y reclamaciones.
En ese periodo de abril a junio se contabilizaron 51 reclamaciones relacionadas con el servicio: 30 de ellas respecto al estado de la vía pública y otras 21 en relación con la ubicación y mantenimiento de los contenedores, según los datos recogidos en la memoria trimestral. En el trimestre previo (de enero a marzo) las quejas vinculadas con la limpieza fueron 17: 8 sobre el estado de la vía pública, 7 sobre la ubicación y el mantenimiento de los contenedores, una sobre el funcionamiento del servicio de ecopunto y otra más sobre el horario de recogida de los contenedores de vidrio.
Entre abril y junio, la limpieza fue el concepto que suscitó más objeciones, mientras que entre marzo y abril fue el segundo, por detrás de cuestiones relacionadas con el servicio de Medio Ambiente, que motivó 18 quejas por falta de arbolado o una deficiente conservación, según la memoria dada a conocer en la comisión. De abril a junio, la segunda área municipal que motivó mayor número de reclamaciones fue el de Infraestructuras, con 36: 27 de ellas sobre el mal estado de las aceras y las nueve restantes sobre falta de alumbrado.
No obstante, el equipo de gobierno, del Partido Popular (PP), relativizó esas quejas este viernes al sostener que la empresa concesionaria del servicio, UTE Netial (FCC y Prezero) recibe más de 40.000 llamadas, aunque las quejas representan "un 16%", según ha concretado el edil de Limpieza y Gestión de Residuos, Rafa Alemañ, tras participar en la presentación de la nueva campaña de fomento del reciclaje de vidrio activada por Ecovidrio con la colaboración de Disney y del propio Ayuntamiento de Alicante.
En todo caso, las estadísticas dadas a conocer en la comisión de sugerencias y reclamaciones corresponden a un periodo previo a la puesta en marcha del último refuerzo aplicado sobre la prestación del servicio, a través de la tercera modificación del contrato que ha supuesto un incremento presupuestario de 5,6 millones.
Se trata del denominado "plan de choque" concertado entre PP y el grupo municipal de Vox que comenzó a desplegarse a finales de julio y que, según Alemañ, ya habría comenzado a percibirse con resultados en la calle. Esa modificación de contrato ha supuesto la creación de cerca de 120 puestos de trabajo con la contratación de un centenar de operarios más para extender la limpieza a todos los barrios durante los fines de semana, al margen de la incorporación de maquinaria adicional destinada a reforzar el servicio de limpieza en los entornos de las islas de contenedores, entre otros puntos. Se trata, además, de un refuerzo de carácter "permanente" que seguirá estando operativo durante "los años de vigencia del contrato que quedan por delante", y que no se limita a una "cuestión puntual", ha recalcado.
En esta línea, Alemañ ha apuntado que, como consecuencia de la incorporación de esos recursos adicionales, la mejoría se debe comenzar a notar "en los alrededores de los contenedores, en la hidrolimpieza de las plazas, en los servicios que se prestan en los barrios durante los fines de semana, además del refuerzo en el centro, y se tiene que notar también en la mayor frecuencia de barrido manual, que ya nos dicen que se está notando en Benalúa y en Altozano", ha asegurado. A esas mejoras se une el servicio de repaso por las tardes, según ha recalcado.
Concienciación y sanciones
"Desde 2023 que se puso en marcha el nuevo contrato hemos pasado de 41 millones a 50 millones al año; hemos puesto toda la carne en el asador", ha recalcado. "Y con más dinero, se limpia más", ha sostenido, para expresar su respeto a las reivindicaciones de colectivos como la Coordinadora Alicante Limpio (CAL) con la que ha asegurado que el equipo de gobierno comparte los mismos objetivos. En todo caso, ha sostenido que algunas de sus peticiones para tratar de mejorar el servicio resultarían inviables, como la posibilidad de implantar la recogida puerta a puerta.
En este sentido, ha señalado que se trata de un sistema que solo podría ser efectivo en determinados barrios de pequeño tamaño. De igual modo, ha apuntado que la Concejalía de Seguridad está haciendo "todos los esfuerzos" para perseguir comportamientos incívicos e imponer sanciones, al tiempo que se sigue trabajando en acciones de concienciación, como la que se desarrolla todos los veranos en las playas, así como en los proyectos de formación en marcha en 30 colegios. En todo caso, ha descartado la posibilidad de recurrir a la instalación de cámaras para incrementar las sanciones puesto que "los servicios jurídicos nos dicen que esas imágenes no son válidas para denunciar", al margen de que resulta complejo lograr autorizaciones para su colocación y su uso conlleva problemas derivados de los derechos de privacidad.
Con todo, al menos parte de los grupos políticos que ejercen funciones de oposición han valorado las estadísticas dadas a conocer en la comisión de reclamaciones con visiones distintas. En esta línea, el edil de Vox, Óscar Castillo, ha señalado que "hemos visto cómo han aumentado las reclamaciones ciudadanas, en el segundo trimestre del 2026, respecto al mismo periodo de 2025, acerca de cuestiones como limpieza, mantenimiento y estado de aceras y calzadas. Como siempre hemos dicho, estas son los temas que verdaderamente importan a los alicantinos y no los grandes anuncios que, casi siempre, empiezan y acaban con un titular de prensa". "Alicante merece más y los vecinos exigen del ayuntamiento que cuide el día a día de sus barrios y que los impuestos que pagan repercutan en cosas importantes de su día a día", ha proseguido.
Al tiempo, ha apuntado que "otra de las cuestiones que se han repetido respecto de otras sesiones anteriores de la comisión es la exigencia de certificados de empadronamiento para trámites ante el ayuntamiento y es que, por Ley, no se debe exigir a los ciudadanos información que ya obra en poder de la administración. Vivimos en una situación de asfixia burocrática permanente y, en lugar de facilitar la vida a los alicantinos, parece que cada día que pasa se le complica más con papeleos que no terminan y plazos que la administración no cumple".
En segundo término, el portavoz municipal de Esquerra Unida Podem, Manolo Copé, ha señalado que "los datos que hemos conocido hoy son muy preocupantes: en solo seis meses Alicante acumula ya 227 reclamaciones, casi tantas como en todo 2025, y en limpieza se han duplicado las que hubo durante todo el año pasado. Pero lo más grave es que el Ayuntamiento sigue diciéndonos cuántos avisos recibe y cuántas órdenes de trabajo genera, sin explicar cuántos problemas se solucionan realmente, cuánto tardan en resolverse o cuántos siguen pendientes. Una orden de trabajo no es una solución: las vecinas quieren calles limpias, aceras arregladas y servicios que funcionen", ha considerado.
"La mayoría de las quejas no hablan de cuestiones abstractas: hablan de calles sucias, aceras y calzadas en mal estado, alumbrado, zonas verdes y dificultades para que el propio Ayuntamiento atienda a las vecinos", ha añadido. "Las quejas se concentran sobre todo en tres grandes bloques, que reúnen el 76% de las reclamaciones del primer semestre. En limpieza se llega a 68 reclamaciones en seis meses. Es además el ámbito que más empeora entre trimestres: pasa de 17 a 51. En Infraestructuras y mantenimiento urbano, 68 reclamaciones, especialmente por mal estado de aceras y calzadas y problemas de alumbrado. En Medio Ambiente y zonas verdes, 36 reclamaciones, con una incidencia sostenida durante los dos trimestres. Después aparecen las quejas sobre la propia atención ciudadana, sobre todo por dificultades para conseguir cita previa, contactar con el 010 y tiempos de espera", ha concluido.
En tercer lugar, la edil de Compromís, Sara Llobell, ha considerado que "las quejas de la ciudadanía son el termómetro de cómo funciona este Ayuntamiento, y el termómetro nos está diciendo que hay problemas que el gobierno municipal no está resolviendo. No puede ser que una de las principales dificultades siga siendo algo tan básico como conseguir una cita con la Administración. Desde Compromís lo tenemos claro: gobernar no es acumular expedientes, es solucionar los problemas de la gente", ha señalado, en alusión a las reclamaciones registradas respecto a las dificultades para conseguir cita previa.
